<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368</id><updated>2011-11-03T18:11:38.531-07:00</updated><title type='text'>Los EnRED2 de La Milagrosa</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>60</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-8693117207171817797</id><published>2011-10-22T11:25:00.000-07:00</published><updated>2011-10-22T11:25:15.134-07:00</updated><title type='text'>Antes y después</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-8ggNXISTJFU/TqMKeqgT_nI/AAAAAAAAASs/oPdueU9qx_k/s1600/violencia+de+estado.gif" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400px" rda="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-8ggNXISTJFU/TqMKeqgT_nI/AAAAAAAAASs/oPdueU9qx_k/s400/violencia+de+estado.gif" width="260px" /&gt;&lt;/a&gt;Novelista, cuentista, poeta, investigador y promotor de letras indígenas, el escritor Carlos Montemayor ha sido, ante todo, voz que denuncia la violencia de Estado en México: lo hizo siempre, valiéndose del arma de las letras. Como novelista, su ficción nunca ocultó la realidad, cruda y sangrienta, que marcó el sino de movimientos como el de Lucio Cabañas en Guerrero o el del grupo comunista -encabezado por Arturo Gámiz, Salvador y Salomón Gaytán, y Pablo Gómez- que participó del Asalto al cuartel Madera en su estado natal, Chihuahua. Como poeta, tampoco renunció a su compromiso ideológico y social, enérgico alzó la voz en las estrofas de &lt;em&gt;Las armas del viento&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Elegía de Tlatelolco&lt;/em&gt;. Analista riguroso y crítico, registró en varios ensayos, como pocos se han atrevido, valiente y claro, la historia contemporánea de los movimientos sociales que el Estado mexicano ha agredido de manera sistemática: &lt;em&gt;La guerrilla recurrente&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Chiapas, la rebelión indígena de México&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;La violencia de Estado en México, antes y después de 1968&lt;/em&gt;, por ejemplo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me atrevo a decir que este último libro, &lt;em&gt;La violencia de Estado en México, antes y después de 1968&lt;/em&gt;, contiene las claves para comprender de una buena vez la magnitud del poder gubernamental en el país (que no es enemigo pequeño) y, sobre todo, para entender que muchas de las estrategias que el Estado ha implementado para “quebrar” los movimientos sociales que emergen a él contrarios, siguen vigentes; las alimentan los propios participantes en dichos movimientos o los simpatizantes de ellos que, en el mejor de los casos por ingenuidad, en el peor por actitudes que no puedo sino considerar de ego, “compran” las versiones del Estado, sin darse cuenta de quién realmente se las está vendiendo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así, tenemos casos en los que la historia no oficial, ¡qué curioso!, termina siendo la oficial: &lt;em&gt;La noche de Tlatelolco&lt;/em&gt;, el ejemplo más claro, libro del que nadie se pregunta nada, pues su autora ha sido arropada por la izquierda mexicana, sea lo que quiera a estas alturas decir eso. Nadie se pregunta, por ejemplo, cómo es que en un momento histórico en el que prevalecía la censura y la persecución, una mujer, de la nada, tuvo acceso a toda la “información” que le permitiría escribir el libro que, hasta hoy, da cuenta de lo sucedido el 2 de octubre de 1968; un libro tan distinto a los escritos por José Revueltas o por el propio Carlos Montemayor, desafortunadamente menos leídos por las nuevas generaciones.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como el título lo indica, el análisis de Carlos Montemayor va más allá de lo evidente. Primero en términos históricos: antes y después de 1968; sí, lo que ahora sucede no se gestó, como muchos todavía creen, en 1968, sino antes, mucho antes, en otros contextos geográficos e ideológicos: 1956, por decir lo menos, con el movimiento de médicos del Instituto Politécnico Nacional que terminó con la ocupación militar de las instalaciones de dicha institución el 23 de septiembre y con la aprehensión, un 2 de octubre también, de Nicandro Mendoza, líder estudiantil; o 1959 en la sierra de Chihuahua, donde se empezaba a gestar el movimiento popular que ocupó al autor en su novela las armas del alba; o 1963 en Morelia, donde surgió una organización estudiantil de ascendencia comunista: la Cened. Mención aparte merece la huelga que se gestó en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México en 1966 y que, ¡otra vez sorprende!, culminó con la renuncia del rector. Mención a parte digo, porque ese “triunfo” deja de sorprender cuando se sabe, años después, que el grupo “triunfante” nada tenía que ver con las demandas de los estudiantes, fue pues un “triunfo” gubernamental. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Después también, 1968 no fue el final: le siguió el Jueves de Corpus de 1971, con la intervención de “Los halcones”, grupo paramilitar creado por el Estado y puesto “a prueba” durante la masacre de Tlatelolco de 1968; luego la guerra sucia, particularmente en Guerrero, más adelante Chiapas, Atenco y de ahí, “pal real”, como diríamos: todos y cada uno de los movimientos sociales surgidos en México han sido combatidos por el Estado de frente, pero también soterradamente, mediante grupos de guardias blancas, de agentes infiltrados en las organizaciones, de verdaderas masacres contra las poblaciones “simpatizantes” de dichos movimientos, pero sobre todo, con la generación de mitos. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Creer, por ejemplo, que el movimiento estudiantil de 1968, fue apoyado y financiado por grupos comunistas cubanos, es sostener la versión del Estado, falsa como lo prueba el análisis de Montemayor, pues en aquel entonces, el régimen cubano cuidaba con esmero la buena relación diplomática que tenía con México: no intervino para ayudar al gobierno mexicano, pero tampoco aceptó entrenar militarmente a los exiliados que sí recibió más tarde (¿podemos culparlos por ello?, a mí me parece natural que lo hayan hecho, su Revolución era lo primordial y en ese momento, sólo el gobierno mexicano se mantenía al margen del bloqueo que impuso a la isla el capitalismo encabezado por Estados Unidos de Norteamérica). Hasta la fecha, en Cuba se conoce más el perfil izquierdo que les mostraba Echeverría, aparente simpatizante de Fidel Castro y Salvador Allende, aunque ahora se sepa que, por la derecha, hacía planes con Nixon para “quitar la bandera de Latinoamérica a Castro” y para ayudar, como hizo, al grupo golpista en Chile contra Allende.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El Estado también crea a modo “traidores” dentro de las organizaciones sociales: si bien es cierto que es práctica frecuente la infiltración de agentes de Gobernación, e incluso de la CIA, entre los participantes de movimientos sociales, también es verdad que la paranoia creada mediante este método por el gobierno, es utilizada por el propio Estado para “descabezar” a los movimientos: basta con decir que el líder más carismático es un “provocador” para que el rumor corra como la pólvora y estalle la bomba en el mismo centro de la organización que se dispone, presta, a enjuiciar y condenar (ahí están los juicios casi sumarios que dictaminaron la salida de José Revueltas del Partido Comunista; en su caso, por ser “demasiado” crítico).&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Personalmente he vivido las consecuencias. Conozco bien la urdimbre sutil que teje el Estado para callar, no sólo a los líderes, sino a las siguientes generaciones que habremos de pensar muy bien si es conveniente para cualquiera a nuestro alrededor que nuestro nombre aparezca y es que, tienen razón, uno no lo hurta, lo hereda; ya sabemos que al Estado le preocupan las “semillas” incluso en el vientre, lo vimos con la masacre de Acteal o con el encarcelamiento de los hermanos Cerezo; lo vemos ahora con el reciente asesinato de la esposa de Lucio Cabañas; lo veo yo, con mi familia, callada hasta ahora en que me atrevo a sentarme aquí para hablarles de lo que nunca hablamos porque sabemos que, en nuestro caso, la acusación contra mi padre nos resta legitimidad, no desde la derecha, sino desde la propia izquierda, como seguramente calculó el Estado que sucedería.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Soy hija de Sócrates Campos Lemus, el “infame”, como hace poco vi en Internet que pregunta por él un joven en un foro de Yahoo, al que otro joven responde que “desafortunadamente sigue entre nosotros”; soy hija de “la leyenda negra”, como leí que una chica lo llamaba en su bien intencionado blog cuando intentaba informar sobre el movimiento estudiantil de 1968; soy hija del “provocador”, del “agente pagado por Gobernación” que luego se convirtió a golpe de discursos en “agente de la CIA”, como aseguran algunos de los integrantes del Comité de la Verdad (ante quienes, por cierto, compareció sin que resultara de ello una denuncia formal); soy hija del que “fue diputado tres veces” (por lo visto sin que nosotros, su familia, nos enteráramos), como señaló frente a mi madre una periodista sin imaginar a quién tenía enfrente. Durante mucho tiempo, por obvias razones, me negué a hablar sobre mi padre y sobre el movimiento de 1968; es más, hubo momentos en que yo misma me preguntaba qué había de verdad en lo que de él se ha dicho, buscaba saber, no pretendía defenderlo si no tuviera defensa e, incluso, ahora sabiendo que la tiene, no defiendo porque nada hay que defender. Si hablo ahora de esto es porque considero importante sacar a la luz los hilos que, al parecer, no vemos: como bien dice Carlos Montemayor, “las cosas no son simples (…) la guerra y la represión no son simples”. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el caso de mi padre, para quienes no lo sepan, la acusación se “sostiene” en dos argumentos principalmente. El primero es que era un “provocador” porque “en un mitin en el zócalo, tomó el micrófono y preguntó a la gente si querían quedarse en un plantón hasta el día del Informe Presidencial”. Es cierto, lo hizo, hay videos que así lo atestiguan, pero podríamos pensar que era un joven de 23 años radical, sí, como lo sigue siendo, como lo soy yo también, como quizá muchos de ustedes lo son igualmente; de ahí a considerar que él calculaba la represión que esto provocaría hay largo trecho, pues nadie entonces imaginaba que el Estado haría lo que finalmente hizo. Además, habría que preguntarse, entonces, por qué si era empleado de Gobernación, fue encarcelado, torturado y exiliado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El segundo argumento es que “traicionó al movimiento” porque hizo una declaración ministerial implicando a varias personas, entre ellas a la escritora Elena Garro (compañera sentimental de Octavio Paz, quien acababa de manifestar abiertamente su rechazo a la “mano dura” del gobierno mexicano) y porque, según algunos testimonios, le llevaron celda por celda a señalar a cada uno de sus compañeros. Sí, también es cierto: la declaración puede incluso consultarse por Internet, lo que habrá que preguntarse es si puede llamársele traición a las palabras “dichas” luego de sesiones interminables de tortura, ¡como si no conociéramos los métodos!, tortura que pocos soportan sin abrir la boca, mucho menos negándose a firmar documentos ya redactados por el propio Ministerio Público (como sí pudo negarse Tomás Cabeza de Vaca, mis respetos, cuando quisieron del mismo modo implicar con su “denuncia” a quien era entonces Secretario de Agricultura); es conocido que dentro de los movimientos guerrilleros se impone un plazo de unas cuantas horas en el que el detenido soporte la tortura, antes de “abrir el pico”, para dar tiempo a que los demás se cambien de lugar y no sean aprehendidos por lo que él acabe diciendo. En cuanto al señalamiento de sus compañeros, me parece que es una práctica de tortura o parte de la misma: ¿qué necesidad tiene la policía de que algún miembro de un movimiento que no es clandestino, como fue el caso, diga los nombres de los otros presos que aparecían en todos los periódicos?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En fin, por acusaciones sobre la actuación de mi padre en el Movimiento Estudiantil de 1968 no paramos. A estas principales, le siguen muchas más: desde que andaba armado (cosa que en realidad desconozco), hasta que le prestó un suéter color cereza a otro de los dirigentes del movimiento con la intención de que los del Batallón Olimpia lo detectaran con facilidad; no sé, puede que lo del color del suéter sea cierto, porque a mi padre le gusta la ropa subida de tono, digamos. Sin embargo, tanto José Revueltas como Carlos Montemayor, refieren que el líder al que principalmente se buscaba apresar en el Edificio Chihuahua era mi padre y no al que portaba el colorido, dichoso, suéter. Podría también hablarles de la historia de mi madre y de las medidas de precaución que ella debió tomar por años, muy distintas a las que haría la esposa de un servidor del Estado que habría sido premiado por el buen servicio de acabar con todo un movimiento, el mismo cuyo origen atribuyeron eventualmente a mi madre porque era extranjera. Ya ven que en las versiones oficiales y no oficiales, los movimientos se traen y se llevan en la cartera de una sola persona. Pero esa historia no es mía y, además, reitero que mi intención con este suerte de “confesión-rendición de cuentas pendientes”, no es en realidad hablarles de mi familia, sino de cómo el Estado teje fino y se apoya en la necesidad de creer en algo que todos tenemos, quizá con mayor urgencia quienes denunciamos la violencia de Estado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dos de octubre no se olvida, pero debemos reconocer que la memoria es hoy recuerdo acotado, dirigido por el propio Estado, alentado porque le conviene: da para marchas; da también para no enterarnos de fechas igual de importantes antes y después de 1968; da igualmente para no saber la cifra exacta de los muertos que hubo en el país mientras marchábamos; da para que el enojo y la indignación por lo que ahora mismo está pasando, se encauce en el río de consignas, de pancartas, de palabras que está bien decir, pero que nos dejan agotados, sin ganas, sin ánimo para asistir, por ejemplo, al movimiento mundial de indignados que en México no sumó ni 500 personas. Estamos (y me refiero a los activistas, a los luchadores sociales) muy ocupados rastreando entre nosotros mismos la sospecha que el gobierno promueve: ¿quién es el próximo agente de la CIA infiltrado?, ¿quién el extranjero que manipula los movimientos sociales?, ¿quién el líder al que haremos mártir para conducirlo al cadalso?, ¿quién el próximo sacrificado? Mientras tanto, casi 60 mil muertos y un número indeterminado de desaparecidos, son resultado de una “guerra contra el narcotráfico” que un señor llamado Felipe Calderón Hinojosa inició como respuesta a su bien ganada ilegitimidad, una “guerra” que bien podría estar ocultando la “limpieza social” y la agresión contra activistas o grupos guerrilleros como lo han apuntado varios analistas, entre ellos Carlos Fazio. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tiro la piedra de la autocrítica, siempre en el sentido de la construcción, con el afán de dejarles pensando; lleva buena intención, la prueba es que no escondo la mano: hay que conocer de fondo la violencia de Estado, reconocer, alertas, las estrategias con las que nos ha ido desarticulando, con las que poco a poco, luego de décadas, nos han callado. Leamos para ello, además de los libros que he mencionado,&lt;em&gt; Rehacer la historia&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Guerra en el Paraíso&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;Las mujeres del alba&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Los informes secretos&lt;/em&gt;. Leamos a Carlos Montemayor, por cierto, padre de mi amiga Victoria, como también es amiga mía la hija de Nicandro Mendoza, primer líder estudiantil apresado; causalidad más que casualidad: somos otra generación, quizá más generosa, menos dispuesta a comprar la cizaña sembrada por el Estado. Sólo quien carece de raíces, del árbol caído hace leña; llegadas desde el poder, en las manos de algunos militantes, las buenas intenciones dejaron de ser piedras y se hicieron dudas, filosas como hachas: igual conducen al infierno, hay que tener cuidado. A los intereses de la derecha les falló conmigo: aunque en esa misma tierra se abonen las acusaciones contra mi padre, esta semilla cayó en el surco izquierdo del arado; no sé de alguien que haya nacido con el corazón del otro lado; los hay, pero eso es una malformación genética. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-8693117207171817797?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/8693117207171817797/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=8693117207171817797' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/8693117207171817797'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/8693117207171817797'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2011/10/antes-y-despues.html' title='Antes y después'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-8ggNXISTJFU/TqMKeqgT_nI/AAAAAAAAASs/oPdueU9qx_k/s72-c/violencia+de+estado.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-9108475551706744470</id><published>2011-09-07T13:00:00.000-07:00</published><updated>2011-09-07T13:00:34.670-07:00</updated><title type='text'>Verde Shangai de Cristina Rivera Garza</title><content type='html'>&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-tJTaJa3ldts/TmfNPq4A0bI/AAAAAAAAASU/zKh3l-cgDlk/s1600/Verde+Shangai.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" nba="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-tJTaJa3ldts/TmfNPq4A0bI/AAAAAAAAASU/zKh3l-cgDlk/s1600/Verde+Shangai.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Aludo a algunos de los factores que conforman mi identidad o, si lo prefieren, a unas cuantas de mis múltiples identidades. Lo hago, no por un afán egocéntrico que, confieso, tengo sin duda en cierta medida, sino porque la presentación de Verde Shangai, el libro de Cristina Rivera Garza que nos reunió en la Universidad Autónoma de&amp;nbsp;Querétero hace&amp;nbsp;poco más de un mes, me convoca de forma irremediable a empezar con un tono un tanto autoreferencial.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Podría hablarles de este libro como lectora que suelo ser de casi todo lo que pasa por mis manos y tiene letras; entonces les diría que las diversas historias que conforman Verde Shangai “me atraparon”, que iba de página en página persiguiendo la continuación, el fin, el destino de alguien o de algo, para encontrarme con una esquina donde otro personaje o suceso me llamaba a una nueva persecución que dejaba momentáneamente en la siguiente encrucijada. En ningún momento logré saber, ¡vamos, ni cerca estuve!; imposible adivinar lo que sucedería con nadie y con nada. Ahí seguí, hasta el último punto, literalmente encantada.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como persona que necesita escribir, con ese apremio que, supongo, tenemos la gran mayoría de quienes no conocemos otro modo de vivir que el constante reinscribirnos (dichos para los hechos) en el mundo, admiro el talento y la capacidad de Cristina Rivera Garza para narrar, para construir la realidad con toda la complejidad que cualquier realidad, incluso la ficticia, supone. Verde Shangai no es una historia “plana” por la que se vaya de principio a fin con facilidad, siguiendo el hilo tendido desde el inicio; fluye, sí, pero como agua que hace meandros, que va subterránea a veces, que cae en cascadas imprevistas, que se&amp;nbsp;bifurca múltiples arroyos, que llega a esteros donde los finales son río y mar al mismo tiempo. Las letras de Cristina son, para mí, líquidas.&amp;nbsp;Eso, tengo que aclararlo, es un elogio; el tipo de arte escrito que me gustaría lograr algún día.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como antropóloga, la única materia en la que los grados me avalan (cualquier cosa que ello quiera decir, con la poca importancia que eso tiene ahora y siempre en mi vida, además), tengo mucho que decir. Es que, aunque de literatura se trata, Verde Shangai aborda por lo menos tres “problemas” fundamentales para el quehacer que desvela a los etnólogos como yo: la identidad-alteridad, la nominación y la complejidad del objeto social. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Empiezo por el final: la realidad social es compleja, no complicada, compleja, es decir, no puede explicarse alguno de los múltiples factores que la conforman, sin afectar con la propia explicación el resto del entramado sociocultural. Los antropólogos contemporáneos intentamos interpretar, ya ni explicar, el mundo social de ese modo: complejizándolo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Eso, complejizar la realidad, es precisamente lo que hace Cristina Rivera Garza en Verde Shangai: describe los mundos y las realidades (temporales, espaciales, sociales, culturales, históricas, emocionales) que habitan sus personajes; ubicados en una suerte de laberinto, abren puertas que conducen por pasillos sinuosos a distintos tiempos y geografías, a veces lejos, a veces cerca, recuerdos que viven no sólo en la memoria, que asaltan la vida, tan reales como pueden serlo las percepciones de un color, por ejemplo el verde. Aguamarina que, dicho sea de paso (aquí me concedo en legítimo derecho de todo antropólogo a exponer el dato folk), es justo el tono que en otras culturas no tiene un vocablo particular: se llama igual que el azul, aunque para ellos, me refiero a los pueblos hablantes de lenguas mayences, exista una variedad de palabras que designan con mucha precisión lo que, para nosotros, es solamente negro.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Decía hace un momento que la nominación es otra de las cosas que nos ocupan y preocupan, sobre todo esto último, a los antropólogos (y no sólo a nosotros, pregúnteles a los psicoanalistas y a los filósofos). Nombrar es mucho más que colocar un nombre, el acto de nombrar es también significar, dar un significado a lo que se nombra y, si nos ponemos estrictos, es destinar. No es casual que se prefiera llamar Abel que Caín, Jesús que Judas, Flor que Espina, aunque no falten Dolores y Angustias. El nombre es tan importante que existen culturas donde se mantiene en secreto el nombre real de la persona y se le llama con algún sobrenombre que indica cosas como que es el más pequeño de la familia; el nombre real es al que responde el alma, la esencia de la persona, debe cuidarse puesto que con él se puede enfermar a su portador. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Verde Shangai comienza con un accidente donde hay cristales rotos, heridas, sangre, pero sobre todo, donde se nombra: Xian, mujer, lugar y tiempo. Marina que se hace mujer, lugar y tiempo a la caza de Xian, la chica que fue porque no es y es necesario que sea. Xian, esencia que enferma de memoria para curar de olvido. Marina no se equivoca: “los nombres siempre significan algo”, recordarlos nos salva del olvido porque, cita la autora en la página 118 a Margaret Atwood, “somos, preponderantemente, lo que olvidamos”. Buscando a Xian, Marina se encuentra a sí misma; entre la gente con la que fue y es (Julia, Cristóbal, Su Muy, Horacio, Chiang) recuerda aquello que no ha sido para saber quién es.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entramos entonces en los terrenos de la identidad-alteridad, la tercera “ocupación preocupada” de la antropología. En síntesis, la identidad se construye mediante la negación, es decir, los seres humanos nos definimos a partir de lo que no somos y que es (re) presentado por el “otro”: la alteridad, lo distinto a lo que somos. Cristina Rivera Garza nos muestra en Verde Shangai el juego de espejos que es la identidad, el “nosotros”, móvil, dinámico, que se convierte en “ustedes”; la invención recíproca de la interacción humana: dime quién soy y te diré a dónde perteneces.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dejo fuera de mis comentarios gran parte de los senderos que se recorren leyendo este libro; muchos más merecería, por ejemplo, la virtud de los “subtextos”, por llamarlos de algún modo inexacto, en la novela de Cristina Rivera Garza; textos dentro del texto: las referencias históricas y sociológicas; los escritos que comparten mutuamente Marina y Chiang; los cuadros que pinta Xian; las cartas de hijos sin más nombre que iniciales, olvidados letra a letra por el padre que se borra; las noticias de los periódicos; los pensamientos de cada personaje, el diálogo interno sobre un día corto o largo; los poemas y&amp;nbsp;el sentir que “es un verde demasiado amplio”, o la cercanía de la “araña que ora” cuando se añora. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un par de semanas antes de ser invitada a&amp;nbsp;la presentación (causalidad más que casualidad, creo yo), escuché una entrevista que le hicieron a Cristina en algún programa de radio del que no recuerdo el nombre. La autora decía que el barrio Chino descrito en su libro era el de&amp;nbsp;Ciudad de México, pero también el de San Francisco y cualquier otro en distintas urbes.&amp;nbsp;De visita en Cuba, movida por la curiosidad que me causaron sus palabras y con su libro en la mano, fui al Barrio Chino&amp;nbsp;de La Habana. Bastante cerca de la calle Amargura (donde, por cierto, se sirve el más dulce chocolate)&amp;nbsp;y muy lejos de la de Dolores en el Distrito Federal, encontré el contexto, sujeto-laberinto con puertas por las que también podría&amp;nbsp;llegarse al Verde Shangai. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-9108475551706744470?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/9108475551706744470/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=9108475551706744470' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/9108475551706744470'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/9108475551706744470'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2011/09/verde-shangai-de-cristina-rivera-garza.html' title='Verde Shangai de Cristina Rivera Garza'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-tJTaJa3ldts/TmfNPq4A0bI/AAAAAAAAASU/zKh3l-cgDlk/s72-c/Verde+Shangai.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-4329486408635265527</id><published>2011-07-28T18:04:00.000-07:00</published><updated>2011-07-28T18:04:39.685-07:00</updated><title type='text'>Escuela Mexicana de Escritores: el oficio como iniciación (Mexican School of Writers: Craft as initiation)</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-kHSA14rTnYo/TjIHB60tClI/AAAAAAAAASM/Gahvtoe3TAk/s1600/LOGO-EME_horizontal_negro1.png" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="50px" src="http://3.bp.blogspot.com/-kHSA14rTnYo/TjIHB60tClI/AAAAAAAAASM/Gahvtoe3TAk/s200/LOGO-EME_horizontal_negro1.png" t$="true" width="200px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En los terrenos del arte y la cultura, la innovación debe ser siempre bien recibida. Cada espacio que emerge con nuevas propuestas de formación para actores, pintores, bailarines, escultures o escritores, es un lugar ganado a favor de quienes sostienen, a fuerza de creación, la certeza de que es posible construir un mundo mejor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: blue;"&gt;In the field of art and culture, innovation must always be welcomed. Each new space that emerges with new initiatives of training for actors, painters, dancers, sculptors or writers, is conquered land for those who carry, by the strength of their creation, the certainty that it is possible to build a better world. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin duda, la reciente instauración de la Escuela Mexicana de Escritores es uno más de los logros que hemos de celebrar. Resultado de la solidaridad gremial (luego de algunas diferencias de las cuales no daremos cuenta aquí, por considerar que lo valioso es la creación como tal y no lo conflictos que pudieron originarla), esta escuela se constituye como un espacio amable, transparente y riguroso, en el que se dan cita personas interesadas en reflexionar y crear.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: blue;"&gt;Without a doubt, the recent inauguration of the Mexican School of Writers is one more achievement that we must celebrate. Resulting from the guild’s solidarity (after some differences of which we will not give an account here, because we consider that what is valuable is creation per se and not the conflicts that might have originated it), this school becomes a kind, transparent and rigorous space, where people interested on reasoning and creating meet. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A decir de sus fundadores, la propuesta educativa de la EME se basa en una premisa rectora: “El escritor se forma a partir de la abierta interlocución con el alma del mundo y sus congéneres; es escritor quien se atreve a imaginar e indagar las coordenadas de la realidad y el misterio de lo humano. El desarrollo del trabajo literario no es un problema de redacción, pues además de saber usar las palabras y ejercitarlas en los géneros literarios que más se avengan al propio talante, la misión del escritor requiere del auxilio de muchas disciplinas y conocimientos; además del arte de escribir precisamos de la mitología, la filosofía, la psicología, la historia, la antropología y el arte todo”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: blue;"&gt;As its founders say, the educational initiative of the EME (MSW in English) is based on a leading premise: “The writer is formed by the open dialog with the soul of the world and their fellow humans; writers are those who dare imagining and inquiring into the coordinates of humanity’s reality and mystery. Literary work’s development is not a problem about syntax, because beyond knowing how to use words and applying them into the literary genre that most suits our own personality, the writer’s mission requires the help from many disciplines and knowledge fields; besides the art of writing we have need of mythology, philosophy, psychology, history, anthropology and art above all”. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para quienes integran esta escuela (maestros y alumnos, socios todos de la Asociación Civil que constituyeron), el oficio de escritor requiere, más que de valores curriculares y experiencias puramente académicas, de la iniciación: “somos concientes de que esa aptitud llamada talento no se puede trasmitir y que el oficio de escritor no se puede enseñar; lo aprende quien se siente llamado a ello, quien sabe mantener una dialéctica consigo mismo y reconocer interlocutores. Como en cualquier actividad donde el individuo se haga cargo de sí mismo, no se llama escritor quien obtiene un diploma, sino quien crea una obra y es preciso dejarse asombrar por el mundo para no apresurarnos a ponerle límites ni reglas”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: blue;"&gt;To those who constitute this school (faculty and alumni, all of them members of the nonprofit they created), the craft of writer requires, more than curricular credits and purely academicals experiences, of the initiation: “we are conscious that this skill called talent cannot be transmitted and that the craft of writer cannot be taught; only those who feel called to it learn it, those who can keep a dialectics with themselves and acknowledge those with whom they maintain a dialog. As in any activity where the individual takes charge of themselves, we do not call writer those with a diploma, but rather those who create work and it is necessary to let ourselves be dazzled by the world so that we don’t rush to set limits nor rules to it”. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: blue;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así, la propuesta es la iniciación de talentos y, como toda iniciación, diríamos los antropólogos, se enmarca en el proceso de un ritual de paso. En este caso, el pasaje por la EME promete culminar con la creación de una obra literaria que permita a los egresados reconocerse con certeza como escritores. Como es deseable en cualquier comunidad, de nuevo dicho con una perspectiva antropológica, los integrantes de la EME procuran el apoyo colectivo para que cada individuo consiga sus objetivos; esto, hay que decirlo, no sólo es laudable, sino digno de agradecimiento, pues quienes sentimos la urgencia vital de liarnos con las palabras, sabemos bien que es en sumo difícil sortear sin guía los obstáculos que impone el mundo editorial y el del arte institucionalizado. Por lo anterior, aunque no sólo por eso: ¡buena fortuna para los creadores de la Escuela Mexicana de Escritores! Las inscripciones han iniciado ya y toda la información (instalaciones, Consejo Académico, Plan de Estudios, etcétera) sobre esta escuela puede consultarse en su página electrónica (www.escueladeescritores.com). &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: blue;"&gt;So the proposal is the initiation of talents and as any initiation, as we anthropologists would say, it is the framework for a rite of passage. In this case, passage through the EME promises to end with the creation of a literary piece that allows graduates to recognize themselves as writers with certainty. As it is desirable in any community, again said from an anthropologic perspective, the members of the EME procure collective support so that each individual achieves their goals; that is, we must say it, not just something to be praised, but thanked, for those of us who feel the vital urgency to entangle ourselves with the words, know all too well that it is very hard to navigate without guidance the obstacles imposed upon us by the editorial world and institutional art. Because of the above, and not just for that: Godspeed to the creators of the Mexican School of Writers! Enrolment has started and all information (campus, Faculty, Curricula, etcetera) about this school can be found at their website (www.escueladeescritores.com). &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“Quien sigue su vocación, sigue la voz del destino”, aseguran sus actuales integrantes; coincido plenamente y agrego: cada individuo que atiende el llamado de su sino, contribuye a construir sociedades más felices.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: blue;"&gt;“Those who follow their calling, follow the voice of destiny”, their current members assure us; and I fully agree and ad: each individual who hears the call of their fate, contributes to create happier societies. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-4329486408635265527?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/4329486408635265527/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=4329486408635265527' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/4329486408635265527'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/4329486408635265527'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2011/07/escuela-mexicana-de-escritores-el.html' title='Escuela Mexicana de Escritores: el oficio como iniciación (Mexican School of Writers: Craft as initiation)'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-kHSA14rTnYo/TjIHB60tClI/AAAAAAAAASM/Gahvtoe3TAk/s72-c/LOGO-EME_horizontal_negro1.png' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-4887806753991900109</id><published>2011-05-06T14:10:00.000-07:00</published><updated>2011-05-06T14:13:05.573-07:00</updated><title type='text'>Marcha con rumbo... hacia la paz</title><content type='html'>&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-jYaaVKyqKTQ/TcRjdNHKOWI/AAAAAAAAAQw/8K5amHd7OZ0/s1600/MARCHA.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" j8="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-jYaaVKyqKTQ/TcRjdNHKOWI/AAAAAAAAAQw/8K5amHd7OZ0/s1600/MARCHA.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;Curiosa paradoja la de nuestros tiempos. La "modernidad"&amp;nbsp;va quitando obstáculos en los senderos&amp;nbsp;que recorren&amp;nbsp;buena parte de los seres humanos. Aquí estamos, procurándonos alimentos que no hemos tenido que cultivar o cazar; haciendo uso del agua que llega hasta nuestras viviendas&amp;nbsp;a través de largas tuberías que conducen al grifo que tenemos más próximo; prendiendo una computadora para saber de los amigos, arreglar negocios e, incluso, cumplir con nuestro trabajo sin tener que aparecernos necesariamente en una oficina que nos quede lejos de casa. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sí, la "sobremodernidad", como&amp;nbsp;llama Marc Augé, antropólogo francés, a la abundancia de esta época en las sociedades&amp;nbsp;capitalistas, nos allana el camino y&amp;nbsp;facilita la consecución de metas, sobre todo de aquellas que están dirigidas al consumo y a la generación de capital, pero también nos quita el sentido, el rumbo y eso, hay que decirlo, es probablemente lo peor que puede sucederle a un ser humano. Estamos tan&amp;nbsp;inmersos en&amp;nbsp;la lógica del&amp;nbsp;consumo, que vamos perdiendo el camino, un día nos sentimos perdidos, tan perdidos que cada vez más seres humanos jóvenes y en pleno uso de sus facultades optan por el suicidio. "¿Pero cómo?, si lo tenía todo",&amp;nbsp;exclaman consternados los familiares... Todo no. Había algo que le faltaba a su vida: no tenía sentido.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En términos estrictos, vivir&amp;nbsp;no requiere forzosamente un sentido; al parecer, animales y plantas&amp;nbsp;viven cumpliendo el&amp;nbsp;cometido que la vida les ha asignado,&amp;nbsp;sin conciencia del mismo y sin falla. Nacen, crecen, se reproducen y mueren; de este modo dan continuidad a la&amp;nbsp;existencia de su especie que, a su vez, posibilita la vida de otras especies, en un delicado&amp;nbsp;equilibrio al que llamamos naturaleza.&amp;nbsp;Sin embargo,&amp;nbsp;los seres humanos somos "bichos raros", pensamos de un modo, sino exclusivo, sí único y, por eso, nuestra vida es algo que no podemos asimilar sin un sentido, al menos no de manera que nos satisfaga y nos permita sentirnos felices.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como ha demostrado Viktor Frankl, psicoanalista sobreviviente a los campos de exterminio alemanes durante la Segunda Guerra Mundial, incluso para sobrevivir, los seres humanos necesitamos otorgarle un sentido a nuestra vida. En su libro "El hombre en busca de sentido", Frankl asegura haber visto cómo algunos&amp;nbsp;reclusos&amp;nbsp;en los campos de concentración&amp;nbsp;nazis eran&amp;nbsp;capaces de sobrevivir a los peores tormentos. La gran mayoría de&amp;nbsp;los que&amp;nbsp;sobrevivieron a las atrocidades del mandato de Hitler,&amp;nbsp;lo hicieron entre otras cosas&amp;nbsp;gracias a que su vida tenía sentido para ellos, un sentido que ellos&amp;nbsp;eligieron&amp;nbsp;darle; si su vida entera llevaba un rumbo&amp;nbsp;definido conciente y previamente por sí mismos, cualquier suceso en el camino tendría sentido de igual manera. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No se trata de resignación, sino de comprensión, de saber que lo que nos pasa sucede dentro de un contexto más amplio: el de nuestra vida que no se reduce a los&amp;nbsp;momentos&amp;nbsp;de desgracia.&amp;nbsp;Se trata también de compromiso, de actuar conforme el sentido que&amp;nbsp;otorgamos a nuestra vida.&amp;nbsp;¿Se ha preguntado para qué vive?, no por qué vive, sino para qué. Saber cuál ha sido la intención de un ser supremo o de alguna energía divina (a la que podemos llamar Dios o como usted prefiera) cuando nos puso, a cada uno de nosotros, en este mundo a vivir, es imposible; podemos creer lo que mejor nos parezca, pero saberlo con certeza no es algo que nos esté permitido, por eso resulta ocioso preguntarse en tales términos para qué vivimos. &lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;La única respuesta&amp;nbsp;que podemos dar a&amp;nbsp;la pregunta "¿para qué vivo?"&amp;nbsp;es la que nosotros elijamos arbitraria e individualmente.&amp;nbsp;Vivimos para lo que decidamos que vamos a vivir. Así de sencillo, así de complejo. Umberto Eco, erudito italiano, considera que la ética laica (la de quienes no nos asumimos como practicantes o creyentes de alguna religión institucionalizada), se funda en la certeza de "un otro futuro", es decir, en la convicción de que el sentido de nuestra vida es construir y heredar a las siguientes generaciones&amp;nbsp;un mundo mejor del que tenemos.&amp;nbsp;Coincido. Para mí (ya que ésto es personal) el sentido de mi vida es seguir el camino&amp;nbsp;que creo que desemboca en la consecución de una sociedad mexicana más equitativa, menos violenta, más creativa, más constructiva.&amp;nbsp;En el rumbo que sigo, el próximo&amp;nbsp;8 de mayo&amp;nbsp;me encuentro con otras personas, las que vienen caminando&amp;nbsp;en la Marcha por la paz.&amp;nbsp;&amp;nbsp;¿Idealismo? Quizá, pero el sentido vital de cualquier persona tiene que ser un ideal que le mantenga vivo, con rumbo, luchando, ganando, en este caso la paz social. &lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-4887806753991900109?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/4887806753991900109/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=4887806753991900109' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/4887806753991900109'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/4887806753991900109'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2011/05/marcha-con-rumbo-hacia-la-paz.html' title='Marcha con rumbo... hacia la paz'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-jYaaVKyqKTQ/TcRjdNHKOWI/AAAAAAAAAQw/8K5amHd7OZ0/s72-c/MARCHA.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-5569000146543290274</id><published>2011-04-15T14:04:00.000-07:00</published><updated>2011-04-15T14:04:00.503-07:00</updated><title type='text'>Creación con causa: Ciclo de Teatro Útil</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-9Uw-VGo7ms0/TaiyraRJ6DI/AAAAAAAAAQo/egSL8adb7tI/s1600/Teatro+%25C3%25BAtil.bmp" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="295" r6="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-9Uw-VGo7ms0/TaiyraRJ6DI/AAAAAAAAAQo/egSL8adb7tI/s400/Teatro+%25C3%25BAtil.bmp" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“¿Para qué sirve el teatro?, se preguntaba William Shakespeare, “¿somos la crónica y el reflejo del presente, o somos pura mentira? Quizá ningún otro cuestionamiento respecto al arte en general sea tan pertinente como éste, ahora que vivenciamos el horror de la violencia. Hace unas semanas, Javier Sicilia, poeta y filósofo, hizo un llamado a la ciudadanía; el asesinato de su hijo lo condujo sin remedio hacia el desgarrado territorio que habitan los deudos de nuestro país: miles de padres, madres, abuelos e hijos, que dejan de llorar la pérdida sólo porque necesitan justicia; ya vendrá la época del duelo sereno que consuela, ahora son tiempos de lucha, de peticiones, de exigencia: “Ya basta”. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“El mundo ya no es digno de la palabra, nos la ahogaron en la garganta. No hay más poesía en mí”, aseguró el poeta. Pero los artistas como él son irremediablemente biofílicos, para ellos la vida sigue valiendo la pena del mundo y por eso acude al arte, ese que hoy le falta, convencido de que en la creación se gesta la vida misma. La de Sicilia es una voz que se reúne a las de otros escritores que ya no están (como la de Susana Chávez, activista de Ciudad Juárez recientemente asesinada, o la de los maestros José Revueltas y Carlos Montemayor, cuyas denuncias fueron escasamente escuchadas); pero también se mezcla con los gritos desoídos de la gente que no habla más que desde dónde les mataron a alguien, en prosa, sin poesía quizá, y a los susurros de los presos sin juzgar o juzgados mal, así como a los de su gente, juzgada también sin deberla, aunque, eso sí, temiéndola.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es un coro que nos invita a decir a los que todavía no pasamos por las funerarias, a los que aún no estamos tentados a asomarnos a las fosas buscando lo que nos hace falta y que no sabemos todavía qué más hacer sino arte. Arte frente a la muerte, arte frente a la sangre, arte para las cruces desérticas, arte para los cadáveres, arte para la discriminación, arte para quienes seguimos vivos; creación con causa para seguir creyendo. El Ciclo de Teatro Útil es un proyecto concebido por el Foro Shakespeare bajo tales premisas. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se trata de teatro social, teatro documental, teatro político, teatro periodístico, teatro de denuncia, teatro contemporáneo, teatro que refleja la realidad nacional actual y de los años recientes, en resumidas cuentas, Teatro Útil. Desde hace un mes y hasta junio, todos los miércoles a las ocho de la noche, en el Foro Shakespeare, se presenta una obra distinta sobre diversos temas que, desafortunadamente, nos atañen hoy a los mexicanos: la tragedia de la Guardería ABC, los feminicidios en Ciudad Juárez, la diversidad sexual, el VIH-SIDA, la represión en Atenco, los presos políticos, la violencia de género, la niños de la calle, etcétera. Al final de cada función hay una charla-debate entre los integrantes del grupo teatral y personalidades expertas en el tema de la obra, con el público. Parte de las ganancias de la taquilla se entregan a una organización no gubernamental vinculada con el tema abordado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Humberto Robles, coordinador del ciclo, e Ítari Martha, codirectora del Foro Shakespeare en la Ciudad de México, explican que el término “Teatro útil” fue acuñado por el dramaturgo Bertolt Brecht, considerando que el mismo trataría de temas del acontecer nacional, como una forma de denunciar, informar y concienciar al público. “Es Teatro Útil porque al final de la función hay charlas-debate con expertos en los temas relacionados con cada obra y el público, lo que permite informar. Es Teatro Útil porque parte de las ganancias se destinan solidariamente a organizaciones no gubernamentales en lucha y resistencia”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El Ciclo de Teatro Útil es, sin duda, un espacio de creación, no sólo artística, sino social, que busca informar de un modo creativo a la gente sobre los temas que deben interesarnos si queremos modificar el rumbo que hemos tomado en México. Esto es algo que escasamente vemos en la cartelera de espectáculos de nuestro país, por ello constituye una oportunidad única para asomarnos a lo que nos acontece cada día de manera responsable, contribuyendo en algo al arte, a la cultura y a la sociedad misma. Quienes creamos (actores, directores, dramaturgos, escritores) queremos seguir creyendo; su asistencia lo hará posible porque, como afirma Humberto Robles, “el teatro no existe si tú no asistes”. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-5569000146543290274?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/5569000146543290274/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=5569000146543290274' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/5569000146543290274'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/5569000146543290274'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2011/04/creacion-con-causa-ciclo-de-teatro-util.html' title='Creación con causa: Ciclo de Teatro Útil'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-9Uw-VGo7ms0/TaiyraRJ6DI/AAAAAAAAAQo/egSL8adb7tI/s72-c/Teatro+%25C3%25BAtil.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-178776390312051173</id><published>2010-08-10T15:20:00.000-07:00</published><updated>2010-08-10T16:00:13.508-07:00</updated><title type='text'>El respeto a la mascota ajena es la paz</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/TGHWDcg8TaI/AAAAAAAAAN4/f2WGrlqbKG4/s1600/27180_424194928134_668843134_5318206_914328_n.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/TGHWDcg8TaI/AAAAAAAAAN4/f2WGrlqbKG4/s320/27180_424194928134_668843134_5318206_914328_n.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-small;"&gt;A Bruno Antoine, coordinador de Amazon CARES (Comunidad para Animales, Rescate, Educación y Salud), en Iquitos, Perú. Como él dice, trabajar por los animales lo hace más humano.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;En México cada vez es más frecuente enterarse de medidas, incluso oficiales, que implican el maltrato a los animales. Autoridades de diversas ciudades se dicen preocupadas por los problemas ocasionados debido a la sobrepoblación de gatos y perros en situación de calle, por lo que autorizan matanzas que poco tienen de civilizadas, en lugar de apoyar a las asociaciones civiles que combaten el mismo problema con esterilizaciones masivas y con actividades para concienciar a las personas sobre sus obligaciones como dueños de mascotas. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;Ahora, la novedad en las redes sociales es un comunicado mediante el cual, un grupo de personas que asegura conformar el Consejo Vecinal de &lt;st1:personname productid="la Colonia Condesa" w:st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Colonia" w:st="on"&gt;la Colonia&lt;/st1:personname&gt; Condesa&lt;/st1:personname&gt; en &lt;st1:personname productid="la Ciudad" w:st="on"&gt;la Ciudad&lt;/st1:personname&gt; de México, convoca a llenar las calles de esa demarcación con alimento envenenado para asesinar a perros y gatos; se dicen inconformes con los dueños irresponsables de mascotas a las que traen sin correa y que no levantan las heces de sus animales. Su molestia es comprensible, pues a nadie resulta agradable andar por aceras minadas de excrementos, ni respirar el aire contaminado por los mismos y, mucho menos, han de mostrarse felices frente a la preocupación de que ellos o sus hijos puedan ser atacados por alguna mascota que resulte peligrosa y no sea controlada por su dueño. Sí, la exigencia para que sean respetados sus derechos es legítima, pero no lo es la medida que proponen para lograrlo, puesto que, entre otras cosas, atenta contra uno de los principios básicos de la convivencia y la legalidad: no se puede hacer justicia cometiendo injusticias.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;Podría hablar de los derechos que los propios animales tienen, pero me queda claro que, para quienes no los aman, este argumento resulta endeble. Sin embargo, hay otras razones que deberían interesarles a las personas que consideran el “exterminio” (palabra usada por ellos en su comunicado) como una opción para garantizar, dicen nuevamente los convocantes, “la seguridad de nuestros hijos”. Precisamente por sus hijos es que resulta necesario abordar el tema de manera seria y, sobre todo, analizar a fondo lo que, hasta ahora, les parece una solución viable a un problema que es mucho más complejo. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;Puede ser que a los miembros de esta supuesta organización vecinal tampoco les importe matar “accidentalmente” a las mascotas de personas que sí son responsables, o a animales que se han extraviado por un lamentable descuido, haciendo pagar a “justos por pecadores”; “daños colaterales, tristes pero inevitables”, pensarán. Quizá también sean indiferentes frente a la posibilidad de que la víctima sea un ser humano, un niño que por curiosidad ingiera el alimento con veneno, por ejemplo; tal vez no les parezca grave la inseguridad para ese infante porque ese hijo es de alguien más.&amp;nbsp; Ni pensar en que les preocupe el bienestar emocional de los niños que comparten su tiempo y su vida con una mascota a la que probablemente verán morir en la calle sin poder hacer nada al respecto, angustiados, asustados, marcados psicológicamente por una experiencia que, a todas luces, es violenta.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;Lo que sí debe importarles, en principio porque es una de sus obligaciones como padres de familia, es la salud mental y emocional de sus hijos. Sin duda, inculcar en los niños que la agresión contra seres vivos es una forma legítima y normal para resolver los problemas sociales de convivencia no es buena idea. Las consecuencias de fomentar la cultura de la violencia es palpable en nuestra sociedad y, en muchos casos, la criminalidad de la que tanto nos quejamos ha estado asociada al maltrato animal; basta con leer los peritajes psicológicos donde se señala que, de niños, asesinos seriales famosos, tristemente célebres por la crueldad con la que cometieron sus crímenes, torturaban y asesinaban mascotas.&lt;br /&gt;
&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: normal;"&gt;Las medidas de exterminio que este y otros grupos de personas promueven, no contribuyen a crear conciencia en los dueños irresponsables (quienes ciertamente deben asumir las obligaciones adquiridas con sus mascotas para no afectar a los demás), ni ayudan a la armonía entre los seres humanos que se encuentran conviviendo. Por el contrario, fomentan la agresión social que de por sí estamos padeciendo. Además de la violencia desbordada que hoy vivimos y sufrimos en el país, en el extranjero se comenta con desagrado y franca desaprobación que los mexicanos somos un pueblo que maltrata a los animales. ¡Qué pena!, porque, como decía Mahatma Ghandi, “la grandeza de una sociedad se puede averiguar por la forma con que trata a sus animales”.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 16px; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-178776390312051173?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/178776390312051173/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=178776390312051173' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/178776390312051173'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/178776390312051173'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2010/08/el-respeto-la-mascota-ajena-es-la-paz.html' title='El respeto a la mascota ajena es la paz'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/TGHWDcg8TaI/AAAAAAAAAN4/f2WGrlqbKG4/s72-c/27180_424194928134_668843134_5318206_914328_n.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-7534099258658573624</id><published>2010-08-05T22:06:00.000-07:00</published><updated>2010-08-05T22:20:47.340-07:00</updated><title type='text'>Trazos de luz, trozos de México: la mirada poética de Marie Pain y Adriana Reid</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/TFuYOI_xlhI/AAAAAAAAAMg/KaPM-Vi3H9c/s1600/39762_10150248955030257_572530256_13634019_4411820_n.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" bx="true" height="200" src="http://3.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/TFuYOI_xlhI/AAAAAAAAAMg/KaPM-Vi3H9c/s200/39762_10150248955030257_572530256_13634019_4411820_n.jpg" width="185" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Jesús Ibáñez, científico social y filósofo de la ciencia, decía que el ser humano “es un espejo que el universo coloca en su centro para mirarse”. Así es, la vida y todo lo que ella constituye sólo puede ser aprehendido mediante los sentidos, instrumentos cognitivos que, en el caso de los artistas, tienen la virtud de hacerlos partícipes directos de la Creación. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Marie Pain y Adriana Reid son de esos seres que han renunciado a la promesa del Paraíso, con tal de participar, aquí en la Tierra y no el Cielo, del diseño vital de la existencia. Mujeres mexicanas, como fotógrafas hacen de la vista, mirada; poesía transfigurada en imágenes que se sienten, que nos hablan. No es casual, ambas también son talentosas escribiendo, amantes de la poesía y de la música, en suma, biofílicas irremediables que encuentran belleza por todas partes, incluso en el dolor o, mejor aún, sobre todo en el dolor que en sus manos alquimistas se hace luz.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Marie Pain, “especialista en sueños a ojos abiertos, novel bruja empeñada en mirar a través de un tercer ojo”, como se define a sí misma, nació en la Ciudad de México; es inquieta pero introspectiva, discreta, casi tímida, pero sociable, en suma, contrastante. Su formación cultural y educativa, nos cuenta, es una mezcla de aciertos y adeudos en escuelas públicas y privadas, donde bien podía destacar notoriamente o perderse a voluntad. El perfil de Marie Pain, asegura Maria Luisa (que es el nombre que lleva desde niña), “encaja a la perfección en el de músico, poeta y loco. A los 30 años, Marie Pain empieza a vivir una adolescencia tardía y lúdica: se declara fotógrafa en proceso, escritora experimental y baterista autodidacta.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Adriana Reid, originaria de la Ciudad de México, radica actualmente en Guadalajara; reservada y de trato cálido, se nutre del entorno con sus maneras sencillas pero de gran intensidad. La pasión de Adriana Reid hacia la literatura y la poesía, encontró cause en el camino de su propia experiencia creativa: la fotografía artística. Su obra, señala ella misma, “es reflejo de mi perspectiva de vida, el ángulo de mi mirada, los trazos de la luz en mi visión diaria”. Tras algunos años de experimentación y estudio independiente, Adriana inicia su preparación formal en el Colegio de Fotografía de Occidente, donde no sólo encuentra el ambiente propicio para desarrollar sus conocimientos, sino también para afinar su sensibilidad artística.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En &lt;em&gt;Trazos de luz, trozos de México&lt;/em&gt;, exposición fotográfica que se inaugura el próximo viernes 6 de agosto en el restaurante Sotavento (Horacio esquina con Schiller, Polanco) de la ciudad de México, convergen las miradas profundas de estas dos fotógrafas. Hasta la segunda semana de septiembre, mediante imágenes, las sombras de lo visto nos invitarán a encontrar, a riesgo de convertirnos por un instante en verdaderos iluminados, aquello que conmovió a Adriana y a Marie cuando dispararon a su paso por distintos sitios del país, por supuesto en defensa propia, el obturador de sus respectivas cámaras. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-7534099258658573624?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/7534099258658573624/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=7534099258658573624' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/7534099258658573624'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/7534099258658573624'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2010/08/trozos-de-luz-trazos-de-mexico-la.html' title='Trazos de luz, trozos de México: la mirada poética de Marie Pain y Adriana Reid'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/TFuYOI_xlhI/AAAAAAAAAMg/KaPM-Vi3H9c/s72-c/39762_10150248955030257_572530256_13634019_4411820_n.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-2655346394898684735</id><published>2010-07-31T00:03:00.000-07:00</published><updated>2010-07-31T00:03:06.448-07:00</updated><title type='text'>Escuchando se entiende la gente... y con música, ¡mejor!</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/TFPKe8ozjMI/AAAAAAAAAMM/lNJi-4G2iQk/s1600/notas_musicales.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" bx="true" height="155" src="http://4.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/TFPKe8ozjMI/AAAAAAAAAMM/lNJi-4G2iQk/s200/notas_musicales.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left" style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;A Sofía Blanco, humanista y musical.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Leonard Berstein, compositor, pianista y director de la Orquesta Filarmónica de Nueva York, aseguraba que “la música puede dar nombre a lo innombrable y comunicar lo desconocido”. Como músico, Berstein decía esto refiriéndose a su pasión artística, al sentimiento que lo impulsaba a crear el lenguaje que le permitiera “hablar” de lo “indecible”, igual por maravilloso que por terrible. Pero sin duda, la música no sólo da cause a las emociones de quienes la componen y ejecutan, sino también a sus escuchas que ponen “las dolorosas” para las penas y las “alegres” para festejar. Más aún, las piezas musicales pueden modificar el estado de ánimo de las personas y, aunque parezca increíble, ayudarlas a salir de crisis emocionales. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A ello se dedica la Musicoterapia, definida como el uso de la música (o de elementos musicales, es decir, el sonido, el ritmo, la melodía o la armonía por separado) con objetivos terapéuticos, tales como combatir el estrés, el insomnio, la angustia, la depresión e, incluso, algunos trastornos orgánicos como las atrofias musculares progresivas. Además, los musicoterapéutas señalan otros beneficios: ampliación de la conciencia, movilización de sentimientos reprimidos, aumento de la energía física, liberación de tensiones emocionales y físicas, incremento de la capacidad para expresar emociones y aumento de la autoestima. La música se usa también como parte de los tratamientos que reciben personas con problemas de lenguaje, Síndrome de Down, dislexia y autismo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No obstante, las notas musicales tiene otra función de la que no es común enterarse: enseñar a escuchar, para comunicarnos mejor. En general, cuando pensamos en comunicación efectiva, asumimos que se trata de una habilidad necesaria para las personas que se dedican a trasmitir ideas de manera pública (docentes, periodistas, oradores, escritores, etcétera). Sin embargo, la comunicación es nuestra principal herramienta para lograr algo mucho más importante, dado que somos seres sociales: relacionarse efectiva y afectivamente. Escuchar distinto a oír, pues requiere de que los individuos que dialogan tengan la disposición de concentrarse y comprender en forma empática (poniéndose en el lugar del otro) las palabras de su interlocutor. Escuchar música de manera atenta y con regularidad es útil para ejercitar esa disposición indispensable para resolver nuestras diferencias mediante un verdadero diálogo y dejar de sostener “peleas orales”; monólogos colectivos, donde cada quien habla oyendo a los otros únicamente para “enganchar” a la palabra ajena su propio discurso. No es cierto que hablando se entiende la gente, nos entendemos escuchando y si es con música, ¡mejor! &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-2655346394898684735?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/2655346394898684735/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=2655346394898684735' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/2655346394898684735'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/2655346394898684735'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2010/07/escuchando-se-entiende-la-gente-y-con.html' title='Escuchando se entiende la gente... y con música, ¡mejor!'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/TFPKe8ozjMI/AAAAAAAAAMM/lNJi-4G2iQk/s72-c/notas_musicales.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-1171576611774460736</id><published>2010-07-29T15:08:00.000-07:00</published><updated>2010-07-29T15:11:38.717-07:00</updated><title type='text'>Ecoscopios: arte y literatura al servicio del cuidado de nuestro planeta</title><content type='html'>&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/TFH7s-mcicI/AAAAAAAAAME/bhMWF-AalV8/s1600/02+Alejandro+Lopez.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" bx="true" height="200" src="http://3.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/TFH7s-mcicI/AAAAAAAAAME/bhMWF-AalV8/s200/02+Alejandro+Lopez.jpg" width="133" /&gt;&lt;/a&gt;Ecoscopios es la primera exposición de arte en espacios públicos dirigida totalmente a la población infantil. Veinticinco piezas montadas sobre los camellones de Paseo de la Reforma (entre la glorieta del Ángel y la Palma en ambos sentidos) procuran concienciar de manera lúdica y creativa a las generaciones más jóvenes sobre el cuidado del medio ambiente, la ecología y la sustentabilidad. Este proyecto, cuyo resultado podrá visitarse en forma gratuita hasta el 5 de septiembre del año en curso, se planeó según un sondeo previo con niños de diversas edades, mediante el cual fue posible conocer sus principales inquietudes en torno al tema.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La realización de las piezas de arte que conforman la exposición son producto del trabajo de artistas plásticos, diseñadores, escritores e ilustradores que fueron coordinados por Susana Mateos, quien se ocupó de la curaduría. Los treinta y cinco creadores son: los artistas plásticos Amitla Cuacuas Marcué, Ana María Guardia, Marité Márquez Yong, Chris Castañeda, Azul Enzué, Miguel Ángel Sánchez, Juan Jaime Anaya, Gastón Ortiz, Johan Olguín, Carmen Lang, Alejandro López, Roberto Aguilar, Xólotl Polo, Scott Neri, César Córdova, Alfredo Libre, Fernado Niragob, Barry Wolfryd, José Lara, Vanessa Salas y el colectivo MURIC (Mauricio Palacios, Sigrid Blancas, Yasser Garibay, Guillermo Albert y Rodrigo Alducin), los escritores Tania Campos Thomas, Valerie Benguiat, Susana Mateos, Antonio Andrade, Fernando Cortez y los ilustradores Inés Estrada, Herenia, Juan Palomino, Luis Pérez Gay y Néstor Jiménez. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A pesar de estar pensada para los niños, esta es una exposición interesante también para los adultos; sin duda, una forma agradable y divertida para aprender a cuidar nuestro planeta, mientras se camina por una de las avenidas más bonitas de la Ciudad de México. Su compromiso con la ecología, con la niñez y con la gratuidad de la cultura, son otras de las razones por las que nadie debe perderse la visita a Ecoscopios y para mí es un honor formar parte de ella.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-1171576611774460736?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/1171576611774460736/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=1171576611774460736' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/1171576611774460736'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/1171576611774460736'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2010/07/ecoscopios-arte-y-literatura-al.html' title='Ecoscopios: arte y literatura al servicio del cuidado de nuestro planeta'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/TFH7s-mcicI/AAAAAAAAAME/bhMWF-AalV8/s72-c/02+Alejandro+Lopez.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-3032138762796551303</id><published>2010-05-15T15:50:00.000-07:00</published><updated>2010-05-15T15:50:39.538-07:00</updated><title type='text'>New York, New York</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando escuchamos altruismo, pensamos en personas adineradas que, abanderando la conciencia social, ponen a disposición de diversas causas recursos de todo tipo. La ayuda  casi siempre se dirige a colectivos marginados y, cuando es internacional, lo más frecuente es que la colaboración provenga del llamado Primer Mundo, para combatir la desigualdad en los países no desarrollados. Lo que no es común es oír sobre la pobreza en países desarrollados. Aunque usted no lo crea, la injusticia no respeta fronteras. Prueba de ello es la situación social que descubrió la Reforma Sanitaria propuesta por Barak Obama, Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica (país que representaba, en el imaginario social de América Latina, el modelo de bonanza económica). Hasta la aprobación de dicha reforma en este año, un porcentaje elevado de la población estadounidense no contaba con cobertura médica y, aún así, los ciudadanos conservadores del vecino país, que son muchos, protestaron contra la aprobación de las leyes que permitirían a los pobres de allá ser atendidos cuando se enferman.   &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con la globalización, las condiciones de desigualdad emergen de las sombras, pero también los esfuerzos de grupos de cooperación, ahora a nivel mundial: ya no se trata de que los nacidos en países “privilegiados” acudan a ayudar a los que menos tienen en naciones pintorescas y pobres, sino de fomentar la solidaridad entre todos, rescatando del fenómeno de la mundialización la generosidad que debiera distinguirnos como humanos. Pioneros en ello son Gerardo Jaime y Katy Bernhart, él mexicano y estadounidense ella, quienes luego de un largo viaje por Sudamérica, se han dedicado a fomentar la cooperación social de los viajeros para que a su paso dejen muestras palpables de solidaridad y, a cambio, se lleven la experiencia inigualable de convivir con las personas, más allá de lo que una estancia por vacaciones podría dejarles. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta pareja fundó Por un mejor hoy (www.hoycommunity.org), organización que se dedicó durante varios años a organizar viajes de voluntarios a diferentes partes de México, la mayoría estudiantes estadounidenses que pasaron sus vacaciones pintando escuelas, construyendo áreas recreativas para niños, levantando cercas y conviviendo con las comunidades indígenas y campesinas de México a las que visitaban; buena manera de ayudar, pero también de inculcar en los jóvenes norteamericanos una visión distinta de nuestro país y de su responsabilidad como “ciudadanos del mundo”. Katy y Gerardo acondicionaron una casa en Cuernavaca, Morelos: Casa Hoy (hoycommunity@gmail.com), sede de la organización y albergue para viajeros que acuden a realizar trabajo voluntario en el marco de distintos proyectos locales (Centro de Atención al Menor, Ministerios de Amor- Casa Perlas para niñas, Caminando unidos-escuela alternativa para niños de bajos recursos, Casa de la red-limpieza de barrancas y el Grupo de Mujeres Indígenas Artesanas de Cuentepec, entre otros). Con Casa Hoy, se van creando puentes que unen a comunidades en necesidad y visitantes internacionales; se estimula así el desarrollo positivo y duradero para ambas partes, mediante la promoción de viajes participativos, trabajo comunitario y cooperación internacional.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Gerardo y Katy siguen planeando, ahora un nuevo viaje de cooperación, pero esta vez con una novedad: convocan a jóvenes mexicanos, interesados en ayudar como voluntarios, mientras conocen nada menos que Nueva York. En el mundo del altruismo, siempre al borde de la conmiseración y el “lavado de conciencias primer mundistas”, pocas veces he encontrado una propuesta más congruente. Sin duda celebro la solidaridad bien entendida (sin distingos por nacionalidad), pero también creo que es un acierto acudir a la conocida generosidad mexicana. El nuevo proyecto de Por un mejor hoy beneficia a todos: a los que reciban la ayuda de los viajeros voluntarios y a los que vayan, jóvenes de nuestro país que tendrán la oportunidad de conocer la mítica ciudad de New York, en toda su compleja realidad. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Este viaje, que ocurrirá del 5 al 12 de septiembre, sirve igualmente para enseñarnos que nosotros también podemos y queremos dar; que no hace falta nacer en un país de economía “resuelta”, para proponernos hacer algo por los demás (sean de donde fueren). No creo exagerar cuando digo que esta iniciativa promueve la paz: se teme lo que se desconoce y el miedo es una de las fuerzas más vehementes que alimenta la violencia. Conocer a los “otros” cooperando con ellos, es una respuesta digna y fraterna en tiempos hostiles, de leyes contra migrantes como las de Arizona. Mexicanos que cruzan “al otro lado”, no en busca de dinero, sino movidos por el deseo de ayudar. Es motivo de orgullo que esta iniciativa nazca en nuestro país, ¿no cree usted?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-3032138762796551303?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/3032138762796551303/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=3032138762796551303' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/3032138762796551303'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/3032138762796551303'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2010/05/new-york-new-york.html' title='New York, New York'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-3907287529771456162</id><published>2010-04-06T18:22:00.001-07:00</published><updated>2010-04-06T21:43:50.200-07:00</updated><title type='text'>Seducción instantánea, ¿amor light?</title><content type='html'>&lt;meta content="text/html; charset=utf-8" http-equiv="Content-Type"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Word.Document" name="ProgId"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Microsoft Word 11" name="Generator"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Microsoft Word 11" name="Originator"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;link href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CT%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml" rel="File-List"&gt;&lt;/link&gt;&lt;style&gt;
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&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-MX"&gt;“¿Qué significa conquistar&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=2792041749498795368#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size: 12pt;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;?”, pregunta El Principito al zorro en el capítulo 21 del célebre libro de Antoine Saint Exuspéry. “Significa crear lazos &lt;/span&gt;–&lt;span lang="ES-MX"&gt;contesta el zorro&lt;/span&gt;–&lt;span lang="ES-MX"&gt; t&lt;/span&gt;odavía no eres para mí más que un niño parecido a otros cien mil niños. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro parecido a otros cien mil zorros. Pero, si me conquistas, tendremos necesidad uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo. Yo seré para ti único en el mundo (…) mi vida resultará como iluminada. Conoceré un ruido de pasos que será diferente de todos los demás. Los otros pasos me hacen volver bajo tierra. Los tuyos me llamarán fuera de la madriguera, como una música (…) Por favor... ¡conquístame!” “¿Qué hay que hacer?”, interrogó El Principito. “Hay que ser muy paciente –respondió el zorro–. Te sentarás al principio más bien lejos de mí, así, en la hierba. Yo te miraré de reojo y no dirás nada. El lenguaje es fuente de malentendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca...”&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Sí, conquistar, ganarse el afecto de otra persona, es una tarea que requiere de paciencia. Sin embargo, la inmediatez es una de las características de nuestra sociedad y parece que, en nombre de la prisa, sacrificamos el cultivo de las relaciones humanas. Todo debe ser rápido, incluso la conquista; olvidamos que no se ama lo que no se conoce, y confundimos atracción o empatía instantánea con sentimientos profundos. Tan es así, que en Internet proliferan las páginas donde se anuncian cursos de seducción, siempre acompañados de adjetivos como “práctica” y “rápida”. Incluso hay quien promete enseñar a “seducir en veinte minutos”. Es el caso de Ross Jeffries, un hombre norteamericano de cincuenta años, que se jacta de haber conquistado en ese breve lapso de tiempo a su actual pareja, treinta años menor que él.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Jeffries asegura que hay técnicas efectivas y eficientes para ganarse el amor de una chica de modo casi instantáneo, sin invertir dinero en invitaciones, chocolates o flores y, por supuesto, ahorrándose el esfuerzo y el tiempo, sobre todo el tiempo, que implicaría conquistar “a la antigüita” a una mujer. Ni siquiera se requiere de ser apuesto o cumplir con los estándares de belleza de la sociedad en la que se vive, dice el autor del libro &lt;i&gt;Fast seduction &lt;/i&gt;y pone como ejemplo el caso de uno de sus alumnos: “Pesaba doscientos kilos y su mujer lo había dejado. Estuvo al borde del suicidio. Sólo había estado con una mujer y tenía pocas posibilidades de conseguir otra. Con mi material, consiguió acostarse con trece”.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Me gusta pensar que el chico al que “ayudó” Jeffries bajó de peso (lo que indica una mejor autoestima), fue a terapia para resolver los pensamientos suicidas y adquirió seguridad en sí mismo. La verdad es que tampoco me parece mal que ejerza su sexualidad libremente, con trece, con veinte, con cuarenta o con todas las mujeres que quieran, por decisión propia y sin engaños, pasar una noche con él. Pero tener relaciones sexuales con una mujer, es distinto a haberla conquistado. El planteamiento de Ross Jeffrie es algo para reflexionar, no en términos de la defensa de la “moral” (que existe sólo en función de nuestras particulares creencias socioculturales y religiosas, todas respetables por igual), sino en cuanto a lo que se busca en una pareja y el concepto del amor que manejamos.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Sobre el caso, me pregunto varias cosas: ¿realmente podemos considerar como “exitoso” a un hombre (Ross Jeffries), únicamente porque “conquistó” a una chica de veinte años? Aunque la edad no importa, en realidad suele ser más complicado ganarse el afecto de una mujer mayor, independiente, madura, que sabe lo que quiere en una relación de pareja. Alguna de las técnicas que promueve el autor, ¿servirán para más que conseguir relaciones sexuales?, es decir, ¿podríamos hablar de amor o sólo se trata de atracción? En cuanto a su destacado alumno, ¿qué le hace pensar que había amor en una relación de pareja, donde su mujer lo ha dejado sólo porque pesaba doscientos kilos?´, ¿pensará que las trece chicas que se “agenció” para una noche sexual le tienen afecto?, ¿realmente considera que el sexo casual es suficiente para sentirse bien y no querer suicidarse? &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; No dudo que el uso de “técnicas neurolingüísticas” que aprendió Jeffrie para dejar de ser un tipo “que se sentía frustrado y feo, un perdedor que hablaba de política, de guerra, de cosas que no interesan a las mujeres”, sirvan para atraer a más de una mujer, pero sospecho que su estrategia es útil por breve tiempo, no para encontrar realmente una compañera y sólo con féminas que, efectivamente, no se interesen por temas como los que él señala. No está mal que los hombres se sientan seguros de poder conquistar a una mujer de ese modo y con dichas características, pero que no les vendan el amor y el afecto como si fueran instantáneos, de lo que se trata aquí es de atracción, no sólo rápida (&lt;i&gt;fast&lt;/i&gt;), sino también&lt;i&gt; light&lt;/i&gt;. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp; &lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;hr align="left" size="1" width="33%" /&gt;&lt;div id="ftn1"&gt;&lt;div class="MsoFootnoteText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=2792041749498795368#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size: 10pt;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;span lang="ES-MX"&gt;En la mayoría de las ediciones en español de El Principito, el vocablo francés &lt;/span&gt;&lt;i&gt;apprivoiser, &lt;/i&gt;se ha traducido como “domesticar”. Sin embargo, &lt;i&gt;apprivoiser &lt;/i&gt;significa también amansar, hacer suya, seducir, ganarse o conquistar el afecto. Utilizo esta última acepción, porque la palabra “domesticar” en español tiene una carga despectiva cuando se usa para referirse a las personas.&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;span lang="ES-MX"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-3907287529771456162?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/3907287529771456162/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=3907287529771456162' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/3907287529771456162'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/3907287529771456162'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2010/04/seduccion-instantanea-amor-light.html' title='Seducción instantánea, ¿amor light?'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-3379241277379243426</id><published>2010-04-04T20:06:00.000-07:00</published><updated>2010-04-04T21:15:43.389-07:00</updated><title type='text'>En el espejo de Freud</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Según la teoría psicoanalítica elaborada por Sigmund Freud, los seres humanos nos acercamos al amor de pareja a partir de dos posibilidades: 1- por apuntalamiento, esto es, cuando se busca a la madre o al padre en la persona que amamos y 2- desde el narcisismo, cuando lo que nos satisface del otro es el encuentro en él de una parte de nosotros mismos (ya sea de lo que deseamos ser, de lo que creemos ser o de lo que, efectivamente, somos). Aunque, sin duda, ambos extremos son patológicos, todos nos movemos, con matices o grados distintos, dentro de ese universo de acción posible.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;Por sí mismos, los motivos que animan a cada persona en la búsqueda del amor, no son ni buenos ni malos; es decir, por ejemplo, en lo que atañe al primer tipo de posibilidad que referimos (el apuntalamiento), que una mujer se sienta atraída por un hombre que le recuerda a su padre o que un hombre ubique algunas actitudes de su madre en la mujer a la que ama, no es realmente un problema. Si hay conflicto o no, dependerá de cuáles son las características de los padres que se buscan: no es lo mismo sentir atracción hacia una persona que nos recuerda lo protectores, amorosos y cálidos que eran nuestros padres, que hacia alguien que se comporta autoritario, violento y agresivo, como lo hacen algunos progenitores.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;En lo que respecta a la segunda posibilidad, podemos decir lo mismo que en el párrafo anterior: sentir afinidad con otra persona porque nos recuerda algo de nosotros mismos o algo de lo que deseamos ser está bien, siempre y cuando eso que nos “engancha” al otro sea positivo y no destructivo. Aunque normalmente asociamos el narcisismo a cuestiones negativas, todas las personas requieren de un cierto grado de amor propio para poder relacionarse con los demás y, en ese sentido, es precisamente&amp;nbsp;la calidad de los&amp;nbsp;nexos que entablamos con nosotros mismos, lo que puede determinar la manera en que nos vinculamos con los otros.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;¿Ha escuchado alguna vez eso de que “lo que nos choca, nos checa? En efecto, cuando las actitudes o características de otras personas nos resultan verdaderamente insoportables, de un modo visceral y poco lógico, exagerado, casi siempre se trata de una proyección: vemos en el otro, algo de nosotros mismos que nos repele, tanto que ni siquiera podemos aceptarlo como nuestro. Sin embargo, en algunas relaciones afectivas, eso que no nos gusta de nuestra manera de ser, es lo que nos atrae en el otro, dando lugar a nexos sumamente destructivos, donde lo que prevalece es la ambigüedad de sentimientos, amor y odio se entremezclan peligrosamente.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;Parece que lo más importante es, cuando somos adultos, afianzar nuestras relaciones sociales (de pareja, amistosas, laborales, familiares, etcétera) en vínculos saludables emocional y psicológicamente desde nuestra niñez. Desafortunadamente, esto no siempre es posible y ahí es cuando debemos considerar algunas estrategias para modificar los patrones aprendidos durante la infancia. Una de estas estrategias es lo que, a falta de un mejor concepto, llamo aquí “el espejo de Freud”; consiste en observar atentamente, a nosotros y a los demás, con la intención de localizar aquellas cosas que nos gustan o no de quienes somos, de quienes creemos ser y de quienes deseamos ser. &lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;Hacernos preguntas es también primordial para conformar una auto imagen adecuada y para reubicar en su justa dimensión los vínculos con las personas que nos han rodeado desde niños: ¿qué cosas nos gustan de nuestros padres?, ¿qué características de ellos como personas, y de sus relaciones como pareja, como progenitores, como amigos, etcétera, son valiosas para nosotros y cuáles no?, ¿cuál es la imagen que tenemos de nosotros mismos?, ¿cómo nos relacionamos con quienes somos?, ¿cómo nos dijeron que éramos o que debíamos ser?. Haga un experimento: escriba diez cosas que le dijeron cuando era niño y piense con tranquilidad cuáles de ellas son realmente ciertas y cuáles ha creído usted durante mucho tiempo, sin que en realidad fueran de ese modo. Le aseguro que se sorprenderá con el resultado. Mientras tanto, yo le pregunto: ¿y usted, ya se encontró, o sigue perdiéndose en el reflejo de los demás? &lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;
&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;
&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/S7lTJGcRfmI/AAAAAAAAAJg/VummbLErLtc/s1600/JoanMir%25C3%25B3%2Bdesnudo%2Bcon%2Bespejo.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" nt="true" src="http://1.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/S7lTJGcRfmI/AAAAAAAAAJg/VummbLErLtc/s320/JoanMir%25C3%25B3%2Bdesnudo%2Bcon%2Bespejo.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-3379241277379243426?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/3379241277379243426/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=3379241277379243426' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/3379241277379243426'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/3379241277379243426'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2010/04/en-el-espejo-de-freud.html' title='En el espejo de Freud'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/S7lTJGcRfmI/AAAAAAAAAJg/VummbLErLtc/s72-c/JoanMir%25C3%25B3%2Bdesnudo%2Bcon%2Bespejo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-3117222472806781964</id><published>2009-04-07T12:24:00.000-07:00</published><updated>2009-04-07T20:13:20.111-07:00</updated><title type='text'>La telaraña cósmica</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;A Enrique Campos Romo, apasionado conocedor del tema.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ahora resulta que el vacío no es tal. Cuando miramos hacia arriba y nos maravillamos con el brillo de los cuerpos celestes suspendidos en la nada, lo que vemos son estrellas y planetas que se sostienen en una suerte de molde energético, cuya fuerza contrarresta la de la gravedad. Se trata de la Teoría de la Materia Oscura, producto del pensamiento de varios astrónomos que, desde hace al menos dos décadas, intentan explicar la estructura del universo invisible.
Aunque el cosmos ha sido motivo de observaciones científicas mediante instrumentos cada vez más precisos, en la actualidad sólo “conocemos” el cuatro por ciento de sus componentes. Esto es así, en gran medida porque únicamente sólo es posible ver aquella parte del universo que refleja la luz o irradia energía u ondas electromagnéticas (galaxias, estrellas, planetas); el resto, es decir, el noventa y seis por ciento, sigue siendo un enigma.
Hasta ahora, la pregunta de cómo podían estrellas y planetas estar suspendidos en el vacío, se resolvía con la Teoría de la Gravedad. Desde niños se nos enseñó que en la Tierra existe una fuerza ejercida constantemente sobre la materia y que la misma era responsable de que los objetos se precipitaran siempre hacia abajo. Se nos decía que, según diversos factores (como la fricción, el peso, el volúmen, etcétera), cada cuerpo presentaba mayor o menor resistencia ante la atracción gravitacional y que había un punto en el que se hacía posible el equilibrio.
En el caso del universo, la gravedad también está presente y desempeña la misma función. Sin embargo, los astrónomos no lograban entender cómo es que la masa y características de los cuerpos visibles en el cosmos eran insuficientes para contrarrestar la fuerza de gravedad, de modo que empezaron a suponer que existía mucho más de lo que podían observar. Así surgió la hipótesis de la estructura oscura o invisible, también conocida como la telaraña cósmica.
Según esta teoría, la mayor parte del universo está constituido por un tipo de energía que acelera la expansión del universo (que, por tanto, contrarresta la acción gravitacional) y por materia oscura. Esta estructura es invisible (aun con telescopios de alta resolución) porque no emite ni refleja luz alguna u ondas electromagnéticas. El modelo más aceptado entre los astrofísicos para explicar la constitución del cosmos, señala que la materia oscura se distribuye en el universo, formando una gigantesca telaraña cósmica que se condensa en filamentos y halos galácticos por acción de la gravedad que la comprime. Los halos atrapan el gas de la materia visible, atrayéndola a su interior y gestando en su centro, a manera de grandes semilleros, las constelaciones y las estrellas. Tejida en filamentos, con nudos en sus intersecciones y grandes espacios huecos, esta estructura sostiene, nada más y nada menos que al universo.
El modelo computacional que recrea este cosmos invisible y la teoría que lo sustenta, fueron desarrollados en la Universidad de Durham, Inglaterra, por un grupo de científicos encabezados por el astrónomo mexicano Carlos Frenk Mora. Gracias al trabajo de este talentoso equipo, hoy es posible reconstruir en tercera dimensión las miles de galaxias que conforman al universo y pone sobre la mesa la maravillosa posibilidad de seguir estudiando el origen del mismo. Por eso, la estructura invisible figura ya entre los diez problemas más relevantes de la ciencia actual.
El descubrimiento es fascinante por sí mismo, pero se vuelve verdaderamente extraordinario cuando se piensa en las puertas de conocimiento que abre: probablemente sea el inicio para la reformulación de viejas teorías, hasta ahora cimientos fundamentale de nuestra ciencia, como la de la gravedad y el famoso Big Bang; anuncia nuevas preguntas sobre los elementos que conforman la mayor parte del universo (algunos piensan en partículas exóticas como los neutrinos y el vacío cuántico remante) y se plantea la posibilidad de que existan otras dimensiones cósmicas.
No sé a usted, pero a mí este universo invisible me deja, casi literalmente, gravitando. Pienso en que, con toda la arrogancia que nos distingue, los humanos somos tan mínimos con nuestra pequeña galaxia: la Vía Láctea (de la que el sistema solar, donde se encuentra nuestro planeta, ocupa únicamente una millonésima parte). Para la astrofísica esto es un avance de enorme relevancia, pero la telaraña cósmica trae consigo también cuestionamientos de tipo existencial; piense únicamente en lo que significa comprobar que hay cosas que existen, aunque no las podamos visualizar. Más de un filósofo ha pensado antes en el asunto y yo creo que los poetas, licántropos irremediables, miraremos de un modo distinto la luna. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-3117222472806781964?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/3117222472806781964/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=3117222472806781964' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/3117222472806781964'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/3117222472806781964'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2009/04/la-telarana-cosmica.html' title='La telaraña cósmica'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-4135366419933199376</id><published>2009-02-03T09:59:00.000-08:00</published><updated>2009-02-03T10:00:44.394-08:00</updated><title type='text'>Decir "no": asertividad y autoestima</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;A Jacka, por su genial "No estoy, no quiero, no" que inspiró esta reflexión. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;“No”: un monosílabo y, sin embargo, quizá sea la palabra que más trabajo nos cuesta articular de manera aislada. Responder negativamente a una petición es algo que con frecuencia nos causa sentimientos de culpa, a pesar de que esta capacidad para negarnos a hacer lo que no queremos constituye una de las cuestiones fundamentales en el terreno de las relaciones humanas y, en específico, de la llamada asertividad.
            Ser asertivos es una habilidad social esencial para todas las facetas de nuestra vida que consiste en expresar pensamientos, sentimientos y creencias propias, asumiendo las consecuencias (positivas o negativas) de los mismos y teniendo en cuenta los de los demás. El principio que subyace a la asertividad es el respeto hacia uno mismo seguido, por supuesto, del respeto al resto de las personas. Pero hay que aclarar que, en este caso, el orden de los factores sí altera el resultado obtenido y es que, si bien se insiste en la empatía y la necesidad de no ser insensibles antes las necesidades de nuestros interlocutores, lo más importante es poner por delante nuestros propios deseos.
            Es justamente esto último lo que nos dificulta la tarea de decir “no” cuando debemos hacerlo. Nuestras sociedades occidentales son, por decirlo de algún modo, afirmativas; en ellas se sobrevalora la disposición a servir a los demás por encima de nuestros deseos y se asocia la negación con el egoísmo, incluso cuando de ella depende en gran medida el mantenimiento de una sana autoestima.
            En lo que atañe a la educación femenina, el asunto se vuelve verdaderamente complicado y es que en las sociedades de tipo patriarcal se espera la sumisión de las mujeres. En el mejor de los casos, que no en todos lamentablemente, ésta condición subordinada ya no se expresa en la evidente violencia del maltrato físico, pero ello no quiere decir que esté ausente del todo; pervive de forma velada entre otras cosas mediante la asignación de ciertas características al “ser femenino” como la ausencia de agresividad y enojo, así como en la eterna disposición de servir a los demás antes que a sí mismas.
            Las enseñanzas trasmitidas obstaculizan a las mujeres para ser asertivas; decir claramente lo que sienten y quieren es toda una hazaña cuando sus sentimientos o deseos no coinciden con lo que de ellas se espera. Una chica capaz de asestar un “no” contundente y aislado de mayores explicaciones que lo justifiquen, será pronto calificada de rebelde, egoísta y agresiva, sin importar que su negativa sea justa para con ella misma y que, inclusive, se trate de la respuesta más adecuada ante peticiones francamente abusivas. En el centro de varios de los males sociales más frecuentes, como la codependencia y los distintos tipos de acoso, está precisamente la imposibilidad de decir “no” sin sentir que ello nos hace malas personas.
            Negarnos a lo que no deseamos o consideramos adecuado para nuestro propio bienestar no es ser egoísta, es un derecho de todos y todas; nadie está obligado a acceder, siempre y bajo cualquier circunstancia, a lo que los demás esperan, sobre todo cuando esa expectativa entraña para nosotros malestar o peligro de cualquier naturaleza. Entre la sumisión y la agresión hay un punto intermedio: la asertividad, habilidad que nos permite ubicarnos de manera autónoma, queriéndonos y respetándonos, sin pasar por encima de lo que sienten los otros.
            Tan es imprescindible aprender a decir “no” cuando hay que decirlo y tanto se nos hace algo increíblemente complicado hacerlo, que hasta existen técnicas sugeridas por los psicólogos para aprender a negarnos y salvaguardar de ese modo la salud emocional y psíquica. Por ejemplo, se propone “el disco rayado” (repetir una y otra vez nuestros argumentos sin violentarnos, evitando que nos convenzan de lo contrario), “el banco de niebla” (escuchar y dar la razón a lo dicho por el otro, sin dejar que sus palabras nos lleguen profundamente) y “la contra pregunta” (que hace pensar al interlocutor sobre lo que pide, algo como ¿por qué crees que debería hacerlo?). En realidad no importa cómo nos las arreglemos para decir “no” cuando eso queremos, lo fundamental es darnos permiso (nosotras antes que nadie) de ejercer ese derecho.                                            
                            
 &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-4135366419933199376?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/4135366419933199376/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=4135366419933199376' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/4135366419933199376'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/4135366419933199376'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2009/02/decir-no-asertividad-y-autoestima.html' title='Decir &quot;no&quot;: asertividad y autoestima'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-512147518575693153</id><published>2009-01-28T12:01:00.000-08:00</published><updated>2009-01-28T12:06:49.358-08:00</updated><title type='text'>Amar es conocer</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;A Bárbara, cómplice, como sólo desde lo femenino se puede serlo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;“Para amar, hay que ser no sólo fuerte sino también sabio” dice Clarissa Pinkola, psicoanalista y antropóloga que ha dedicado buena parte de su vida profesional a desentrañar la esencia de lo femenino. En uno de sus libros (Mujeres que corren con los lobos), Pinkola –quien también sigue la tradición familiar de contar y curar a través de los cuentos–, narra la leyenda de la mujer esqueleto, hermoso relato que aborda de manera profunda el amor de pareja y que resumo a continuación.
En una lejana bahía fue arrojado el cuerpo de una hermosa mujer. Su esqueleto yacía en el fondo del mar hasta que un distraído pescador lo sacó a la superficie, enredado en su anzuelo. El hombre quedó aterrorizado ante la presencia de tan peculiar botín, remó hasta la orilla intentando alejarse del cúmulo de huesos que, atrapados por el sedal, parecían perseguirle. Corrió sobre las rocas sin darse cuenta de que era él quien jalaba a la mujer descarnada tras de sí. Exhausto llegó a su casa, trayendo casi a cuestas el esqueleto del que buscaba huir. Dejó sus cosas en una esquina y entre ellas quedó la osamenta desordenada. El hombre la miró largamente; viéndola frágil y temblorosa, se acercó para acomodarla y la arropó con una manta.
Cansado por la persecución, el hombre se fue a dormir; después pensaría en el destino que habría de darle a ese terrible tesoro surgido del mar. Mientras dormía, el esqueleto se acercó despacio y notó en la mejilla de su involuntario captor una lágrima que bebió con dulzura; el pecho de aquél varón se abrió y la mujer tomó su corazón para hacerlo sonar como a un tambor. A cada vibración de la víscera tornada música, el esqueleto se iba encarnando, dando forma al cuerpo de la bella fémina. Terminada su labor, ella devolvió a su lugar el corazón, se tendió amorosa junto al hombre y despertaron en un abrazo que anunciaba el inicio del amor perdurable.
Mediante el análisis de este cuento, la doctora Pinkola trasmite una serie de enseñanzas que tienen que ver con el ciclo vida-muerte-vida presente en todo lo humano, incluyendo, por supuesto, el espinoso asunto del amor. Una de las cosas más importantes señaladas por la autora es que dentro de una relación de pareja hay muchos finales; la muerte y el renacimiento, en otras palabras la transformación, es quizá el aspecto con el que peor lidiamos las personas de culturas alejadas de los ciclos de la naturaleza que nos enseñan que todo fin trae un inicio y que “hay que saber dejar morir lo que tiene que morir, para permitir que nazca lo nuevo”. ¿Qué muere en el amor? Todo, nos contesta Clarissa, “la ilusión, las expectativas, el ansia de tenerlo todo, de querer tan sólo lo bello, todo muere”. Dentro de los múltiples cambios que surgen en un vínculo estable, para el que menos nos encontramos preparados es para aquél que transforma el enamoramiento en amor y es que confundimos las sensaciones de euforia y placentero bienestar que caracterizan las primeras etapas de una relación, con la construcción de un sentimiento sólido que implica la aceptación del lado oscuro de nosotros y de los otros.
A la gente hay que quererla como es, dice una vieja sentencia. Nada más cierto. Pero para llegar a eso se nos olvida con frecuencia que primero hay que mirar a la gente como es. Cuando nos enamoramos somos incapaces de pensar y ver los defectos de la otra persona en su justa dimensión. Si bien hay que vivir y disfrutar intensamente de esta fase de enamoramiento, es necesario igualmente aprender a dejarla ir sin sacrificar el nacimiento de un amor fuerte y duradero, al menos si eso es lo que deseamos obtener. Cuando pasan los efectos de esa explosiva mezcla de hormonas y sentimientos surgida al principio de una relación pasional, la gran mayoría de nosotros anunciamos la muerte definitiva de ese nexo y perdemos la oportunidad de iniciar un camino que, aunque arduo, es absolutamente maravilloso.
Así es, el amor verdadero surge únicamente después de que hemos dejado morir nuestras expectativas e ilusiones, cuando enfrentamos de lleno el lado oscuro de la persona con quien un día decidimos compartir la vida y aprendemos a amar sus debilidades y defectos, del mismo modo en que adoramos lo que de ella nos cautiva. Bien lo apunta Clarissa Pinkola: “el deseo de obligar al amor a vivir sólo en su forma más positiva es la causa de que, al final, el amor muera definitivamente”. Amar es conocer. No se trata de pasar por alto lo que no nos gusta del otro para mantenernos estoicos ante sus defectos, sino de tener ganas y esforzarnos por descubrir en todas sus facetas (unas más agradables que otras) a la persona que nos interesa y que, durante el enamoramiento, inventamos en gran medida a partir de nuestros deseos.
Por eso es que las relaciones de pareja actuales se han vuelto efímeras: la mujer esqueleto, como representación de esa parte difícil y herida de ambas personas (esa que todos tenemos y que ciertas tradiciones psicoanalíticas llaman “la falta”), emerge del fondo y toma por sorpresa a los amantes; si para entonces no hemos hecho acopio de la sabiduría y el valor que requiere amar profundamente, lo más seguro es que emprendamos la huída y busquemos otra relación. Correr es humano, pero no siempre se enredará en nuestro sedal la osamenta que nos permita amar por encima de nuestros miedos.
No hay mejor modo para iniciar una relación de pareja que el de enamorarse y caer irremediablemente en el centro mismo de ese torbellino de emociones que nos hace sentir inmensamente felices, pero tampoco hay mejor manera de asesinar para siempre la posibilidad de un vínculo duradero y estable que el mantenerse más tiempo del debido lejos del lado oscuro. No olvidemos que allí es donde aguarda paciente su nacimiento el verdadero amor, ese que puede brindar un nuevo significado a la unión de dos personas: la existencia creadora en la mutua transformación. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-512147518575693153?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/512147518575693153/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=512147518575693153' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/512147518575693153'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/512147518575693153'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2009/01/amar-es-conocer.html' title='Amar es conocer'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-4775367992196471019</id><published>2009-01-21T13:39:00.000-08:00</published><updated>2009-01-21T14:30:06.570-08:00</updated><title type='text'>Síndrome "mujer que sabe latín"</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;A Jenn, bella e inteligente&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Rosario Castellanos, escritora mexicana de extraordinarias palabras, sentenció hace mucho tiempo: “mujer que sabe latín, no tiene matrimonio ni buen fin”. Era el México de 1970, cuando lo que se dio por llamar “liberación femenina” apenas se expresaba tímidamente en nuestro país con la aparición de mujeres como Rosario que llevaron la defensa por la equidad de género al nivel del ejemplo.
Han pasado más de tres décadas y nadie en su sano juicio puede decir que las mujeres no hayan demostrado ser más que capaces desempeñándose en ámbitos que antes les eran vetados. Aun cuando lamentablemente todavía es necesario enfrentar algunas batallas, el trabajo, el reconocimiento profesional y la obtención de dinero se volvieron parte del mundo femenino hace ya bastantes años.
Sin embargo, en algún lugar de este camino arduamente recorrido por las valientes féminas que nos anteceden, algo sucedió con las relaciones intergenéricas; pareciera que la sociedad patriarcal decidió cobrarnos la factura, apartando de las mujeres independientes la posibilidad de formar un vínculo de pareja amoroso y estable. No podría ser de otra manera cuando las legítimas causas se confundieron con una guerra entre géneros que hoy demuestra no tener ningún sentido.
El problema no son los espacios conquistados por las féminas, si no el hecho de que la mayoría de los varones no fueran invitados a una lucha que debió ser y sigue siendo de todos. Para mujeres distintas se requieren hombres diferentes y eso es algo que se pasó por alto más tiempo del debido. Aparentemente seguimos teniendo que elegir: seremos amas de casa sosegadas y dispuestas a asumir el rol tradicional de pareja o nos realizaremos profesionalmente, renunciando a compartir la vida con un hombre que nos ame y nos respete.
Lo dicho por Rosario Castellanos, quien sufrió en carne propia el desamor, es algo que se sigue viviendo. Entre las chicas este es un tema frecuente: los hombres desean una mujer bonita e inteligente, pero no saben cómo relacionarse con ella. Ya no es suficiente ofrecer protección social y financiera, una mujer que ha estudiado, que trabaja y que se desenvuelve bien de manera independiente no busca quien la mantenga, ni quien cuide de ella en un sentido práctico, pero ello no implica que no quiera tener un compañero. Estoy segura de que esto desconcierta a cualquier varón que haya sido educado bajo normas tradicionales; es complicado comprender que su función como proveedor ya no basta para formar una familia.
El síndrome “mujer que sabe latín” se está apoderando de las relaciones de pareja. Ellos se quejan de que las mujeres lindas y con ideas propias creen que nadie las merece y ellas se sienten confundidas cuando un varón les dice que las admira para después salir corriendo. Quizá sea cierto que es más difícil entablar un vínculo amoroso con una mujer que cuestiona y tiene opiniones, pero esto es así sólo cuando se sigue pensando que el amor femenino debe basarse en la necesidad y no en la búsqueda conjunta por compartir una vida plena para ambos.
A las mujeres bellas e inteligentes se les estigmatiza, se cree que por mostrarse autónomas e independientes no están interesadas en compartir con un compañero sus logros y los días de su vida. Nada más equivocado: como todo ser humano, estas chicas desean una pareja y no es cierto que el éxito les reste feminidad o capacidad para mostrarse cálidas y amorosas con quienes son parte de su existencia. La admiración no sólo no debería ser un problema cuando de amor se trata, sino que es un ingrediente fundamental para establecer nexos afectivos duraderos y trascendentes.
Por supuesto, hay muchos hombres que valoran enormemente la compañía de una mujer hecha y derecha, decidida, fuerte, autónoma. Son quienes no le temen a la renuncia del control, los que se quedan con la mejor parte del universo femenino, ese que sabe dar desde la fortaleza el cariño y el cuidado. Ojalá más varones lo supieran porque, además, parece lógico pensar que es mejor tener como compañera a una persona con la que es un placer hablar. ¿No dicen que al final es eso lo único que queda? &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-4775367992196471019?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/4775367992196471019/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=4775367992196471019' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/4775367992196471019'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/4775367992196471019'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2009/01/sndrome-mujer-que-sabe-latn.html' title='Síndrome &quot;mujer que sabe latín&quot;'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-1972274476425968309</id><published>2009-01-13T13:46:00.001-08:00</published><updated>2009-01-13T13:48:12.171-08:00</updated><title type='text'>Matrimonios con fecha de caducidad</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Según Stephanie Coontz, socióloga estadounidense, hasta hace unos doscientos años, el amor y el matrimonio no eran asuntos que se concibieran juntos; las parejas se unían con la idea de entablar vínculos sociales y políticos que garantizaran la protección financiera y jurídica de la familia que formarían, más que por razones románticas. Es para la década de 1950 que la libre elección en el contrato de matrimonio ocupó un lugar central, en parte gracias a que los Estados empezaron a proveer a sus ciudadanos de algunas garantías sociales (como el derecho a la salud y a la educación) y también porque las mujeres ganaron independencia económica cuando se les permitió insertarse en el mercado laborar.
Como bien dice Alejandro Gándara, articulista de El País, la victoria del “amor matrimonial” acabó por hundir a un buen número de parejas que terminaron en divorcio o, peor aún, “aguantando lo inaguantable”. El problema radica en querer institucionalizar los sentimientos. El matrimonio, como unión reconocida social, cultural y jurídicamente entre dos personas, tiene como fin fundamental la fundación del grupo familiar y la protección del mismo; el amor es harina de otro costal y, aunque sin duda implica un compromiso, éste es de otra naturaleza.
El resultado de confundir la institución social con el sentir de dos personas es más que evidente: el porcentaje de disoluciones matrimoniales aumenta cada día y las estadísticas sobre violencia doméstica son en verdad alarmantes; parece que el amor complica las cosas cuando se trata de vincularnos con fines exclusivamente jurídicos o monetarios. Sin embargo, lo que en verdad sobra no es el amor y tampoco el matrimonio (adquirir ciertos derechos a partir de un contrato voluntario nunca está de más, sobre todo en lo que toca a la progenie), sino las ideas erróneas que nuestra sociedad alimenta sobre ambas cosas: ni el matrimonio es la garantía de que el amor perdurará porque hemos firmado un contrato, ni el amor es suficiente para que una pareja conviva de manera sana.
No es que el amor y el matrimonio estén peleados (aunque hay quien dice que la mejor manera de alejar al primero es sometiéndolo al segundo); pueden coexistir y, de hecho, es lo deseable cuando se tienen hijos en común. Sin embargo, mantenerse casado y enamorado no es una empresa fácil a la que hay que dedicarle tiempo, esfuerzo y pensamiento. La vida no es estática; si constantemente cambian nuestras circunstancias y objetivos individuales, es de esperarse que haya modificaciones igualmente en la pareja; a mi juicio, resulta imprescindible reflexionar en torno a ello cada cierto tiempo si es que queremos ser felices juntos. Una forma de lograr matrimonios comprometidos entre personas realmente dichosas con su relación sería evidenciar socioculturalmente el carácter temporal del matrimonio, poniéndolo a prueba cada cierto tiempo.
Matrimonios con fecha de caducidad es la propuesta que lanza en su blog (http://elmismisimochuchelas.blogspot.com/) Jesús Carvajal Raviella, mejor conocido por quienes coincidimos en afectos e ideas con él como Chu. El asunto es sencillo: todo matrimonio sería convenido por ambas partes de manera libre y únicamente por cinco años con la opción de renovarlo en común acuerdo por otro periodo igual cada vez. No hay que asustarse por el futuro de la familia: en la medida en que existe el divorcio, el vínculo matrimonial es de hecho algo susceptible de ser disuelto, pero olvidamos con frecuencia esta posibilidad y nos quedamos inertes, anulando así la opción de dejar de estar donde no queremos y, más grave aún, de reconquistar el amor de nuestro cónyuge. No es una propuesta en contra de casarse, sino a favor de hacerlo por las razones correctas; se trata de salvar las uniones amorosas y el matrimonio en una época en la que las personas tenemos la maravillosa opción de juntarnos por razones más nobles que la de garantizar nuestra economía. Si nos hacemos verdaderamente responsables del cuidado de nuestras relaciones de pareja, evaluar el estado en el que las mismas se encuentran no es algo que deba evitarse. Por el contrario, obligarnos a reflexionar en este sentido es un buen modo de hacer posibles vínculos sanos y duraderos. Asumir lo anterior con todas las de la ley podría traernos muchas ventajas, pero mientras el marco jurídico no nos lo permita, yo sí creo que vale la pena reanudar la conquista de quien convive con nosotros cada cinco años ¿usted qué cree? &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-1972274476425968309?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/1972274476425968309/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=1972274476425968309' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/1972274476425968309'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/1972274476425968309'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2009/01/matrimonios-con-fecha-de-caducidad.html' title='Matrimonios con fecha de caducidad'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-7360541117299991357</id><published>2009-01-08T20:02:00.000-08:00</published><updated>2009-01-08T20:03:38.357-08:00</updated><title type='text'>Enero del 2009 en el "México mágico"</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Terminaron las fiestas. El 2009 comenzó con noticias bastante desalentadoras en nuestro país: un plan económico de la federación para resistir la crisis que ya nos cayó encima; el anuncio de la estrategia que el gobierno del Distrito Federal piensa poner en marcha para coadyuvar a la inminente escasez de agua potable en la Capital de la República Mexicana; nuevos feminicidios en Ciudad Juárez; las primeras muestras de violencia atribuidas al narcotráfico y delitos cometidos por delincuentes comunes cada vez más salvajes. En fin, toda una miríada de eventos que lamentar y que terminan con el optimismo del más valiente.
            Pero como los mexicanos no somos personas simples ni nos distingue el pesimismo, el panorama noticioso de estos primeros días no deja de estar salpicado con sucesos y declaraciones curiosas, cuando no francamente hilarantes. ¿Qué me dice del sujeto que fue rescatado de la jaula de los tigres en el Zoológico de Chapultepec, luego de que por tomar una foto “más de cerca” a los felinos, tuvo a bien pararse sobre el muro de contención del que cayó directo a las garras de los silvestres animalitos? Por supuesto, el joven salvó la vida luego de que veterinarios y personal de protección civil lograron sacarlo de ahí para que lo atendieran de heridas que no comprometían su vida en el hospital más cercano. Luego, evidentemente, se hizo necesario descartar que el sujeto estuviera bajo los influjos del alcohol o de otro tipo de droga y que no padeciera algún trastorno mental. ¿Quién podía creer que en su sano juicio hiciera algo así? Pues sí, lo hizo así, sin más y, bueno, como corrió con suerte, ahora podemos comentar divertidos lo acontecido.
      A los capitalinos se nos anunció también, con extrema seriedad por cierto, que las aceras de la Ciudad de México han sido invadidas por gomas de mascar que los transeúntes arrojan luego de haberlas consumido. El dato es en realidad alarmante (un promedio de setenta chicles usados por cuadra recorrida no parece ser cualquier cosa). Por lo pronto, la situación ha hecho que el gobierno local adquiriera máquinas de limpieza alemanas (con tecnología de punta que utiliza vapor y químicos especiales para disolver la golosina, se nos informa) para lustrar las calles del recién restaurado Centro Histórico. Hasta aquí la noticia es al menos inusual, pero adquiere tintes verdaderamente cómicos cuando se lee en las notas que han salido al respecto, que el funcionario al que se entrevistó declaró que las autoridades buscan estrategias innovadoras para enfrentar la problemática, como la utilización de los modernos sistemas de limpia referidos y ¡pedirle a la ciudadanía que se trague el chicle!;  “yo siempre me trago chicles y nunca me ha hecho daño” asegura, ahora sí que literalmente sin empacho, el Director de Conservación de Espacios Públicos del Distrito Federal. Una joya de humor involuntario, sobre todo por lo innovadora que resulta la táctica diseñada ¿no cree usted?      
            Sin duda no son tiempos fáciles para el mundo en general y para nosotros en particular. No obstante, en medio de la agobiante cuesta de enero, los mexicanos seguimos dando notas que hacen reír con ese trágico sentido del humor que nos caracteriza y que posibilita las carcajadas ante situaciones que en otros sitios del planeta tendrían a todos consternados. Es nuestra manera de sobrevivir. Hemos aprendido a transformar la tragedia en una mezcla agridulce de sentimientos que, al final, ayudan a mantener la esperanza. Somos un país surrealista. El propio padre del surrealismo, André Bretón, lo aseguró, dicen los que saben. Solo una muestra de lo que sucede en enero de 2009 en este, como dirían los turistas que gustan de lo incomprensible, “México mágico”.           &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-7360541117299991357?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/7360541117299991357/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=7360541117299991357' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/7360541117299991357'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/7360541117299991357'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2009/01/enero-del-2009-en-el-mxico-mgico.html' title='Enero del 2009 en el &quot;México mágico&quot;'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-7063166931366909352</id><published>2009-01-05T22:31:00.000-08:00</published><updated>2009-01-05T22:32:15.667-08:00</updated><title type='text'>"No eres tú... soy yo"</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Cualquiera que haya tenido una relación amorosa fracasada ha escuchado la frase. “No eres tú, soy yo”, dice uno de los amantes, compungido por ser quien decide el final del vínculo afectivo y temeroso de herir a la otra persona. Después de los treinta, esta expresión suele ser motivo de hilaridad, a los adultos jóvenes nos parece un enunciado que, de entrada, se interpreta como la manera más sencilla de deshacerse de alguien con quien ya no nos sentimos bien.
            Lo curioso es que, de hecho, en lo que toca a las relaciones humanas de todo tipo, la expresión a la que nos referimos encierra una verdad inalienable: siempre se trata de uno y nunca de los demás. En efecto, no eres tú, soy yo. No eres tú quien me enfada con tu forma de ser, es mi incapacidad para comprender y aceptar esas características o, simplemente, mi elección (válida, por cierto) de no querer estar con alguien que actúa de un modo que no me gusta.
            Entender la sabiduría vertida en la célebre máxima de la que tanto nos reímos, puede brindarnos herramientas sumamente eficaces para resolver los conflictos que tenemos con los demás y, más importante aún, con nosotros mismos. Saber que la responsabilidad de cada palabra y acción en nuestras vidas nos pertenecen por completo es algo que blinda la autoestima, protegiéndonos de la violencia emocional y psicológica y, seguramente, ahorrándonos un buen tiempo de depresión y ansiedad sin sentido. Lo anterior es cierto para cualquier tipo de relación afectiva, pero sin duda es más fácil ejemplificarlo con las que se entablan en busca de una pareja.
            Suponga que un par de personas se encuentran en una situación de ruptura sentimental, uno de ellos, el que usted prefiera, pronuncia la multicitada frase y se va. El que ha decidido el final del vínculo amoroso probablemente esté convencido de que esa era la forma menos compleja de hacer lo que deseaba (resulta muy engorroso explicarle a alguien que hay cosas que nos desagradan, sobre todo cuando las mismas tienen que ver con quién se es), pero que, en realidad, sí era por el otro y no por él. Por su parte, el que ha sido “abandonado” se quedará pensando que le han mentido y que, digan lo que digan, el “error” lo ha cometido él y no su, desde  ahora, excompañero.
            La perspectiva de ambos sujetos está marcada por lo que podríamos calificar como una suerte de “mal hábito” amoroso: la búsqueda a toda costa por ser víctimas y no victimarios. Se nos enseña desde niños que hay que “ser buenos” sin definir realmente el contenido de la frase; pareciera que la bondad es algo que debe alcanzar a todos los que nos rodean, pasando de largo cuando se trata de nosotros mismos. Sin duda es ético evitar en la medida de lo posible lastimar a los demás, pero de eso a no poder tomar decisiones en favor de nuestro propio bienestar sólo porque no deseamos dañar a los otros, hay un gran trecho. Hay que ser buenos, sí, pero empezando con nosotros mismos.
            Las tácticas mediante las cuales procuramos, por encima de todas las cosas, no ser “el malo del cuento” tienen como objetivo eximirnos de la responsabilidad (lo que a simple vista resulta agradable o, por lo menos, motivo de “alivio”… temporal. El problema es que, en la medida en que lo que sucede “no tiene que ver con nosotros”, tampoco la solución radicará en nuestro ámbito individual. A la larga, sentirnos “víctimas” nos quita la capacidad para vivir felices.
            Es cierto, hay circunstancias en las que, sin lugar a dudas se es una víctima (piénsese, por ejemplo, en situaciones de guerra). Pero incluso la superación de las secuelas emocionales y psicológicas dejadas por situaciones extremas, requiere de que la persona abandone decididamente el papel que se le ha asignado para volverse responsable del camino que seguirá recorriendo: no puede cambiar lo sucedido, pero sí depende de él cómo eso afectará el resto de su existencia.
           Es fundamental comprender que, frente a cualquier evento de nuestras vidas, la última palabra siempre la tenemos nosotros porque, al fin y al cabo, se trata precisamente de nuestra (y subrayo el pronombre posesivo) existencia. Aunque parezca cruel, los demás no nos hacen cosas, sólo hacen cosas y están en su derecho a hacerlas (así nos parezcan incorrectas). Como dice una buena y sabia amiga, no hay víctimas, nomás voluntarios. Para ambos miembros de la pareja que supusimos, lo mejor sería verdaderamente asumir la frase “no eres tú, soy yo” para centrarse responsablemente en lo que a cada uno corresponde. De este modo, ninguno será la víctima resignada al fracaso y sus consecuencias, pero tampoco, como se cree, serán victimarios, al menos no de la actitud pasiva que destruye la autoestima y nulifica el auto respeto.                
                              
                         &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-7063166931366909352?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/7063166931366909352/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=7063166931366909352' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/7063166931366909352'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/7063166931366909352'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2009/01/no-eres-t-soy-yo.html' title='&quot;No eres tú... soy yo&quot;'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-929068080717080311</id><published>2009-01-05T11:32:00.000-08:00</published><updated>2009-01-05T11:33:15.519-08:00</updated><title type='text'>¡Abraza un árbol!</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;En su blog, un querido amigo, verdadero apasionado de las plantas, escribió que éstas son los seres vivos más pacíficos del planeta. Tiene razón: el reino vegetal está prácticamente exento de depredadores que acaben con la vida de sus congéneres. Cuidar de las plantas nos trae muchos más beneficios de los que solemos imaginar: además de purificar el aire de nuestro entorno (transformando el bióxido de carbono en oxígeno) nos ayudan a equilibrarnos emocional y psicológicamente, lo que no es decir poco, pues si lo piensa bien, de este balance depende en gran medida nuestra supervivencia y la felicidad.
            Las plantas son los seres que mejor nos muestran el milagro de la vida. Quien ha visto crecer un jacinto, por ejemplo, sabe muy bien a lo que me refiero: la maravilla de observar cómo van saliendo raíces que se aferran a la existencia y la manera en que éstas van nutriendo al bulbo para que las hojas se desarrollen, hasta que un día emergen las flores y llenan la habitación de un olor inconfundiblemente hermoso. Sin duda, tener plantas a nuestro cuidado es terapéutico, procurarlas con atención nos permite una suerte de meditación activa que nunca está de más para tranquilizar los ánimos en este mundo que va tan de prisa.
            De todas las plantas, los árboles son los más espectaculares, los que nos proveen de humedad y buen aire. Incluso, aunque muchas veces no los notemos cuando caminamos por las calles, siempre se va más relajado por una acera sembrada de estos gigantes verdes que por sitios donde no hay más que pavimento. Desde tiempos antiguos, los árboles han sido venerados, en muchas culturas se les considera mágicos y sagrados. Tal es el caso del árbol del Tule en Oaxaca o de los, ahora célebres en poemas, Baobaos. De la Ceiba, entre los mayas se cuenta que en el inicio de la creación había una sagrada, tan grande que unía los tres niveles del mundo: el inframundo, el universo humano y la esfera celeste, siendo para los pueblos mesoamericanos hasta la fecha el árbol de la salud, el amor y la fertilidad.
            Dicen que quien es capaz de hablar con un árbol puede ahorrarse las consultas con el psiconalista; no es tan raro en realidad, si necesitamos ponernos menos místicos y más científicos, es fácil concluir que las personas que se dan el tiempo para reflexionar sobre lo que les sucede (en este caso, mientras se lo dicen a su árbol preferido) gozan de mejor salud mental. Abrazarse a los árboles es también un hábito que se tiene en muchos pueblos desde tiempos lejanos: se cree que al hacerlo dejamos nuestras preocupaciones en su tronco y que su energía nos fortalece espiritualmente. No faltan los que le asignan propiedades específicas a cada una de las especies arbóreas: abrazarse a un pino ayuda, según afirman los entendidos en el tema, a superar crisis asmáticas y problemas respiratorios en general; el Encino brinda lucidez mental; el cerezo influye en los órganos sexuales; el Abedul quita la angustia y evita la depresión y el Sauco fortalece el hígado.
            Lo que es un hecho es que abrazarse a un árbol es un acto que tranquiliza, brinda serenidad y nos devuelve al mundo cotidiano con mucha más calma. Abrazar es en sí mismo un acto de amor y empatía que combate la sensación de estar solos, activa la creatividad y nos comunica con la intuición. Si el objeto de nuestro abrazo es un árbol, lo que hacemos es relacionarnos con la naturaleza a la que también nosotros pertenecemos (aun cuando este hecho se nos olvida frente al exceso de civilización) y eso nunca puede estar mal. Así que, cuando vaya por la calle de prisa y nervioso, tómese un minuto y abrace el primer árbol que vea, sino lo cura la acción como tal, le aseguro que al menos dejará de pensar en lo que le está abrumando y, en una de esas, esbozará más de una sonrisa cuando recuerde lo que acaba de hacer. ¡Eso le cambia el ánimo a cualquiera!                &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-929068080717080311?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/929068080717080311/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=929068080717080311' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/929068080717080311'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/929068080717080311'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2009/01/abraza-un-rbol.html' title='¡Abraza un árbol!'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-26457205783643750</id><published>2009-01-01T14:21:00.000-08:00</published><updated>2009-01-01T14:22:17.511-08:00</updated><title type='text'>Aprender a pedir para un feliz comienzo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Primer día del año. ¿Quién puede resistirse a hablar sobre el año que se fue y este que comienza? Anoche los deseos no se hicieron esperar. Peticiones, doce para ser exactos, que decretamos al ritmo de las campanas y tratando de masticar las uvas preparadas para la ocasión. Amor, dinero y salud encabezan la lista de cualquiera. Los propósitos están a la orden también, desde hacer ejercicio y dejar de fumar, hasta mejorar el carácter o la relación con alguien que dejó de ser tan querido por alguna circunstancia que ya no importa realmente.
            El tipo de reflexiones que se hacen en los tiempos de cambio suelen tener un dejo nostálgico. Lo que se fue ocupa un sitio importante en las conversaciones y está bien que así suceda, pero deberíamos dejar de recordar con tristeza y enfocar nuestra atención en lo que comienza. El calendario casi nunca coincide con los ciclos vitales, de modo que nuestros anhelos, esos que pensamos a las doce en punto del 31 de diciembre, acaban siendo viejos habitantes de nuestra existencia: siempre deseamos estar sanos, ser amados y tener los suficientes recursos para sobrevivir.
            Aunque con el fin de año llega la tentación de hacer “borrón y cuenta nueva”, la verdad es que nosotros somos producto de lo vivido y la mala noticia es que, de pasar por alto el aprendizaje que el pasado nos deja cada nueva mañana, los errores que procuramos olvidar se harán presentes en las próximas faltas cometidas. Las fechas calculadas para marcar cambios, como son las decembrinas, deberían servirnos para reflexionar profundamente sobre las cosas. Para empezar, el pasado debiera ocuparnos en un sentido más positivo (¿qué nos deja?, ¿qué se queda?, ¿qué debe irse definitivamente?) y en lugar de lamentarnos por lo que ya no está, la actitud que puede engrandecernos es agradecer cada una de las enseñanzas. 
            De la misma manera sucede con lo que pedimos. Un viejo dicho dice que hay que tener cuidado con los deseos porque se cumplen. Cuando pedimos amor ¿a qué nos estamos refiriendo? Valdría la pena primero pensar en cómo entendemos las relaciones de pareja y humanas en general, si lo importante para nosotros es dar o recibir, si hemos hecho lo necesario para tener la capacidad de responder a la solicitud que hacemos, si  los motivos que nos mueven en la búsqueda de una persona con la que compartir la vida son los correctos, etcétera. Igualmente pasa con el dinero, muchas veces ni siquiera se sabe para qué lo queremos. No faltan las historias donde el ganador de la lotería termina deseando no haber ganado, porque el precio de tener más de lo que se necesita sin saber manejarlo es alto.
            La forma de resolver el dilema es aprender a pedir, sabiendo que no todo lo que nos parece atractivo será bueno para nuestra vida y que, al final, todo lo que ocurre en nuestra existencia deberá valorarse positivamente porque esas experiencias nos hacen quienes somos. Si miramos el pasado con buenos ojos, sabremos dejarlo ir sin resentimiento, entonces habremos aprendido a dejar morir lo que tiene que morir, para que nazca lo nuevo. Aquí no se trata de fines, sino de comienzos y los inicios no se construyen con deseos, sino con voluntad y disciplina. Demos gracias, comámonos las uvas con placentera calma y dispongámonos a continuar viviendo lo que hemos iniciado desde el primer día de nuestra existencia. ¡Feliz comienzo!         &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-26457205783643750?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/26457205783643750/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=26457205783643750' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/26457205783643750'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/26457205783643750'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2009/01/aprender-pedir-para-un-feliz-comienzo.html' title='Aprender a pedir para un feliz comienzo'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-6200804370046751018</id><published>2008-12-01T16:39:00.000-08:00</published><updated>2008-12-01T16:42:17.594-08:00</updated><title type='text'>Amar con límites</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/STSEYad2qhI/AAAAAAAAAEQ/liy7Adplpjo/s1600-h/images6.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5274986618513959442" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 130px; CURSOR: hand; HEIGHT: 98px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/STSEYad2qhI/AAAAAAAAAEQ/liy7Adplpjo/s200/images6.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;div align="justify"&gt;El amor no tiene límites, pero lo que negociamos en el contexto de un vínculo con otra persona sí debe tenerlos. De hecho, la realidad es que sin esas fronteras el amor bien entendido no tiene la más mínima posibilidad de desarrollarse y muy probablemente lo que obtengan quienes le apuesten a ese “vivir intensamente” sea una poderosa mezcla de malos entendidos que, de no tener cuidado, terminarán por convertirse en sufrimiento y maltrato.
Para los defensores de la media naranja, ejercer el amor cuidando nuestro bienestar personal es una idea abominable y sin duda puede llegar a serlo cuando llevamos la cautela a tal extremo que nos impedimos la experiencia misma de compartir con otra persona la vida. Sin embargo, no se trata de calcular fríamente el futuro (que además, como todos los mañanas, es incierto) ni mucho menos de evitar a toda costa el cúmulo de emociones maravillosas que trae consigo enamorarse. Aquí el asunto es aprender a amar de verdad, sin renunciar a lo que somos y, por tanto, sin dejar que lo que sentimos por otra persona se convierta en el motivo para perdernos el respeto y el cariño que nos debemos a nosotros mismos.
A veces, casi de manera inevitable, el anhelo por que una relación de pareja “funcione”, nos conduce a ir aceptando cosas que atentan contra la autoestima: perdemos la dignidad con facilidad, dejamos que el miedo al abandono nos avasalle y entonces es cuando podemos caer en la tentación de ceder nuestra libertad y dejar las riendas de nuestra existencia en manos de quien, por mucho que nos quiera, no sabrá qué hacer con ellas. De estar con la persona equivocada, esta situación fácilmente se tornará en una relación de dependencia emocional, contexto ideal para el surgimiento de la violencia en todas sus formas.
Pensar el amor es en cierto modo una contradicción. No obstante, amar con un mínimo de racionalidad es lo indicado, puesto que finalmente los seres humanos dirigimos nuestros sentimientos con la cabeza y no, aunque para efectos poéticos nos sirva, con el corazón. Sí, es importante dejarse llevar y disfrutar la relación con una pareja, pero siempre cuidando no transgredir ciertos límites que, a pesar de parecer paradójico, atentan contra el amor mismo.
No es raro que los seres humanos de hoy nos coloquemos en los extremos cuando de relaciones de pareja se trata: vivimos en un mundo que, por un lado privilegia el consumo desmedido y, por el otro, nos convoca a ceder cuanto tenemos en nombre de un ideal afectivo y emocional que la obtención de bienes no logra brindarnos. Por eso es que la mayoría de las personas opta, cuando se involucra con los demás de manera amorosa, ya sea por evitar cualquier tipo de compromiso (si no te expones, no sales lastimado) o por intentar infructuosamente llenar sus vacíos mediante el contacto con alguien más. Ambas cosas se reducen a actitudes utilitarias, donde usamos a los otros para nuestra satisfacción personal: o nos proveen placer por un tiempo o los hacemos responsables de nosotros.
El conflicto inicia justamente en la idea errónea de que alguien más puede complementarnos, cuando en verdad el estado de bienestar personal es una tarea exclusivamente individual. Para comprender esto hay que dejar de confundir esa sobredosis de químicos cerebrales que es el enamoramiento, con el amor. Nuestra sociedad, complaciente y consumista, ha privilegiado el estado de casi indefensión en el que nos pone uno de los impulsos biológicos más poderosos del ser humano (el de la reproducción), por encima del sentido existencial que nos es imprescindible para vivir emocional y psicológicamente sanos (el de la pertenencia y la solidaridad).
Hay múltiples diferencias entre los conceptos arriba mencionados. Para empezar, es fundamental saber que el enamoramiento, en tanto fenómeno biológico, existe de manera instintiva como una forma de garantizar la permanencia de la especie. En este sentido, enamorarse es maravilloso, no sólo por las sensaciones de bienestar y euforia que gozamos enormemente, sino porque nos empuja a cumplir con el plan de supervivencia colectiva. Por su naturaleza, el estado de enamoramiento nos asalta, es algo que se dispara más allá de nuestro consentimiento, no pasa por el acto humano de pensar, razón por la cual nos atrae irremediablemente y nos hace inmensamente felices… por un rato.
El enamoramiento es resultado del encuentro de seres genéticamente compatibles. Sin duda hay que vivirlo y sobre todo gozarlo, pero teniendo claro que será temporal y que de ninguna manera puede, por sí mismo, transformarse en un sustento adecuado para generar vínculos afectivos sólidos y benéficos. Que quede claro, no afirmo que este enamorarse no sea el mejor principio, al menos el más placentero, de una relación amorosa. Lo que digo es que el amor no aparece por arte de magia, depende de la capacidad que tengamos los individuos involucrados para construir un vínculo fuerte que sobreviva al paso del tiempo, cuando las sensaciones del enamoramiento se desvanecen. Para ello, sin duda la condición ineludible es saber mantener nuestra propia vida como algo valioso dentro de una relación, sin fundirnos en el otro de manera simbiótica y eso sólo es posible cuando se ama con límites, ¿cuáles?: aquellos que nos posibilitan seguir creciendo comos seres humanos y amar a otro desde la libertad y la completud, sabiendo que compartir no es lo mismo que ceder. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-6200804370046751018?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/6200804370046751018/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=6200804370046751018' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/6200804370046751018'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/6200804370046751018'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/12/amar-con-lmites.html' title='Amar con límites'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/STSEYad2qhI/AAAAAAAAAEQ/liy7Adplpjo/s72-c/images6.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-8365777606250917953</id><published>2008-11-23T20:26:00.000-08:00</published><updated>2008-11-23T20:28:11.689-08:00</updated><title type='text'>¿Para qué? La verdadera pregunta existencial</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Resulta que vivir no es una empresa sencilla y, sin embargo, las herramientas necesarias para hacerlo son verdaderamente simples. No me refiero a la supervivencia, para ella la mayoría de los seres humanos estamos plenamente capacitados: proveernos de sustento y cobijo no tiene demasiada ciencia, basta con reaccionar a los instintos, al impulso vital que tiene cualquier ser vivo desde que nace. Claro está, existen circunstancias que harán más o menos compleja la tarea de mantenernos con vida (el grado de accesibilidad a los recursos que necesitamos, por ejemplo). Sin embargo, con una perspectiva filosófica, no es imprescindible que los seres humanos nos hagamos preguntas de tipo existencial para idear formas concretas de obtener alimento, por ejemplo.
            ¿Por qué entonces la mente humana genera cuestionamientos referentes a su existencia? Al final, descubrir si dios existe o si la realidad es algo externo a nosotros, no es una actividad que se dirija a garantizar la reproducción de la especie y nuestra supervivencia como colectivo, principal meta del resto de los seres vivos. Lo hacemos porque a los humanos no nos satisface la idea de únicamente sobrevivir; más allá de cumplir con las leyes biológicas, deseamos profundamente vivir con todas sus consecuencias. La Filosofía es una de esas creaciones humanas que prueban este anhelo: ningún otro ser se pregunta sobre el sentido de su existencia y, mucho menos, emplea todas sus energías en un objetivo tan poco concreto como es el “ser feliz”.
            Pero, a pesar de que desde muy temprano en la historia de la humanidad nos hemos dedicado a pensar sobre asuntos de gran trascendencia, parece que los hombres y mujeres que poblamos esta tierra cada día estamos más lejos de sentirnos satisfechos con la vida que llevamos. El problema es, como dije al inicio, complejo pero simple; tiene muchas aristas y hay innumerables caminos que pueden transitarse en la búsqueda de soluciones, tantos que, por supuesto, ni remotamente se agotan en un breve escrito. Si bien es importante que sigamos preguntando en torno a nuestra existencia y, de hecho, inevitablemente seguiremos haciéndolo, es aún de mayor urgencia que prioricemos las preguntas que formulamos.                 
           
            No se trata de que las personas comunes y corrientes nos demos ahora a la tarea de dedicar sesudas sesiones ha tratar de dilucidar cosas como la verdadera imagen divina de un creador todopoderoso, pero sí de no dejar de pensar sobre la manera en que vivimos y, sobre todo, en cómo queremos seguirlo haciendo. Cuando nos agobian los problemas, solemos preguntarnos por qué o cómo es que llegamos a determinada situación; igual hacemos cuando se trata de emprender un negocio o una relación de pareja. La pregunta que falta, la que verdaderamente puede otorgarnos respuestas que incidan en nuestra vida, por tanto la única verdaderamente útil para la existencia, es la menos frecuente: ¿para qué?
            Así como lo lee. Piense por un momento si antes de casarse se preguntó para qué lo hacía, estoy cierta de que encontrará muchas razones de por qué lo hizo, pero ¿sabe para qué? Voy más allá, ¿se ha preguntado seriamente para qué vive? Si usted se siente feliz, muy probablemente tiene la virtud de conocer esa respuesta ya sea conciente o intuitivamente, pero quienes sufren de problemas emocionales (cada vez un mayor número de personas), tarde o temprano descubrirán que, a pesar de saber por qué viven y cómo hacerlo, su vida no tiene un rumbo, es decir, les falta contestar ¿para qué? Esta ausencia no es menor, de hecho es vital porque, como asegura Víktor Frankln (sobreviviente del horror nazi), quien tiene un sentido para vivir puede sobrevivir a cualquier cosa.  
            En lo que toca al amor ni se diga, cuestione a quienes han fracasado en sus relaciones respecto a si las mismas constituyeron en algún momento un proyecto en el que ambas partes coincidieran. Pregunte simplemente ¿para qué estabas en esa relación? y notará que ambas partes le responderán con mucha seguridad lo “porqués” (porque estaba enamorado, porque pensé que funcionaría, porque me equivoqué, etcétera) y tendrán respuestas totalmente dispares en lo que toca a los objetivos (mientras uno dirá que pensaba en formal una familia y tener hijos, el otro quizá diga que deseaba compartir el día a día sin compromisos fuertes, por ejemplo). No es que una de las partes esté mal y la otra bien, ambas son razones válidas, el desastre inicia ahí donde ambos sujetos no coinciden en sus expectativas.
            La vida es maravillosa si existe un sentido para vivirla, de lo contrario puede volverse un verdadero infierno, pregunte sino a los enfermos mentales y a la gente agobiada por la depresión y la ansiedad. El camino de la felicidad es personal, las respuestas no atañen más que a quien construye su propia vida, el rumbo elegido siempre será el correcto, pero la pregunta es la misma para todos: ¿para qué? Tómese un momento y reflexione al respecto, esfuércese por encontrar el sentido de su existencia, sólo de la suya, cuando lo halle elija los modos de perseguir sus metas: nunca las alcanzará del todo pero, al estilo del Tao, el tener un rumbo le hará feliz. La vida se trata de equivocarse, retroceder, cambiar de ruta, aprender, pero siempre recorriendo el camino que nosotros individualmente vamos construyendo. Preguntémonos para qué y podremos entonces vivir y amar intensamente.     &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-8365777606250917953?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/8365777606250917953/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=8365777606250917953' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/8365777606250917953'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/8365777606250917953'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/11/para-qu-la-verdadera-pregunta.html' title='¿Para qué? La verdadera pregunta existencial'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-352582336194865664</id><published>2008-11-19T11:06:00.000-08:00</published><updated>2008-11-19T11:12:13.037-08:00</updated><title type='text'>¿Es algo personal o es algo hormonal? Síndrome Premenstrual y conflictos de pareja</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SSRk_74zhKI/AAAAAAAAADo/dYFCyjqHf8U/s1600-h/images5.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5270448513500808354" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 101px; CURSOR: hand; HEIGHT: 113px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SSRk_74zhKI/AAAAAAAAADo/dYFCyjqHf8U/s200/images5.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;div align="justify"&gt;En la vida de cualquier pareja heterosexual hay episodios que serían dignos de aparecer en algún cómic; diálogos absurdos que desembocan en pleitos rebuscados y sin sentido. Un día cualquiera, la chica reacciona de manera desmedida ante el comentario más inofensivo de su novio; él dice que no le gustó la película que fueron a ver y ella llora desconsolada diciendo que él ya no la quiere y que es incapaz de elegir cosas para los dos que lo satisfagan. El día de la cena que habían planeado por meses, aparece en la puerta de la casa en pijama, totalmente fuera de sí, diciendo que nada se le ve bien y no hay poder humano que la convenza de lo contrario; cualquier cosa dicha por el desconcertado hombre empeora la situación y, de pronto, la discusión ya no es sobre el vestido que quería ponerse ella, sino sobre la manera en que él ha cambiado su comportamiento.
A las mujeres nos irrita que los hombres adjudiquen nuestro mal humor o una excesiva sensibilidad a la cercanía de los días en que menstruaremos. Es cierto que mucho de ellos desean explicar cualquier cambio en nuestro ánimo de la manera más fácil haciendo uso de este argumento, cuando en realidad hay algo en su manera de actuar que nos molestó. Pero, seamos honestas; no siempre es así y es bueno que admitamos que, para muchas de nosotras, las alteraciones hormonales provocan verdaderos conflictos en nuestras vidas y, por supuesto, en las relaciones de pareja que entablamos.
Se trata de las consecuencias de un mal sufrido por un porcentaje mayoritario de las mujeres en edad fértil: el Síndrome Premenstrual, condición padecida aproximadamente por un 80% de las féminas y que es poco entendida, no sólo por los varones que nos rodean, sino por nosotras mismas. Los cambios hormonales que se suceden después de la ovulación provocan mucho más que malestares físicos (dolores de cabeza, de articulaciones y musculares, resequedad de la piel, hinchazón, etcétera); también alteran nuestra capacidad para controlar las emociones, lo que frecuentemente resulta en una verdadera hecatombe de sentimientos encontrados.
Para quienes sufrimos de esta condición, es prácticamente imposible erradicar los sentimientos de inseguridad, tristeza y enojo que se presentan por oleadas y sin aviso. Podemos, es cierto, aminorar la contundencia de los mismos siguiendo un buen régimen alimenticio y haciendo ejercicio, pero difícilmente lograremos estar centradas emocionalmente durante esos días (que van de siete a catorce antes del sangrado menstrual). Sin embargo, lo grave no es el desbalance orgánico, sino las consecuencias que el mismo, por no entender bien lo que nos sucede, acaba teniendo en nuestra vida cotidiana.
Es muy difícil que las mujeres admitamos que no siempre estamos bien; nos molesta sobremanera que se crea que nuestras hormonas nos dirigen y alzamos la voz indignadas cuando se nos acusa de histéricas. Claro está que lo anterior no es cierto, ni todos nuestros enojos son producto del Síndrome Premenstrual, ni es verdad que suframos de histeria por nuestra condición femenina. No obstante, no podemos seguir negando que hay días en los que no tenemos el control total sobre nuestras emociones y una manera de evitar fricciones graves en nuestra vida amorosa es compartir lo que sentimos sin temor.
Los varones son solidarios cuando entienden qué está pasando, pero si esperamos que nuestra pareja desarrolle milagrosamente el don de la adivinación, será muy complicado que evitemos malos ratos. El Síndrome Premenstrual es algo que vivimos las mujeres, pero que podemos compartir de manera saludable con quienes nos quieren. ¿Qué tal si la próxima vez que nos sintamos hipersensibles, en lugar de encender los ánimos e iniciar una pequeña guerra, tenemos un acto de humildad e informamos que estamos en un momento en el que sólo queremos que nos abracen? Estoy segura de que el resultado será muy alentador en la mayor parte de los casos. Es mucho mejor pasar esos días de desequilibrio junto al hombre que nos ama cuidándonos un poquito, que peleando con él sin ton ni son. Al fin y al cabo, nuestro sentir durante ese periodo no es algo personal, sino hormonal. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-352582336194865664?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/352582336194865664/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=352582336194865664' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/352582336194865664'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/352582336194865664'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/11/es-algo-personal-o-es-algo-hormonal.html' title='¿Es algo personal o es algo hormonal? Síndrome Premenstrual y conflictos de pareja'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SSRk_74zhKI/AAAAAAAAADo/dYFCyjqHf8U/s72-c/images5.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-4010849465036288117</id><published>2008-11-18T12:33:00.000-08:00</published><updated>2008-11-18T12:39:30.326-08:00</updated><title type='text'>Tener para dar: del amor propio al amor a los demás.</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SSMn_R132MI/AAAAAAAAAC4/wXWGqsICGsU/s1600-h/388592874_a4bb5f39bb.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5270099957028214978" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 185px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SSMn_R132MI/AAAAAAAAAC4/wXWGqsICGsU/s200/388592874_a4bb5f39bb.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;div align="justify"&gt;Para Chu,
amante de sí
y de quienes le rodeamos.


La libertad es uno de esos temas que suelen causan escozor, sobre todo cuando se le aborda en el contexto de las relaciones humanas. Pareciera que los derechos individuales acaban ahí donde nos vinculamos con otras personas, como si prescindir de nosotros ante los demás fuera condición ineludible para construir nexos sólidos y duraderos. Esta es una idea totalmente equivocada, el abono perfecto para hacer crecer relaciones de maltrato y codependencia que nada tienen que ver con el amor.
Si bien es cierto que la solidaridad y el sentimiento de pertenencia resultan imprescindibles para que los humanos vivamos armoniosamente en sociedad, sin una buena dosis de amor propio no es posible generar afectos de ningún tipo o, como lo dice Erich Fromm (padre del psicoanálisis humanista), el amor verdadero únicamente existe entre seres libres.
Ante los mandatos sociales que hemos aprendido, ideas como la anterior frecuentemente generan malos entendidos. No faltará quien enarbole con indignación el argumento de que en las relaciones “hay que ceder”. Sin duda hace falta una buena cantidad de “concesiones” cuando se comparte cualquier aspecto de la vida con otras personas, pero éstas deben darse en el contexto de una negociación libre y no como parte de una lucha de poderes sin sentido, donde el objetivo de la transacción nada tiene que ver con amar a otro.
A pesar de que este balance nos parece confuso y difícil de lograr, si lo pensamos con un poco de detenimiento es algo que no nos es ajeno, puesto que se da de manera natural en la amistad. Fuera de casos verdaderamente patológicos en los que se lucha por mantener a los amigos cerca “a cómo de lugar”, los nexos que nos unen a ellos suelen ser relajados (que no débiles) y siempre estamos dispuestos a mantenernos leales y solidarios, a pesar de que no estemos de acuerdo en algunos aspectos de su individualidad; los queremos como son y, de hecho, los queremos porque así son.
Los problemas inician con las enseñanzas que nuestra sociedad nos ha inculcado por generaciones en lo que respecta a otro tipo de vínculos, particularmente los de pareja, aunque esto es también cierto para las uniones de padres e hijos. Cuando bien nos va y no hemos crecido en una familia codependiente (de esas en las que sus integrantes se funden en un grupo con límites desvanecidos y, por tanto, sin vida propia), se nos habla de la importancia que tiene la negociación, pero no resulta claro qué es lo que puede negociarse como parte de un proyecto amoroso y, sobre todo, qué es lo que, nunca y bajo ninguna circunstancia, debemos usar como moneda de cambio.
El preferirse a uno, antes que a otra persona, no quiere decir que no se pueda amar a los demás. Esta idea se basa en el falso presupuesto de que tenemos una capacidad limitada para amar a alguien, cuando en realidad no hay límites para el amor; si puedo quererme muchísimo a mí, puedo querer muchísimo a los demás también. De hecho, como bien señala Jorge Bucay en su libro El camino a la autodependencia, “desde el punto de vista psicológico, es imposible que yo pueda querer a alguien sin quererme a mí. El amor a los otros se genera y se nutre; empieza por el amor a uno mismo y tiene que ver con la posibilidad de verme en el otro”.
Así, aunque parezca paradójico, pensar en el bienestar propio antes que en el del resto de la gente, es esencial para amar. Estamos acostumbrados a creer que ver por uno mismo es un defecto, cuando en realidad es la única manera de tener algo que dar. Si no nos preocupamos por llenar nuestros vacíos, lo que llevamos a una relación no es más que un cúmulo de carencias, y con la nada, hay que decirlo, no es posible sumar. Cuando se encuentran dos seres anhelantes del afecto y el reconocimiento que, en principio, se deben a sí mismos, el resultado es algo parecido más a un hoyo negro emocional que a una relación amorosa. Sólo los individuos plenos, libres y conscientes de sí, pueden elegir compartir día con día, porque sólo ellos han alimentado en su ser interno sentimientos que pueden ofrecer a los demás.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-4010849465036288117?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/4010849465036288117/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=4010849465036288117' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/4010849465036288117'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/4010849465036288117'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/11/tener-para-dar-del-amor-propio-al-amor_18.html' title='Tener para dar: del amor propio al amor a los demás.'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SSMn_R132MI/AAAAAAAAAC4/wXWGqsICGsU/s72-c/388592874_a4bb5f39bb.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-800952531406812689</id><published>2008-09-16T18:31:00.002-07:00</published><updated>2008-09-20T11:46:24.685-07:00</updated><title type='text'>Mejor juntas que difuntas: Solidaridad femenina y violencia contra las mujeres</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SNVE9YLFC6I/AAAAAAAAABY/4l-HCChi5lw/s1600-h/violencia[1].jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5248176762021809058" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SNVE9YLFC6I/AAAAAAAAABY/4l-HCChi5lw/s200/violencia%5B1%5D.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SNVEqU8aPSI/AAAAAAAAABQ/dzUY_s4u5DY/s1600-h/violencia[1].jpg"&gt;&lt;/a&gt;

&lt;div align="justify"&gt;Estoy indignada. Hace unos días escuché algo que me dejó con la boca abierta: en un programa televisivo de Monterrey dedicado a seguir la vida de los miembros de la farándula, la conductora invitada, a propósito de los golpes que sufrió en Estados Unidos una de sus colegas por parte de su recién adquirido marido (so pretexto de los celos que a éste le causó encontrar mensajes de la pareja anterior en el teléfono de la chica), dijo: “qué bueno que le pusieron unos ‘cates’, por andar fajando”.
Lo anterior pretendía ser un comentario inocente y gracioso dicho en el contexto de un programa de espectáculos, aparentemente sin mayor importancia para el conjunto de la sociedad. Sin embargo, me parece que hay varias cosas que debieran cuestionarse seriamente en torno a este hecho tan lamentable. Las primeras preguntas que me surgen tienen que ver con la función social de los medios de comunicación, sobre todo en lo que respecta a su programación de entretenimiento: ¿acaso, por tener como objetivo únicamente divertir y entretener a la audiencia, los contenidos de este tipo de programas pueden estar al margen de la ética?, si pensamos que justamente dichos espacios comunicativos se reservan a la hora en que su público estará conformado mayoritariamente por mujeres amas de casa (muchas de ellas víctimas de abuso), ¿no deberían cuidarse de manera atenta los mensajes que trasmiten, en particular cuando se refieren a temas tan delicados como lo es la violencia doméstica?
¿De qué sirven las, por cierto escasas y con mínima difusión, campañas para concienciar a las mujeres sobre sus derechos? Aún más, ¿para qué las televisoras hacen programas de corte feminista (como Mujer: casos de la vida real o Lo que callamos las mujeres), si por otro lado en su propia programación se siguen alentando los preceptos misóginos que justifican el maltrato al interior de las familias? ¿Es en verdad inocente y gracioso difundir en un programa con altos índices de raiting la idea de que existen situaciones en las que es “normal” e, incluso, “bueno” que las mujeres sean violentadas por sus cónyuges? Yo no lo creo. Desde mi forma de entender las cosas, no existe razón alguna que justifique el abuso de cualquier tipo contra otro ser humano. Decir que una mujer “recibió lo que se merecía” cuando es golpeada por su marido (sin importar lo que ella haya hecho), equivale a creer que las chicas vestidas con minifalda son responsables de haber sido violadas.
Me indigna todavía más que el comentario referido haya sido expresado por una mujer. No cabe duda que la misoginia (odio a las féminas) no es exclusiva de los hombres machistas; la educación patriarcal ha hecho uso de las propias mujeres para denostar a su mismo género. Esto es algo que molesta de manera especial a algunas feministas (yo diría hembristas) que no están dispuestas a admitir la responsabilidad que también las mujeres tenemos en la reproducción del machismo: “una vez más se nos culpa”, vociferan ellas cuando se dice que nosotras debemos aprender a ser solidarias con nuestras pares. Por supuesto, coincido con la defensa de la corresponsabilidad de ambos géneros en la educación que se trasmite a hijas e hijos, pero sin dejar de lado a los varones (muchos de ellos a favor de la equidad), creo que en la lucha por una vida libre de violencia para las mujeres nosotras debemos poner el ejemplo.
Es francamente inmoral que una mujer se refiera a un suceso de violencia doméstica del modo que lo ha hecho la conductora invitada a aquél programa. Pensé en poner su nombre y hacer de este artículo una suerte de denuncia, pues creo que nada habrá que justifique su irresponsabilidad como comunicadora y, ante todo, como mujer. Sin embargo, creo que no es necesario evidenciar a la persona, cuando lo que importa es que esta situación se repite con frecuencia. Cuando escuché el desafortunado comentario, inmediatamente se me vino a la cabeza un viejo dicho: “mujeres juntas, ni difuntas”. Me sorprendió tener tan presente ese enunciado, al que de manera personal siempre he considerado como muestra palpable de la célebre estrategia “divide y vencerás”, esta vez aplicada a la lucha de los derechos femeninos.
No hay nada que justifique la violencia doméstica. Ninguna circunstancia, por terrible que parezca, otorga a un hombre el derecho de golpear a su compañera. Si una mujer es infiel (asumiendo sin conceder, que así hubiera sido en el caso que nos ocupa) o insoportable, o quejumbrosa, o lo que sea, el marido puede optar por divorciarse. A mi juicio, tampoco existen buenas razones para que entre nosotras se alimente la misoginia. Ser solidarias con nuestras pares muchas veces es una cuestión de vida o muerte; si nosotras no contribuimos a modificar los mandatos sociales, mediante los cuales se imponen grandes cantidades de dolor emocional y físico a la existencia femenina ¿quién lo hará? Señoras, tomen conciencia, no se trata de reunirnos contra los hombres (esa postura hace décadas fue superada), pero antes de agredir con palabras, pensamientos o indiferencia a otra mujer, recuerden que siempre será mejor juntas que difuntas.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-800952531406812689?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/800952531406812689/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=800952531406812689' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/800952531406812689'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/800952531406812689'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/09/mejor-juntas-que-difuntas-solidaridad.html' title='Mejor juntas que difuntas: Solidaridad femenina y violencia contra las mujeres'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SNVE9YLFC6I/AAAAAAAAABY/4l-HCChi5lw/s72-c/violencia%5B1%5D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-587387406374461783</id><published>2008-09-16T18:31:00.001-07:00</published><updated>2008-09-20T12:03:53.799-07:00</updated><title type='text'>La vida en un aparador: Redes de interacción social y seguridad en Internet</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SNVJEgKRIMI/AAAAAAAAABo/T9O26LDtEKM/s1600-h/privacidad.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5248181282471485634" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SNVJEgKRIMI/AAAAAAAAABo/T9O26LDtEKM/s200/privacidad.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;div align="justify"&gt;En la particular creación de la convivencia por Internet, primero fueron los chats, programas que permitieron la conversación en tiempo real entre usuarios de la WEB. Más tarde llegaron los sitios de contacto, donde los internautas se vinculan con otras personas, lo mismo buscando “su media naranja”, que “amigos” o “colegas con intereses similares”. Surgieron después los blogs, páginas personales en las cuales los navegantes de la RED suben textos y reciben las opiniones en torno a ellos de sus lectores. Con el tiempo ganaron espacio virtual los creadores de imágenes (fotógrafos, pintores, caricaturistas, dibujantes, videoaficionados, etcétera) que buscaban exponer su obra a quien quisiera mirarla. Muy pronto se conjuntaron todas estas posibilidades, dando lugar al nacimiento de las llamadas redes de interacción social; las más conocidas Hi5, Facebook y My Space.
Los tres sitios mencionados anteriormente comparten algunas características: son espacios de interacción social que promueven los vínculos interpersonales (utilizando mensajería pública o privada con otros miembros de la red) y las páginas constituyen una suerte de “carta de presentación” del usuario, conformada mediante fotografías, videos, textos y otras aplicaciones (como las mascotas virtuales, los avatares e imágenes de todo tipo). No obstante, la forma en que dichas redes surgieron y el universo de consumidores a quien iba dirigida inicialmente cada una de ellas, en cierto modo les imprimen algunas diferencias: mientras que Hi5 es el lugar “de reunión” para todo tipo de gente, My Space se “especializa” en brindar un foro a grupos musicales y Facebook pretende vincular entre sí a estudiantes y académicos.
Como sucede siempre en el universo de la Web, la realidad es que los usuarios de estos sites han modificado de manera importante los propósitos iniciales de sus creadores. En la actualidad, My Space dejó de ser el espacio al que despectivamente definían como “la red de yo y mis bandas favoritas”, albergando las páginas de toda clase de personas fuera del ámbito musical. Lo mismo sucedió con Facebook, originalmente hecho para la convivencia entre estudiantes de Harvad y que hoy en día cuenta con la participación de personas que nada tienen que ver con el mundo universitario. Quizá sea Hi5 el único de estos sitios que se ha mantenido fiel a sus objetivos, pero esto no era realmente difícil pues, desde su nacimiento, se consideró que esta red debería servir a cualquiera que tuviera los medios necesarios (acceso a internet) para registrarse como integrante de ella.
En las redes de interacción social, como en el resto del espacio cibernético (y de la vida misma), se encuentra de todo: adolescentes que dilapidan sus recursos creativos, utilizándoles para fomentar el acoso escolar, la violencia contra sus pares o contra sí mismos (como en el caso de la anorexia, la bulimia o las prácticas autolesivas); jóvenes que, por el contrario, emplean esta herramienta con el fin de comentar sobre cine y literatura o individuos que palian la soledad debida a circunstancias personales (como la extrema timidez, la falta de tiempo libre o el padecimiento de enfermedades incapacitantes), relacionándose de manera efectiva (y quizá también afectiva) con otros seres humanos dispuestos a escucharles.
Por supuesto, el hecho de que las redes de interacción social en la Web sean espacios públicos, abiertos a cualquiera que cuente con el equipo necesario (computadora y acceso a internet), implica ciertos riesgos. Uno de los peligros que encarna la mala utilización de estos sitios, es que la información personal de los usuarios caiga en manos de gente cuyo propósito está muy lejos de ser inocente (delincuentes sexuales o secuestradores, por ejemplo). No se trata de dejar de aprovechar recursos que pueden ser sumamente beneficiosos; está bien tener una página personal y formar parte de estas redes que, a fin de cuentas, son las nuevas formas de interacción humana. Pero, es un hecho que brindar datos sobre nuestra forma de vida de manera indiscriminada nunca es buena idea, por eso es importante saber usar este tipo de espacios a nuestro favor sin exponernos más de lo debido.
La convivencia virtual, como cualquier relación con personas desconocidas, requiere de ciertas precauciones, algunas de ellas son: nunca poner información detallada (nombre, dirección, teléfono, e-mail, etcétera); utilizar preferentemente un pseudónimo y pedirle a los contactos conocidos que no se refieran a nosotros en los mensajes públicos utilizando nuestro nombre completo u otro tipo de datos personales; evitar subir fotografías que muestren el lugar donde vivimos, trabajamos o estudiamos, así como todo tipo de propiedades (carros, por ejemplo) y no poner los nombres de familiares y amigos que aparecen en las imágenes. Para evitar que otras personas se enteren de nuestras actividades, estos sitios cuentas con algunos candados de protección: existe la posibilidad de hacer privado nuestro perfil, de modo que no tenga acceso al mismo, aquella gente que no hayamos autorizado previamente.
Si no se quiere cerrar totalmente el sitio a los desconocidos, se puede optar por la privacidad en las fotografías y es recomendable tener control de los mensajes que se nos dejan públicamente, haciendo que los mismos no aparezcan hasta que nosotros lo decidamos así. Finalmente, no está de más recordar que es útil usar la mensajería privada (para acordar sitios de reunión o pasar números telefónicos y direcciones, por ejemplo) y que, antes de aceptar ver a alguien “conocido” de esta manera, bien valdría la pena evaluar ciertas cosas (¿tienen amigos en común?, ¿qué tanto sabes de él o de ella?, ¿has verificado si trabaja o estudia donde dice hacerlo?, etcétera); si se decidiera el encuentro, este siempre tiene que ser en un lugar público y abierto, de día, sin alcohol de por medio y asegúrate de que alguien sepa a dónde vas y con qué propósito.
Sin duda, las redes de interacción social en la web son espacios interesantes que no deben ser desaprovechados; desde el punto de vista creativo, estos sites proveen de recursos a quienes no tienen otra forma de promover su arte o sus ideas. En muchos casos se encuentra gente valiosa con la que no podríamos haber charlado e, incluso, la escucha de algún “amigo virtual” en momentos de desasosiego puede ayudarnos enormemente. No obstante todo lo anterior, para evitar problemas y enseñar a los más jóvenes el cuidado de sí mismos en la WEB, es fundamental conocer y emplear las reglas básicas de seguridad en Internet; para ello resulta útil consultar los vínculos que al respecto se añaden a este texto. Pero, sobre todo, es primordial tener claro que nuestra vida privada no puede, por ningún motivo ni circunstancia, exponerse como en un aparador.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-587387406374461783?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/587387406374461783/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=587387406374461783' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/587387406374461783'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/587387406374461783'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/09/la-vida-en-un-aparador-redes-de.html' title='La vida en un aparador: Redes de interacción social y seguridad en Internet'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SNVJEgKRIMI/AAAAAAAAABo/T9O26LDtEKM/s72-c/privacidad.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-165465898237008757</id><published>2008-09-16T18:30:00.003-07:00</published><updated>2008-09-20T11:56:07.204-07:00</updated><title type='text'>Las bendiciones de Noé: mascotas y calidad de vida</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SNVHH5mWC4I/AAAAAAAAABg/HOa6WQPo4bU/s1600-h/arca_de_noe.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5248179141816486786" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SNVHH5mWC4I/AAAAAAAAABg/HOa6WQPo4bU/s200/arca_de_noe.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;div align="justify"&gt;Cuenta la Biblia que, cuando se avecinaba el Diluvio Universal, Noé se dio a la tarea de construir un arca que sirviera para guarecer a todas las especies animales que existían sobre la tierra. Según relata el Génesis, este hombre “justo y cabal entre la gente de su tiempo”, salvó a su familia y cumplió la promesa de proveer a los animales de refugio y alimentación durante los cuarenta días que duró la catástrofe. Si hacemos caso a la leyenda del libro sagrado, permitir que sobreviviera la fauna con la que convivimos en este planeta, fue una tarea encomendada a Noé por el mismísimo Yhavéh. ¿Se ha preguntado alguna vez por qué Dios (en la forma que usted lo entienda) estaba interesado en la existencia de los animales? Yo sí, y cada vez me convenzo más de que ellos cohabitan con nosotros el mundo, entre otras cosas para auxiliarnos en el difícil arte de sobrevivir.
Sin duda, desde épocas muy remotas la convivencia con los animales ha permitido a la humanidad vivir de manera más llevadera: al principio mediante la caza, y más adelante con la domesticación, la existencia de la fauna proveyó de abrigo, alimento y seguridad a los primeros habitantes de la tierra. Con el tiempo, los animales fueron integrados en los procedimientos curativos, encontrando en ellos antídotos para sus propios venenos, pero también sustancias que ayudan a combatir los molestos síntomas de algunas enfermedades (como el dolor causado por la artritis reumatoide que aminora sustancialmente cuando se utiliza la picadura controlada de abejas).
En la actualidad, la zooterapia ha mostrado su utilidad en la obtención de una mayor calidad de vida para algunos seres humanos. La intervención terapéutica con animales más conocida es la delfinoterapia; mediante el contacto con estos cetáceos mejora notablemente la capacidad de atención de los niños autistas y es auxiliar en los casos de Síndrome de Down, depresión, ansiedad, bulimia, anorexia, problemas motores y secuelas de accidentes cardiovasculares. De igual manera, las sesiones con caballos (equinoterapia) son utilizadas como complemento para tratar deficiencias sensoriales, parálisis cerebral, mal de Parkinson y enfermedades psiquíatricas como la neurosis, la psicosis y la esquizofrenia.
Así mismo, hay animales que, por estar entrenados para cumplir funciones específicas, son más que esenciales en la vida de la gente; tal es el caso de los perros que guían a los ciegos o que encuentran a personas perdidas. Recuerdo en particular, la manera en que un monito capuchino resolvía de forma sumamente efectiva un sinnúmero de situaciones para su dueño quien, casi paralizado por completo, no podría sobrevivir de manera independiente sin el auxilio de su mascota. Pero no hace falta encontrarse enfermo o en situaciones complicadas para beneficiarnos de lo mucho que nos brinda la compañía de un animal.
En efecto, el sólo hecho de incluir, siempre de manera responsable y amorosa, a una mascota dentro de nuestro hogar, beneficiara a los integrantes de la familia. Aunque usted no lo crea, la adopción de un perro o de un gato pueden marcar una sustancial diferencia en la educación de los más pequeños: cuidar a un ser vivo es la mejor forma de incentivar el control de las emociones en los niños y de hacerlos sensibles con las necesidades de los demás. Tener un animal incentiva el movimiento de los infantes cuando aprenden a andar, les causa una sensación de seguridad, afianza su autoestima, les enseña a relacionarse emocionalmente de manera sana, positiva, responsable, disciplinada y, en estos tiempos algo fundamental, pacíficamente (no es por nada que se ha relacionado el maltrato a los animales como una práctica frecuente en la infancia de psicópatas y asesinos seriales).
Para la gente mayor, la compañía de un animal ayuda a mantener su apego por la vida, siendo una importante fuente de alegría ante las usuales depresiones que aquejan a la vejez. Pero además, múltiples estudios han demostrado que las mascotas mejoran la salud física y psíquica de sus dueños; en algunos casos también son de real utilidad en el ámbito de las relaciones sociales y emocionales. ¿Sabía usted, por ejemplo, que la interacción con los felinos domésticos puede disminuir la presión arterial elevada y los episodios de taquicardia? No sólo eso, acariciar a un gato relaja y genera endorfinas dentro de nuestro organismo que nos ayudan a superar la ansiedad, el estrés, los episodios de angustia y el insomnio.
Tener una mascota en casa conlleva ciertamente responsabilidades, razón por la cual algunas personas deciden abstenerse de su compañía. Sin embargo, es tan palpable la mejoría en la calidad de nuestras vidas cuando las compartimos con algún animalito, que se lo digo sinceramente: las obligaciones que adquirimos con su presencia valen enormemente la pena. Un dato curioso es que el nombre de Noé, originalmente Noah, proviene del verbo Naham que quiere decir consolar. Jugando un poco con la idea, esto podría explicar el hecho de que muchos animales (por él salvados) tienen entre sus funciones más conocidas la de brindar consuelo a los humanos que se hacen cargo de ellos. Quienes amamos a los animales y les hemos dado un lugar en nuestra vida, sabemos muy bien lo que significa llegar a casa un mal día y encontrarnos con alguien que nos ama sin juzgar nada de lo que hemos hecho.
Créame, adoptar una mascota puede ser la mejor idea que se le haya ocurrido en años; ni siquiera hay necesidad de gastar dinero: desafortunadamente hay muchos animales abandonados que esperan ser acogidos por alguien que los quiera. Existen asociaciones que acogen animales desamparados y que promueven su adopción responsable, visite las páginas de estos sitios y pronto se dará cuenta de que las bendiciones pueden llegar de muchas formas, ¿qué tal adquirir una que hoy está en el mundo desprotegida y que mueva el rabo cuando nos vea?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-165465898237008757?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/165465898237008757/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=165465898237008757' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/165465898237008757'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/165465898237008757'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/09/las-bendiciones-de-no-mascotas-y_16.html' title='Las bendiciones de Noé: mascotas y calidad de vida'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SNVHH5mWC4I/AAAAAAAAABg/HOa6WQPo4bU/s72-c/arca_de_noe.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-4470774867714578117</id><published>2008-09-16T18:29:00.000-07:00</published><updated>2008-09-20T12:06:07.465-07:00</updated><title type='text'>Rata de dos patas: RS334, el gen de la infidelidad</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SNVJi2WpkfI/AAAAAAAAABw/vO1PPJ0g4i8/s1600-h/rata-dos-patas_6-29-06.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5248181803825074674" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SNVJi2WpkfI/AAAAAAAAABw/vO1PPJ0g4i8/s200/rata-dos-patas_6-29-06.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;div align="justify"&gt;Se llama RS334, gen que gestiona la vasopresina, una hormona implicada en el deseo sexual y la generación de afectos cuya mayor presencia se encuentra en los varones: es, según algunos, el causante de la infidelidad masculina. Un grupo de científicos suecos descubrieron hace poco que poseer ciertas variantes del famoso gen influye en la capacidad de los hombres para ser o no monógamos: entre los voluntarios del estudio que duró cinco años, los sujetos que carecían de la variación genética referida eran mucho más devotos con sus parejas y no temían a la formalización del compromiso, mientras que aquellos con uno o dos pares del gen eran mucho más promiscuos y desapegados emocionalmente.
La noticia del descubrimiento de la infidelidad genética no tardó en hacerse eco en el mundo, al fin y al cabo encontrar razones de peso por las cuales nos han “puesto el cuerno” no es algo que pueda pasarse por alto sin mayor atención. Para los infieles, en el hallazgo se encuentra la mejor excusa para sus aventuras extramaritales y las mujeres se sentirán más tranquilas creyendo que ellas nada tienen que ver en la crisis matrimonial. Además, ya con la imaginación puesta en marcha, existe la posibilidad de que en un futuro cercano la ciencia nos ayude a determinar, antes de casarnos por supuesto, si el ejemplar elegido será leal a la relación que entabla con nosotras.
La mala noticia es que, como toda conducta humana, la infidelidad no puede explicarse tomando en cuenta un sólo factor, mucho menos cuando se trata de algo meramente biológico y es que en el terreno de la naturaleza humana lo que impera son las predisposiciones, lejanas a ser elementos determinantes. Con el gen de la vida conyugal, como también se le conoce, pasa lo mismo que con el historial de enfermedades familiares; es decir: uno puede tener tendencia a la diabetes y no desarrollarla nunca, porque parte de lo que hará que se padezca este mal tiene que ver con el entorno sociocultural donde se desarrollan los hábitos (alimentación, actividad física, etcétera).
Ante el escándalo que ha provocado la investigación mencionada, Hasse Wallum, uno de los responsables de la misma, ha matizado la información dejando claro que el descubrimiento de la relación entre el gen RS334 y la capacidad para vincularse socialmente, de ninguna manera implica que los portadores de la variante genética estudiada estén condenados a fracasar cuando entablan un vínculo de tipo monogámico. Hay que decir también que este trabajo no buscaba excusar la promiscuidad masculina; se hizo con la intención de conocer mejor algunos trastornos de la afectividad como la fobia social o el autismo (en este último caso se encontró que los individuos autistas tienen múltiples copias del gen que nos ocupa).
Hay varias cuestiones preocupantes en torno a la manera en que la información obtenida por los investigadores suecos está siendo socializada. Sacando de contexto los datos proporcionados por el estudio, ya hay quien busca justificar el engaño, sin cuestionar el hecho de que el compromiso al que se falla fue libremente adquirido (en pocas palabras, si no puede ser fiel el señor, pues que no prometa serlo). Pero, además, resulta que son los varones quienes presentan un trastorno en la producción hormonal de vasopresina cuando poseen el gen de la infidelidad, de modo que en el caso de los hombres esto será una atenuante para su comportamiento, mientras que las mujeres seguimos teniendo únicamente intenciones malévolas y malintencionadas.
La verdad es que, aún en el caso de que las características genéticas dificulten en cierto grado la permanencia de los vínculos sociales que entablan ciertos hombres, esto no explica por qué mienten al respecto, ni les ayuda para justificar la falta de honestidad consigo mismos y con quienes les rodean. Si leemos las cosas de un modo parcial y tendencioso como se ha hecho hasta ahora en varios artículos sobre el tema, cabe entonces hacer uso de la información como más nos convenga a las mujeres; en este caso, poco se menciona que el célebre gen del engaño es compartido por otras especies animales como los roedores, en específico las ratas. Así, los hombres cuya falta de vasopresina les impide comprometerse con una pareja estable, podrían ser definidos por sus mujeres como ratas de dos patas, ya lo decía Paquita la del Barrio ¿no?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-4470774867714578117?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/4470774867714578117/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=4470774867714578117' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/4470774867714578117'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/4470774867714578117'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/09/rata-de-dos-patas-rs334-el-gen-de-la.html' title='Rata de dos patas: RS334, el gen de la infidelidad'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SNVJi2WpkfI/AAAAAAAAABw/vO1PPJ0g4i8/s72-c/rata-dos-patas_6-29-06.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-9166251863509173381</id><published>2008-09-16T18:28:00.002-07:00</published><updated>2008-09-20T12:09:15.642-07:00</updated><title type='text'>Empatía: el ingrediente secreto para ser feliz</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SNVKLIQnxlI/AAAAAAAAAB4/ne23wz8mKig/s1600-h/empatia[1].jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5248182495826396754" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SNVKLIQnxlI/AAAAAAAAAB4/ne23wz8mKig/s200/empatia%5B1%5D.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;div align="justify"&gt;La empatía, también llamada inteligencia interpersonal, es la capacidad que tiene un ser humano para vivenciar y compartir los sentimientos de otro individuo, de manera que es posible comprender mejor sus actitudes y decisiones frente a cualquier situación. En pocas palabras, ser empático significa “ponerse en los zapatos del otro”, lo que nos permite evaluar sus acciones desde el contexto emocional que le es propio.
A menudo confundida con la simpatía, la empatía abarca mucho más que la simple identificación con las personas que nos son afines; es, como se ha dicho, una capacidad y no sólo la emergencia de sentimientos positivos frente a la interacción con alguien que “nos cae bien”. Si bien es cierto que la cercanía afectiva promueve en nosotros actitudes empáticas con la gente a la que apreciamos, esta forma de inteligencia permite que nos relacionemos de mejor manera también con aquellos que no son parte de nuestro círculo social e, incluso, con quienes suelen parecernos desagradables.
La gente empática suele ser generosa en su interés por los demás, de hecho es una de las características que distinguen a quienes practican el altruismo o se dedican al servicio en beneficio de otras personas. En el ejercicio adecuado de ciertas profesiones, como en el caso de la medicina, de la psicología o del trabajo social, es indispensable ser empático, pero casi en cualquier otro aspecto de nuestras vidas, esta capacidad facilita la interacción con quienes nos rodean y, más importante aún, la comprensión profunda de las motivaciones de los otros puede ayudarnos a eliminar de nuestra existencia emociones sumamente negativas como la ira o el rencor.
La habilidad de experimentar la realidad subjetiva de nuestros seres amados sin perder la perspectiva de nuestro propio marco de identidad, permite la resolución efectiva de muchos conflictos y es que la empatía tiene que ver con la comunicación que, ya sabemos, es fundamental en las relaciones de pareja y en el vínculo que establecen padres e hijos. De igual manera, la capacidad de ubicarnos en la posición del otro, por ejemplo de un adolescente cuyo comportamiento no es, a nuestro juicio, adecuado, posibilita la guía responsable, respetuosa y afectiva por parte de sus progenitores. Así mismo, lo mejor que puede pasarnos cuando nos agobian los problemas es hablar con algún amigo empático, de esos que saben escuchar con atención lo que nos pasa, sin emitir juicios precipitados, entendiendo verdaderamente la situación y sin devolvernos a casa con un rápido e incomprensible “no te preocupes”.
Con el resto del mundo, es decir con aquellos a los que no incluimos nosotros en nuestra vida, pero que en cierto modo se encuentran lo suficientemente cerca como para que sea imposible ignorarlos, a veces inclusive a nuestro pesar (vecinos, compañeros de trabajo, etcétera), la empatía es una herramienta útil para sobrellevar aquello que nos molesta. En este sentido, la clave de ser empático radica en no tomar de manera personal las acciones o comentarios de los demás, entender que la gente no nos hace cosas, sino que simplemente las hace, es decir, las actitudes de los otros no tienen que ver con nosotros y sólo en muy pocos casos están dirigidas intencionalmente contra nuestro bienestar. En este último caso, marcar límites será necesario, pero ello no forzosamente implica actuar con violencia o dejar de entender el contexto de quien hace mal.
Esto último puede parecer un exceso de bondad ¿cómo y para qué querría alguien comprender las razones y motivos de un individuo que le ha hecho daño? La respuesta es simple: para perdonar. En la medida en que seamos capaces de entender una situación dolorosa y lo que ha llevado a alguien a lastimarnos, podremos superar la pena que nos provoca. Perdonar no quiere decir justificar; el hecho de que logremos erradicar el rencor, no significa que evaluemos con ligereza una acción grave, ni que mantendremos relaciones con personas indeseables o que dejemos de promover las acciones correspondientes (en los casos legales, por ejemplo). El perdón es algo que nos regalamos a nosotros mismos (y no a quien se portó injustamente) para seguir viviendo felices, sin el asalto constante de recuerdos que nos martiricen y que mermen la alegría de nuestra existencia.
Como toda capacidad, la empatía no es algo innato y, aunque en algunos individuos ella se presenta con mayor facilidad que en otros, todos podemos adquirir hábitos que nos conduzcan a ser empáticos en la comunicación: 1- cuando converse con alguien, dispóngase física y psicológicamente a prestar atención a los mensajes hablados y corporales de su interlocutor; 2-intente mantener la cordialidad durante las pláticas, sin evadir temas importantes o complicados; 3- exprese verbal y corporalmente a quien habla que ha comprendido su mensaje; 4- evite juzgar o descalificar lo que se le trasmite; 5- no dé su opinión si ésta no ha sido solicitada y cuando haya que darla sea sincero, aún si la misma no es del todo favorable y 6- nunca interrumpa a quien le está expresando y trate siempre de mostrar su disposición a escuchar aunque no coincida en las ideas que se trasmiten.
La empatía es parte del aprendizaje emocional que debe inculcarse a los hijos desde sus primeros años; que los infantes logren identificar sus emociones y las de los demás es fundamental para formar generaciones de jóvenes generosos y valientes que no rehúyan al conflicto, logrando sortear cualquier situación incómoda fuera del marco de la violencia. De este modo, lo mismo para perdonar a las personas que nos provocaron algún daño, que para resolver de manera certera e inteligente los roces en la interacción con los demás o para consolar a quienes nos rodean escuchando atentamente sin invalidar sus ideas ni sus sentimientos, la empatía es el ingrediente secreto para tener una existencia feliz.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-9166251863509173381?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/9166251863509173381/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=9166251863509173381' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/9166251863509173381'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/9166251863509173381'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/09/empata-el-ingrediente-secreto-para-ser.html' title='Empatía: el ingrediente secreto para ser feliz'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SNVKLIQnxlI/AAAAAAAAAB4/ne23wz8mKig/s72-c/empatia%5B1%5D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-6506957742035216357</id><published>2008-09-16T18:28:00.001-07:00</published><updated>2008-09-20T12:16:20.941-07:00</updated><title type='text'>Amores que duelen: violencia en las relaciones de noviazgo</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SNVL-6SYpHI/AAAAAAAAACA/siquCVN9u3M/s1600-h/2432543367_bccd869980.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5248184484940522610" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SNVL-6SYpHI/AAAAAAAAACA/siquCVN9u3M/s200/2432543367_bccd869980.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;div align="justify"&gt;El 22 de julio pasado, el Instituto Mexicano de la Juventud presentó los resultados de la primera encuesta nacional sobre violencia en las relaciones de noviazgo. El estudio referido dio lugar a la publicación del documento titulado “¿Te dan tanto amor que hasta duele?” donde, por primera vez en América Latina, se brindan datos concretos en torno a este fenómeno. Según el resumen ejecutivo que la dependencia oficial dio a conocer, para realizar la investigación fueron aplicadas (en la totalidad del territorio mexicano) entrevistas dirigidas a individuos de entre quince y veinticuatro años de edad y de ambos sexos.
En lo que se refiere a la violencia física (el tipo de agresión mejor identificado por lo evidente que el mismo resulta), 15% de los y las jóvenes encuestados refirieron haber sufrido un incidente de esta índole en el transcurso de la relación de noviazgo que sostenían cuando se realizó el estudio. Así, aunque parezca increíble, en ocasiones los golpes entre los miembros de una pareja se dan durante el “idilio” que viven antes de haberse siquiera casado. No es que el maltratado deba ser tolerado en el matrimonio, pero mucho menos debería ser de este modo cuando los involucrados tienen toda la vida por delante y pocos compromisos que les dificulten la ruptura de una relación.
Por su parte, los episodios de violencia psicológica (que incluye el abuso emocional) ocuparon un lugar preponderante en las parejas: un 76% por ciento de los hombres y mujeres a quienes se preguntó al respecto señalaron haberla vivido. El porcentaje en este rubro se dispara dramáticamente y es que este tipo de actitudes violentas (como el control sobre la vida de la pareja y los celos desproporcionados) se han normalizado socialmente, lo que hace complicado que se les considere como expresiones de maltrato que no pueden ser pasadas por alto.
La violencia sexual es un rubro al que la investigación del Instituto Mexicano de la Juventud abordó poniendo énfasis en la perspectiva de género; esto porque en una primera fase encontraron que dos terceras partes de quienes dijeron haber padecido acoso y abuso sexual en alguna época de su vida fueron mujeres. De las chicas entrevistadas y que contestaron afirmativamente a las preguntas sobre este tema, el 16.5% han sido agredidas las parejas que tenían al momento de la aplicación de la encuesta.
Los conflictos al interior de la pareja son, según los varones, el “tener muchos amigos” (36%), “quedar en algo y no cumplir” (35%), “pasar más tiempo con su familia que con él” (11.8%) y “no dejarse acariciar” (11.2%); por su parte, ellas dicen sentirse disgustadas porque “quedan en algo y no lo cumplen” (47.2%), “por celos” (38.1%) y “porque fuman o toman” (28.7%). De acuerdo con el estudio, los estereotipos de género que definen los roles culturales asignados socialmente a hombres y mujeres son la base de las relaciones violentas; sobre ello se ofrecen los siguientes datos: 33.4 % de los jóvenes encuestados se mostraron convencidos de que “el hombre es infiel por naturaleza” (más alarmante resulta que del total de mujeres entrevistadas un 36.8 % lo piensa de igual manera). Para un 75.8 % de quienes contestaron a las preguntas formuladas, las mujeres están “naturalmente capacitadas para cuidar a un hijo enfermo”; mientras que el 59% considera que un buen hombre “es aquél que provee económicamente a su familia”.
Entre las conclusiones a las que arribaron los encargados de este estudio, destaca que en las relaciones de noviazgo establecidas por los y las jóvenes mexicanos existen diversas formas de agresión, algunas tan sutiles que pasan desapercibidas por los propios involucrados. Muchas de las actitudes violentas que son vividas durante lo que, se supone, debiera ser el periodo más armónico y dulce de la relación amorosa entre dos personas, son de tipo psicológico y emocional. Esto hace que los amores que duelen sean vistos como relaciones “apasionadas” y no como lo que realmente son: el principio de una espiral de agresiones que seguramente derivará, más temprano que tarde, en vínculos sumamente destructivos. Dicen que “un noviazgo sin besos es como una noche sin estrellas”; disculpará usted la ironía, pero para estos jóvenes parece que el cielo del amor se está nublando.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-6506957742035216357?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/6506957742035216357/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=6506957742035216357' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/6506957742035216357'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/6506957742035216357'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/09/amores-que-duelen-violencia-en-las.html' title='Amores que duelen: violencia en las relaciones de noviazgo'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SNVL-6SYpHI/AAAAAAAAACA/siquCVN9u3M/s72-c/2432543367_bccd869980.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-1398312534482298481</id><published>2008-09-16T18:27:00.002-07:00</published><updated>2008-09-20T12:24:31.131-07:00</updated><title type='text'>El poder del silencio</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SNVN4puczhI/AAAAAAAAACI/Uh9z_21Ovso/s1600-h/untitled.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5248186576438873618" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SNVN4puczhI/AAAAAAAAACI/Uh9z_21Ovso/s200/untitled.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;div align="justify"&gt;Federico Höderling, poeta alemán del siglo diecinueve, aseguraba que “el lenguaje es el más peligroso de los bienes”. Así es, con las palabras lo mismo se cura que se mata; ellas igual liberan que dominan, ocultan que develan, llaman a la calma tanto como arman de sinrazones a los enemigos de la paz. Como dice Jorge Majfud, integrante del movimiento Ours Words in Resistence (Nuestras Palabras en Resistencia), desde que se impuso la idea de que la palabra es la solución a todas las cosas, el diálogo se convirtió en discusión y pocos se plantean la posibilidad de que actualmente su uso esté siendo más útil “como veneno que como antídoto, como tortura que como placer”.
Para nuestras sociedades occidentales, llenas de ruido y ávidas consumidoras de información visual y auditiva, lejos quedaron los tiempos en que se tenía presente que silencio y sabiduría son casi sinónimos. Sin embargo, en los países de Oriente la tradición de la ausencia de la palabra es antigua, pero no por ello ha dejado de tener vigencia: el término “místico” proviene de la raíz griega mu que significa silencioso o mudo, por ello los maestros zen procuran la meditación, ese callar profundo mediante el cual se busca experimentar la vida en su más pura esencia y habitar el mundo únicamente estando en él.
Los seres humanos somos criaturas fundamentalmente parlantes; entre otras cosas, lo que nos distingue del resto de los animales es la capacidad para comunicarnos hablando. Si bien esta posibilidad de decir abre canales que viabilizan la expresión de emociones y pensamientos complejos, la verdad es que mucho de lo que verbalizamos es inútil, cuando no francamente destructivo. Ni qué opinar sobre lo que oímos durante el día, la mayor parte de la información de la que nos proveemos cotidianamente no sirve para nada; los ruidos con los que llenamos cada minuto de nuestra existencia nos alejan de la serenidad y la calma que hace falta para sobrevivir.
Sí, el silencio es vitalmente necesario, porque sólo cuando callamos es posible encontrarnos a nosotros mismos y atender a las necesidades emocionales, mentales e incluso físicas que tenemos como individuos. Quienes practican la meditación saben muy bien que un momento libre de palabras trae enormes beneficios: aclara la mente, armoniza nuestros pensamientos, aumenta la percepción, elimina la angustia, renueva la fuerza física y espiritual, la intuición se despierta, el sistema inmunológico es reforzado pero, sobre todo, nos conecta esencialmente con nuestra propia existencia, anclándonos de nueva cuenta a la vida cuando todo nos parecía perdido. El respirar pausado de los meditantes procura acallar no sólo el espacio verbal, sino los pensamientos que nos abruman a fin de conectarnos con el universo del que formamos parte; se considera que “abrirse al silencio” nos permite entendernos, ya no como creadores, sino siendo solamente creación, lo que nos despoja al menos momentáneamente de las pesadas cargas cotidianas.
Pero no hace falta hacernos adeptos del budismo para ser beneficiarios de lo que el silencio deliberado es capaz de producir en nosotros. En aquellas ocasiones en que la prisa de la vida moderna nos desequilibra tornándonos violentos y neuróticos, un par de minutos callados pueden devolvernos a nuestro centro y evitar auténticas desgracias. Frente a un problema complicado, concentrarnos brevemente en el dejar de decir ayuda a evaluar la situación con una mejor perspectiva (por eso es que solemos encontrar las soluciones a nuestros conflictos justo antes de dormir, el único instante en que permanecemos sin hablar).
En nuestra época, el ocio ya no ocupa un sitio importante: cuando tenemos un poco de tiempo disponible lo llenamos de ruidos sin sentido (prendemos la televisión o la radio, hablamos por teléfono, conversamos en Internet, etcétera) cuya única misión es “acompañarnos”, como si el estar consigo mismo fuera lo peor que puede sucederle a un ser humano. De este modo, no es extraño que acabemos agotados luego de un día “libre” repleto de actividades inútiles que nos han impedido restaurar la armonía. Ninguna mente puede mantenerse sana estando en comunicación continuamente, por ello no debe sorprendernos el incremento de enfermedades mentales y de tipo emocional que va marcando los nuevos tiempos.
Si queremos vivir mejor, personal y colectivamente, bien valdría la pena que aprendamos a hacer un alto en el camino de vez en cuando y valoremos el poder del silencio. Haga la prueba: regálese un silencio más o menos prolongado cada día y verá como aquello que le agobiaba deja de tener tanta importancia; opte por callar cuando lo que iba a decir nos son frases constructivas y encontrará menos enemigos en el camino; guarde silencio frente al dolor de un ser amado y descubrirá que sus sentimientos solidarios son mejor comprendidos que si los hubiera dicho. Por último, frente a los añejos resentimientos que haya albergado a lo largo de su vida, el perdón acudirá presto si recuerda que sólo con silencios es posible zurcir aquello que las infortunadas palabras han desgarrado.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-1398312534482298481?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/1398312534482298481/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=1398312534482298481' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/1398312534482298481'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/1398312534482298481'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/09/el-poder-del-silencio.html' title='El poder del silencio'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SNVN4puczhI/AAAAAAAAACI/Uh9z_21Ovso/s72-c/untitled.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-4052515315218545234</id><published>2008-09-16T18:27:00.001-07:00</published><updated>2008-09-21T11:27:33.958-07:00</updated><title type='text'>Orlan: la crítica radical en Internet</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SNaSDR0jKeI/AAAAAAAAACQ/i_5lITiuVbM/s1600-h/orlan_welcome.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5248543000767965666" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SNaSDR0jKeI/AAAAAAAAACQ/i_5lITiuVbM/s200/orlan_welcome.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;div align="justify"&gt;En esta época son muchas las mujeres que consideran la posibilidad de modificar su cuerpo mediante el bisturí, asegurándose de ese modo una apariencia “más agradable” para sí mismas y para quienes las rodean. Pero, ¿estarían dispuestas a transformarse de manera extrema, a cambiar su imagen totalmente y dejar de verse como eran? Más aún, ¿dejarían que las cirugías a las que fueran sometidas pudieran ser observadas por múltiples internautas en el momento mismo en que son realizadas? Pues, aunque no lo crean, hay quien lo hace.
Este es el caso de Orlan, artista del perfomance y de la multimedia nacida en Francia en 1947, quien ha encontrado en Internet el sitio idóneo para protestar contra los patrones de consumo y el ideal estético que los mismos imponen a las mujeres. La propuesta de Orlan consiste en “darse vida” utilizando su cuerpo como espacio vital y entrañable para modelarse, reensamblarse, reconstruirse; para diseñarse en libre albedrío, rebelándose frente a aquellos que consideran a las féminas como objetos ornamentales. Gracias a las múltiples cirugías a las que se ha sometido, Orlan tiene hoy la frente de la Gioconda, los ojos de la Psique de Gérard, la boca de la Europa de Boucher, la barbilla de la Venus de Botticelli y la nariz de una Diana de la escuela de Fontainebleau.
La artista modifica su cuerpo a voluntad, tratando de despojarlo de los límites que ella misma atribuye a nuestra dimensión carnal. “Nuestros cuerpos han sido alienados por la religión, por el trabajo, por el deporte e incluso por la sexualidad, y han sido formateados en función de unos modelos prefijados. Yo obtengo seres híbridos, cuerpos mutantes, posibles apariencias de civilizaciones que no poseen las mismas ideas preconcebidas que nosotros. En mi opinión, el cuerpo se ha quedado obsoleto, no ha podido adaptarse al ritmo de los acontecimientos”, asegura enfática cuando la entrevistan.
Como si con ello no bastara, Orlan graba en video desde hace varias décadas las operaciones a las que se somete, haciendo de estas intervenciones quirúrgicas instalaciones musicalizadas y donde la poesía también tiene lugar. En los últimos tiempos, ella se expone a los ojos de quien quiera verla en el quirófano en “tiempo real”, utilizando para ello cámaras web cuyas imágenes son enviadas a sitios específicos de la Internet. Así, mientras los médicos intervienen su cuerpo, ella se mantiene consciente (con el mínimo de anestesia posible) para leer en voz alta algo de poesía y estar al tanto de todos los detalles artísticos (música y efectos visuales) que incluye su excéntrico montaje.
Cuando esta mujer (“de profesión mutante”, según sus propias palabras), es cuestionada sobre la legitimidad “moral” de sus actos (¿es válido exponer como algo estético la violencia que infringe a su cuerpo?, ¿acaso sus obras no nos colocan en un terreno parecido al de la polémica a la cual da lugar la delgada línea que separa al erotismo de la pornografía?), ella contesta enojada: “De ninguna manera, en mis performances hay mucha poesía, lo dicen los mejores críticos, la música está muy cuidadosamente elegida, el vestuario, las lecturas durante la operación, todo es muy elaborado”.
Sin duda Orlan tiene razón cuando asegura que su trasgresión es brutal, revolucionaria, totalmente radical y, por tanto, no es fácil que lo entiendan todos. “Yo -apunta la artista- confío en el dictamen del próximo siglo; de todos modos nunca produciría un arte que sea aceptado sin cuestionamientos, porque sólo creo en un arte radical y absoluto”. Así es, esta artista pone en entredicho mucho más que el estatuto original del cuerpo o la validez que socialmente brindamos al hecho de exponerlo herido y mutilado.
Con su propuesta, Orlan vive (habría que preguntarse si intencionalmente o no) de una manera radical la “moral abierta” que Bergson (filósofo francés) celebra: “la de los profetas, de los innovadores, de los místicos y de los santos”; la moral del movimiento que, fundada en la emoción, “es un impulso de renovación coincidente con el mismo arranque creador de la vida”. De este modo, individuos como ella, hacen de la WEB el habitat natural de aquellos que se proponen dejar de ser creación (y sujetos de los patrones de consumo que acosan a las sociedades modernas) para convertirse en creadores. En este sentido, el Internet posibilita al ser humano inventar y construir en rubros que antes nos estaban vedados, pues pertenecían al ámbito exclusivo de lo divino: el hombre, la realidad y el universo. No cabe duda de que la era de las nuevas tecnologías nos ha cambiado.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-4052515315218545234?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/4052515315218545234/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=4052515315218545234' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/4052515315218545234'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/4052515315218545234'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/09/orlan-la-crtica-radical-en-internet.html' title='Orlan: la crítica radical en Internet'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SNaSDR0jKeI/AAAAAAAAACQ/i_5lITiuVbM/s72-c/orlan_welcome.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-1265892372632757425</id><published>2008-09-16T18:26:00.001-07:00</published><updated>2008-09-21T11:30:18.884-07:00</updated><title type='text'>Amor múltiple sin mentiras: los poliamorosos</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SNaSsEdHXsI/AAAAAAAAACY/gqqg9Ukwe1Y/s1600-h/poliamor[1].jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5248543701554650818" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SNaSsEdHXsI/AAAAAAAAACY/gqqg9Ukwe1Y/s200/poliamor%5B1%5D.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;div align="justify"&gt;“He tenido un romance de verano interesante. A la vez, Laurel, la novia de mi marido está progresando muy bien con su embarazo”. Así reseña parte de su cotidianidad Juliette, una chica estadounidense que, junto con su esposo y la novia de él, practica desde hace años el amor múltiple, también conocido como poliamoría. Este amor sin exclusividad nació en la California hippie de la década de 1960 y cuenta con adeptos en todo el mundo. No obstante, el poliamor es un fenómeno poco conocido y al que frecuentemente se confunde con las llamadas “relaciones abiertas”, calificándolo a la ligera de promiscuo y poco comprometido.
Si bien, para la mayoría de nosotros es imposible concebir una relación de tipo amoroso sin que la misma incluya exclusividad sexual y emocional, las estadísticas muestran que en buena parte de las parejas actuales la fidelidad brilla por su ausencia. Así, los poliamorosos se pronuncian contra nuestras sociedades, promotoras de los juramentos incumplidos que basan la perdurabilidad del amor en el éxito de las estrategias para el engaño; “ojos que no ven, corazón que no siente” es el lema que nos rige ante la posibilidad de ser traicionados y que, de paso, justifica las andanzas clandestinas de los poligámicos.
Aunque los poliamantes sin duda no son monogámicos, su forma de vida va más allá de las “relaciones abiertas”, pues no se conforman con aceptar de común acuerdo las prácticas sexuales que los miembros de la pareja puedan mantener con otros individuos. Para ellos es posible amar (en toda la extensión de la palabra) y establecer vínculos estrechos con varias personas a la vez, sin necesidad de mentirle a ninguna. Según aseguran los practicantes de esta forma alternativa del amor conyugal, la honestidad es el principio que sustenta su manera de vivir. Sin embargo, también es importante la autoestima pues, obviamente, los amantes múltiples no pueden darse el lujo de ser celosos.
Hablar de amor en este caso es lo que marca la diferencia, pues aquí no se trata de pasar por alto “las aventuras” de nuestra pareja, sino de aceptar con toda conciencia que él o ella tienen un nexo emocional con otras personas. Estoy cierta que esto no debe ser fácil para nadie, ya que ni siquiera podríamos apear nuestras inseguridades en pensamientos del tipo “a quien ama es a mí”. En efecto, los poliamorosos dicen comprometerse de manera íntegra en cada relación que entablan; no buscan tener encuentros casuales, sino vínculos estables y duraderos con personas que pueden, incluso, llegar a habitar juntos al más puro estilo de las famosas comunas hippies.
Quizá nos parezca raro, pero el poliamor es una forma de amar que nada tiene que ver con la promiscuidad (definida siempre por la falta de afecto), ni con necesidades carnales insatisfechas; es, simplemente, amor múltiple sin engaños de por medio. Como todas las alternativas que implica la diversidad, la poliamoría causa preocupación entre los defensores de la familia nuclear (como hasta ahora la hemos entendido); no están equivocados sus detractores cuando cuestionan la funcionalidad de este tipo de vínculos, pero antes de condenar a sus practicantes bien valdría la pena comprender su idea del amor. Para ello, basta con navegar por las múltiples páginas de Internet que albergan información sobre el tema.
Muchas veces he escuchado decir que lo que duele de la infidelidad es el engaño. Si esto verdaderamente es así, me parece que los poliamorosos han resuelto el problema de los infieles. No es que intente hacer una apología de un modo de vida del que personalmente ni siquiera estoy segura que podría sobrellevar sin sentirme desdichada. El poliamor no es para todos, pero hay quien lo considera una opción viable y, mientras no se dañe a nadie, me parece que siempre será mejor que la mentira y la doble moral. Sólo por eso, los practicantes de la poliamoría resultan más dignos de respeto que quienes no cultivan la honestidad, haciendo exactamente lo mismo pero ocultándolo. En todo caso, yo preferiría tener la oportunidad de decidir si quiero o no estar con alguien que no me será fiel, antes que descubrir que mi relación de pareja no es como la creía ¿usted qué piensa?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-1265892372632757425?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/1265892372632757425/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=1265892372632757425' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/1265892372632757425'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/1265892372632757425'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/09/amor-mltiple-sin-mentiras-los.html' title='Amor múltiple sin mentiras: los poliamorosos'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SNaSsEdHXsI/AAAAAAAAACY/gqqg9Ukwe1Y/s72-c/poliamor%5B1%5D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-8057712713762616217</id><published>2008-09-16T18:25:00.002-07:00</published><updated>2008-09-21T11:31:41.702-07:00</updated><title type='text'>El sexismo lingüístico: la discriminación hablada</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SNaTB0sVJqI/AAAAAAAAACg/1uD4w4DvQig/s1600-h/sexista.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5248544075280623266" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SNaTB0sVJqI/AAAAAAAAACg/1uD4w4DvQig/s200/sexista.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;div align="justify"&gt;Cada vez son más frecuentes los textos plagados de artículos en masculino y femenino antecediendo una palabra (como los y las jóvenes) o donde se utiliza el mismo vocablo repetido pero con género distinto (los niños y las niñas, por ejemplo). Si bien, en términos literarios esta reciente costumbre resta calidad a lo que escribimos, hay quienes la defienden y argumentan razones de peso para adquirirla como un hábito.
El lenguaje refleja el sistema de pensamiento colectivo, es decir a la sociedad que, a su vez, se moldea por los estereotipos afianzados mediante el habla cotidiana. Se tiene un lenguaje sexista cuando el hablante trasmite mensajes que resultan discriminatorios de algún género, ya sea por las palabras que utiliza, por la manera en que estructura las frases o porque el contenido de las ideas expresadas implica prejuicios al respecto.
Quienes son activistas contra la discriminación de género hacen hincapié en que la lengua contribuye a elaborar imágenes negativas de las féminas y a perpetuar su situación subordinada en las sociedades patriarcales. Hablamos como pensamos y pensamos como hablamos, un sistema circular que se retroalimenta continuamente en el ejercicio de la socialización y que ha normalizado, con el uso del masculino para nombrar a los colectivos (los hombres en lugar de la humanidad, por ejemplo), la invisibilidad de las mujeres.
En efecto, el lenguaje sexista excluye a las mujeres, dificulta su identificación o las asocia a valoraciones peyorativas. El hecho de no nombrar las diferencias supone irrespetar uno de los derechos fundamentales que tenemos: la existencia y representación de nuestra presencia en el lenguaje, siendo éste la base misma de las sociedades a las que nos adscribimos. Así, la lengua no es neutra, indica la naturaleza de las relaciones sociales que entablamos y, cuando es sexista, mantiene en una posición subordinada y desventajosa para las mujeres.
Pero ¿qué se entiende por sexismo? Puede calificarse así a todo lo que exalta los logros de un solo género (generalmente esto sucede con el masculino), haciendo invisibles o subordinando a los del otro (casi siempre el femenino). En lo que toca al lenguaje, los errores más frecuentes de este tipo son: 1-la utilización del masculino en plural o del masculino en singular para englobar al conjunto de mujeres y hombres, 2- el uso del artículo masculino en plural seguido de un nombre común para ambos sexos, 3- orden de aparición anteponiendo el masculino a lo femenino, 4-problemas de concordancia y 5- la subordinación del femenino al masculino.
Sin duda resulta muy complicado intentar hacer un texto siguiendo todas estas reglas, pero existen algunas guías que ofrecen lo que se ha dado en llamar “opciones libres de sexismo” y que no implican la fastidiosa cacofonía de la repetición de palabras. Por ejemplo, la frase “los mexicanos protestan contra el alza de los precios” puede sustituirse por “la ciudadanía protesta contra el alza de precios”. Algunos otras alternativas son: “profesorado o personal docente” en lugar de “profesores”, “alumnado” a cambio de “alumnos”, “las demás personas” mejor que “los demás”, “humanidad” y no “los hombres”.
La palabra crea realidades y determina la manera en que conceptualizamos el mundo y a la humanidad. Este esfuerzo aparentemente vano y sin sentido por transformar el lenguaje, trae consigo la posibilidad de renovar estructuralmente el pensamiento colectivo. Las modificaciones que socioculturalmente pueden lograrse de este modo son verdaderamente necesarias y podrían marcar la diferencia, ya no a nivel de lo que se dice o se escribe, sino de las relaciones humanas. Así, el lenguaje no sexista pretende contribuir a la conformación de sociedades más equitativas, donde la violencia hacia las mujeres deje de tener lugar. Claro está, no basta con que los políticos se refieran a hombres y mujeres alargando sus discursos so pretexto de un enfoque de género: la manera en que hablamos es sólo el principio y lo que más debe importar son las acciones contra la discriminación.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-8057712713762616217?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/8057712713762616217/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=8057712713762616217' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/8057712713762616217'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/8057712713762616217'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/09/el-sexismo-lingstico-la-discriminacin.html' title='El sexismo lingüístico: la discriminación hablada'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SNaTB0sVJqI/AAAAAAAAACg/1uD4w4DvQig/s72-c/sexista.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-5971642524991767706</id><published>2008-09-16T18:25:00.001-07:00</published><updated>2008-09-21T11:36:11.046-07:00</updated><title type='text'>Arsología: una Teoría del Arte hecha en México</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SNaUEG8gsJI/AAAAAAAAACo/GOY3gFDisFU/s1600-h/m_207014d31f424a5349d176230d12d36b.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5248545214051692690" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SNaUEG8gsJI/AAAAAAAAACo/GOY3gFDisFU/s200/m_207014d31f424a5349d176230d12d36b.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;div align="justify"&gt;Pocas veces en la historia se producen tratados en los que se busca conformar teorías que revolucionen la manera en que se ha entendido el mundo y sus quehaceres. Con la especialización en los procesos educativos, estos intentos por explicar la esencia misma de lo que hacemos disminuyen y son en verdad escasas las personas que valientemente se animan a reflexionar de manera profunda para poner por escrito el resultado de su saber. Por otra parte, si hay algo que falta en las ciencias sociales, en las humanidades y en el arte son definiciones claras sobre nuestra labor, mismas que posibilitarían la comprensión cabal de lo que producimos sociólogos, antropólogos, filósofos y artistas, entre muchos otros.
A diferencia de lo que sucede con las llamadas “ciencias duras”, en el ámbito artístico existen una serie de cuestionamientos que, hasta ahora, han sido considerados como irresolubles por sus propios practicantes: ¿qué es el arte?, ¿para qué sirve?, ¿cómo funciona? Jaime Jiménez Cuanalo, egresado de la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la Universidad Nacional Autónoma de México y actualmente director de la Escuela Superior de Artes Visuales en Tijuana, se dio a la tarea de responder las preguntas anteriores en su libro Arsología. Una ciencia del Arte.
Parte de la controversia que este libro empieza a suscitar tiene que ver con un postulado inquietante: según el autor, los seres humanos no somos producto de la evolución biológica, sino de una artificial que, mediante el descubrimiento del arte, nos permitió trascender el estadio de animales con inteligencia muy evolucionada, para transformarnos en los únicos seres capaces de crear. De acuerdo con esta teoría, nuestros antepasados homínidos descubrieron la representación, ganando con ello el poder de la mediatez (distancia emocional, espacial o temporal) que les posibilitó la “invención” de cosas independientes (previo al ser humano sólo había un universo continuo). A partir del proceso antes descrito se desarrollaron el resto de las creaciones humanas (el lenguaje, la razón, la tecnología, la religión, etcétera).
De ser aceptadas sus principales tesis, esta teoría resolvería de manera contundente y quizá definitiva muchas de las preguntas fundamentales que conciernen a otras disciplinas como la Antropología (¿qué es el ser humano y cómo surge?), la Ontología (¿cuál es la esencia del ser?) y la Lingüística (¿cuál es el mecanismo de creación del lenguaje?), entre muchas otras. Así, la Arsología representa para el conocimiento un cambio radical de paradigma, cuyas implicaciones rebasan por mucho el campo del Arte, pues aventura respuestas a cuestiones de tipo existencial: ¿qué somos?, ¿de dónde venimos?, ¿cuál es el sentido de la vida? Dicho sea de paso, la propuesta del autor en este último sentido resta validez a la mezcla de materialismo, posmodernismo y superstición que constituye buena parte del pensamiento contemporáneo, restituyendo así la esperanza de vivir en un mundo mejor, más humano y lleno de significado.
Más allá de ser una lectura obligada para quienes se dedican a todas las disciplinas artísticas (danza, poesía, pintura, música, cine, etcétera), el libro de Jaime Jiménez Cuanalo es de gran importancia porque, por primera vez en la historia registrada, propone un método científico específico para el estudio del Arte. Así mismo, este tratado consigna la segunda ocasión en que se conforma un marco metodológico en lo que al mundo artístico se refiere (el primero fue la Estética, método filosófico creado alrededor de 1790). Además, desde la época de la Grecia Clásica, esta sería la tercera vez que se presenta una Teoría General del Arte en Occidente. Todo esto, producto del rigor académico, la disciplina y el talento de un investigador que ha nacido y fue formado en nuestro país. Muchos motivos para sentirnos orgullosos de esta Teoría del Arte hecha en México ¿no cree usted?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-5971642524991767706?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/5971642524991767706/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=5971642524991767706' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/5971642524991767706'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/5971642524991767706'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/09/arsologa-una-teora-del-arte-hecha-en.html' title='Arsología: una Teoría del Arte hecha en México'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SNaUEG8gsJI/AAAAAAAAACo/GOY3gFDisFU/s72-c/m_207014d31f424a5349d176230d12d36b.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-8144955057477454846</id><published>2008-09-16T18:24:00.002-07:00</published><updated>2008-11-18T12:45:03.818-08:00</updated><title type='text'>Niños que matan: las consecuencias extremas del maltrato infantil</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SSMpRr_BXgI/AAAAAAAAADA/nCXIdvrnL9g/s1600-h/ninos-soldado.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5270101372795182594" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 169px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SSMpRr_BXgI/AAAAAAAAADA/nCXIdvrnL9g/s200/ninos-soldado.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;div align="justify"&gt;Escuchar sobre algún asesinato es siempre algo que nos conmueve y, por decir lo menos, que nos deja con un mal sabor de boca. Sin embargo, cuando los autores de un crimen son niños, no podemos sino estremecernos y es que estamos acostumbrados a considerar el ejercicio de la violencia como algo que atañe de manera exclusiva al mundo adulto, lleno de frustraciones y enojo. Si bien es cierto que la agresión se presenta con mayor frecuencia en individuos que han pasado la adolescencia, la realidad es que también los menores pueden desarrollar conductas nocivas desde edades tempranas. Entre las razones que se han brindado para explicar este fenómeno, no faltan aquellas que refieren a los males producidos por la época moderna. En efecto, todo parece indicar que la sociedad de consumo es el contexto idóneo para alimentar las patologías colectivas que cada vez más aquejan a las generaciones jóvenes.
Uno de los casos de infantes criminales que más ha impactado a la opinión pública sucedió en Buenos Aires a principios del siglo veinte. Se trató de Cayetano Santos Rodino, “el petiso orejudo”, que a los ocho años de edad apedreó hasta matar a un bebé de poco más de un año en un descampado de Buenos Aires. Aquél nene no fue sino la primera víctima de este jovencito que se convirtió en el primer niño asesino en serie de la historia registrada. Cayetano dio muerte a cinco críos más y lo intentó con otros siete; fue detenido por la policía a los dieciséis años de edad y enviado al penal de Ushuaia (en la región patagónica), donde murió treinta y dos años más tarde.
La historia de Cayetano es la de un niño maltratado, en completo abandono y dejado a su suerte por la sociedad de la que formaba parte; su padre, alcohólico y sifilítico, apaleaba al pequeño de maneras tan cruentas que la revisión médica a la que fue sometido antes de su ingreso a prisión da cuenta de veintisiete cicatrices en el cráneo de este chico. Como dato curioso queda que Cayetano fue uno de los primeros pacientes de la cirugía estética (siendo un preso le operaron las salidas orejas que le caracterizaban, pues se creía que en este defecto físico podía radicar la razón de su maldad) y que el director de la cárcel donde vivió sus últimos días conservó un fémur de Santos Rodino para usarlo como pisapapeles.
Uno de los sucesos más recientes que involucran la violencia fatal entre niños curiosamente también tuvo lugar en Buenos Aires: un domingo del pasado mes de mayo, la pequeña Milagros Belizán (con sólo dos años de edad) se perdió en las calles de su barrio en el sur de la ciudad. Pasadas algunas horas, su cuerpo fue hallado a unas doce cuadras de la casa en que habitaba la nena; yacía desnuda, golpeada y con un cable de teléfono rodeándole el cuello. Los autores de tan tétrica escena eran sus vecinos, dos hermanos de siete y nueve años que confesaron el crimen, a decir de los testigos en el juicio, “sin mostrar remordimiento”. Una vez más, los chicos que torturaron y asesinaron a Milagros, procedían de una familia violenta en que el maltrato y el abandono eran cotidianos.
Casi una década antes, en Gran Bretaña, Robert Thompson y Jon Venables (ambos de diez años de edad) secuestraron en un centro comercial a un nene de dos años al que mataron. Presos y enjuiciados, estos dos chicos fueron conocidos por la opinión pública mediante los medios de comunicación que pusieron énfasis en las similitudes de su vida: venían de familias violentas donde el abuso del alcohol y los golpes eran cosa de todos los días, sus padres sostenían relaciones conflictivas y, para colmo, sufrían el acoso constante por parte de sus compañeros de escuela. Dicho sea de paso, estos datos fueron argumentados en su defensa, lo que les permitió obtener la libertad condicional desde 2001 y, con ella, la posibilidad de reinsertarse socialmente dado que, según los psicólogos encargados del caso, se han rehabilitado por completo.
Hace apenas un año, la India fue el contexto de una tragedia similar: un grupo de adolescentes asfixiaron a dos hermanos de ocho y cinco años en una granja cercana a la escuela Ashlam Shala en la localidad de Partur. El motivo de los jóvenes que participaron en el crimen es para no creerse; argumentaron que lo hicieron con la idea de que el colegio cumpliera con una de las normas establecida en su reglamento, a saber, la de suspender las clases por dos semanas cuando alguno de sus estudiantes muere. Siendo el sur de la India un sitio donde prevalece la violencia, es posible considerar que el doble asesinato al que referimos, una vez más tiene como ejecutantes a chicos crecidos en entornos emocionalmente desfavorables.
A riesgo de caer en la insistencia, apunto nuevamente que lo que tienen en común todos estos casos es que sus autores son niños que han sido vejados y humillados desde muy pequeños, que han crecido en espacios familiares donde los problemas no se resuelven negociando, sino golpeando e insultando. Sin duda existen muchos otros factores que explican los asesinatos perpetrados por los más jóvenes, pero el maltrato infantil parece estar en el centro mismo de este fenómeno. Aunque ninguna de las historias antes expuestas pasó en el territorio nacional, hay muchas razones por las cuales deberíamos sentirnos preocupados: el año pasado, por ejemplo, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) calificó a México como uno de los países menos favorables para la niñez, dado que por más de tres décadas han muerto un promedio de dos menores cada día a consecuencia de la violencia doméstica. La UNICEF, por su parte, ubica a México, junto a Estados Unidos y Portugal, como parte de las naciones que ostentan el número más alto de niños muertos por maltrato. Si pensamos que la violencia contra los menores es la fuente de la que se alimenta la agresión de los niños que acaban asesinando a sus pares, los datos anteriores son en verdad alarmantes ¿no cree usted?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-8144955057477454846?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/8144955057477454846/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=8144955057477454846' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/8144955057477454846'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/8144955057477454846'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/09/nios-que-matan-las-consecuencias.html' title='Niños que matan: las consecuencias extremas del maltrato infantil'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SSMpRr_BXgI/AAAAAAAAADA/nCXIdvrnL9g/s72-c/ninos-soldado.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-2695896655479363705</id><published>2008-09-16T18:24:00.001-07:00</published><updated>2008-11-18T12:48:28.333-08:00</updated><title type='text'>Empleadas domésticas y amas de casa: la fuerza laboral silenciosa</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SSMqF2RwfQI/AAAAAAAAADI/EptHOWZp3D8/s1600-h/images1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5270102268911320322" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 87px; CURSOR: hand; HEIGHT: 127px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SSMqF2RwfQI/AAAAAAAAADI/EptHOWZp3D8/s200/images1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;div align="justify"&gt;En nuestro país, alrededor de dos millones de mujeres trabajan como empleadas domésticas; de éstas el noventa y seis por ciento lo hacen sin contar con ningún tipo de prestación social. Según datos obtenidos por el Instituto de las Mujeres del Distrito Federal, las asistentas del hogar suelen iniciarse como tales entre los trece y catorce años de edad; hasta los sesenta es muy probable que sigan trabajando sin tener atención médica, vacaciones o planes de jubilación y, en muchas ocasiones, sufriendo explotación y acoso sexual, lejos de sus lugares de origen y vulnerables ante la falta de redes sociales.
Un buen número de las asistentas del hogar laboran “de planta” en las casas de quienes las contratan, razón por la cual sus jornadas rebasan por mucho las ocho horas reglamentarias y lo frecuente es que sólo gocen de un día de descanso a la semana. Pero la situación no es mejor en el caso de aquellas que están “de entrada por salida”, pues al término de sus labores seguramente tendrán que hacer lo propio en su vivienda y atender a la familia que les espera.
Los datos antes citados indican el poco valor que se otorga al trabajo referido, aún cuando se trate de un empleo más o menos regulado. Ni qué decir de lo que sucede con las amas de casa quienes no obtienen remuneración alguna por lavar, planchar, cocinar, cuidar enfermos, atender a niños y ancianos, coser, trapear, barrer, sacudir, aspirar, limpiar vidrios, hacer composturas diversas y un interminable etcétera. Mucho menos son reconocidas las dobles o triples jornadas que cumplen aquellas mujeres que trabajan fuera y dentro del hogar.
Según el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), anualmente las féminas usamos un millón setecientos mil horas en tareas domésticas, por las cuales no se nos paga absolutamente nada. Si las amas de casa recibieran un sueldo por las tareas cotidianas realizadas en su hogar y para con los integrantes de su familia, ellas deberían estar percibiendo un aproximado de treinta y tres mil pesos mensuales. Dicho sea de paso que tal salario sigue estando por debajo del ingreso de muchos legisladores que trabajan muchísimo menos, puesto que las mujeres dedican aproximadamente siete horas diarias de lunes a viernes (y el doble durante el fin de semana) exclusivamente al cuidado y mantenimiento de la familia.
Más allá de las reivindicaciones de tipo feministas, hay que decir que el trabajo doméstico aporta de manera sumamente importante a la economía de las naciones. En México, por ejemplo, un estudio realizado durante el 2002 concluyó que casi el veintidós por ciento del Producto Interno Bruto del país correspondía a las labores hechas por amas de casa. De este modo, no cabe duda que la invisibilidad del trabajo en casa es una verdadera injusticia, no sólo porque se ha hecho de él algo casi exclusivamente femenino (sin que exista una buena razón para ello), sino porque nadie toma en cuenta lo fundamental que éste resulta para los colectivos sociales.
Por todo lo anterior, en 1983, en el marco del Segundo Encuentro Feminista y del Caribe celebrado en Perú, el 22 de julio fue declarado como Día Internacional del Trabajo Doméstico. Desde entonces, la fecha elegida ha servido para realizar actividades que fomentan el reconocimiento de las arduas labores que realizan las mujeres fuera del campo laboral socialmente legitimado. Este año, en nuestro país algunas organizaciones procuraron hacer visibles las tareas domésticas de lo que se ha calificado como la fuerza laboral silenciosa. Para ello, se propuso una huelga de brazos caídos, con la que se esperaba fuera evidenciado todo lo que hacen quienes se encargan del hogar en México.
Lo malo de tal iniciativa es que, me sospecho, las señoras habrán de realizar en algún momento lo que este día no hicieron, y es que parece muy optimista pensar que el resto de los integrantes de cada familia tomarán conciencia tan rápidamente. De cualquier forma, nunca está de más intentarlo. Todos podemos sumarnos a esta causa repartiéndonos equitativamente las labores del hogar y recordando el 22 de julio como una fecha tan o más importante que nuestro sagrado 10 de mayo; al final, en ambas ocasiones lo que reconoceremos es la importancia de la ardua labor que día con día ocupa a las mujeres ¿o no?
.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-2695896655479363705?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/2695896655479363705/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=2695896655479363705' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/2695896655479363705'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/2695896655479363705'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/09/empleadas-domsticas-y-amas-de-casa-la.html' title='Empleadas domésticas y amas de casa: la fuerza laboral silenciosa'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SSMqF2RwfQI/AAAAAAAAADI/EptHOWZp3D8/s72-c/images1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-7060782032037300024</id><published>2008-09-16T18:23:00.002-07:00</published><updated>2008-11-18T12:49:57.544-08:00</updated><title type='text'>Miss Bimbo: ¿juego de niñas o escuela de vanidades?</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SSMqbu75qLI/AAAAAAAAADQ/dP4dcGHEQpM/s1600-h/images2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5270102644897720498" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 116px; CURSOR: hand; HEIGHT: 116px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SSMqbu75qLI/AAAAAAAAADQ/dP4dcGHEQpM/s200/images2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;div align="justify"&gt;¿Recuerda la polémica que hace algunos años se desató en torno a la figura corporal de la muñeca Barbie? Entonces se decía que la señorita de plástico podía convertirse en un modelo a seguir para las niñas que jugaban con ella. Entre otras cosas, lo preocupante para sus detractores era que el cuerpo de la esbelta mujer simplemente no podía conseguirse: para ello habría que medir al menos dos metros de altura y pesar por debajo de los cincuenta kilos, desarrollar un busto de más de noventa y seis centímetros y contar con una pequeñísima cintura de cuarenta y cinco; todas ellas características que, literalmente, no permitirían a nadie mantenerse en pie.
Pero si en los mejores tiempos de Barbie, creada por Ruth Handler para Mattel a fines de la década de 1950, nos preocupaba que las niñas fueran forjándose un estereotipo peligroso para la salud en torno a la belleza femenina, hoy en día existe un juego virtual que refuerza ideas sumamente destructivas para la autoestima de las mujeres. Se trata de Miss bimbo, espacio “lúdico” virtual, inventado por un veinteañero francés de nombre Nicolas Jacquart y que es usado en Francia e Inglaterra por millones de usuarias, algunas de ellas con sólo 9 años de edad.
El juego inicia con la asignación gratuita de un personaje virtual (adolescente y femenino) al que habrá de convertirse en la chica más popular y sexi del site; para conseguirlo es necesario estar al tanto de las últimas tendencias en imagen e ir modificando el aspecto físico del avatar. En cada nivel, la muñeca deberá bajar de peso, hacer ejercicio, vestir ropa de última moda, cambiar el color de cabello y realizarse alguna cirugía estética, por ejemplo, todo con el fin de mejorar su apariencia. Los cambios sugeridos tienen un costo en “bimbodólares”, de los cuales mil son entregados a cada usuaria cuando se registra.
Es por demás evidentemente que lograr una figura y una imagen impecables para ganar, cuesta mucho más que la cantidad con la que se inicia el juego, por eso las chicas tendrán que ingeniárselas para ganar el dinero que les hace falta. Una de las formas en que pueden obtener liquidez monetaria suficiente es comprar “bimbodólares”, mediante mensajes de texto con un costo aproximado de dos euros (ahí está el negocio y lo que alertó a algunos padres de familia). Pero lo verdaderamente preocupante son las otras maneras en que las niñas consiguen hacerse de un nuevo vestuario para su “bimbo”, una de las más socorridas es “levantarse” un novio que pague las cuentas.
A sólo un mes de su lanzamiento en Inglaterra, el juego fue objeto de grandes discusiones; psicólogos y nutricionistas cuestionaban el efecto que tendría en las adolescentes participar de un mundo virtual donde las píldoras adelgazantes y las dietas restrictivas eran condición para ganarse un lugar socialmente privilegiado. Con tales ideas, el mundo virtual de las “bimbo” abonaba de manera importante el incremento de la anorexia y la bulimia entre las jóvenes, fomentando una imagen corporal delgada que debía ser ganada “como fuera”. Frente a las críticas recibidas, su creador sustituyó el consumo de pastillas para enflacar por las consultas con nutriólogos y argumentó el fomento de una dieta sana en su defensa. Así mismo, para evitar las demandas legales por los gastos en los que incurrían niñas menores de edad, incluyó una advertencia en el registro “si tienes menos de 18 años, deberás pedir permiso a tus padres” que se resuelve fácilmente dando un click en el recuadro donde se indica que lo has hecho.
Es claro que los arreglos antes mencionados no resuelven de fondo la problemática planteada por quienes consideran a Miss Bimbo como un juego “socialmente irresponsable” y es que la imagen corporal sigue siendo el centro de atención en esta escuela de vanidades, como si lo más importante en la vida de una mujer fuera lucir radiante, todo con el fin de conseguir un hombre que la mantenga y que le permita seguir ocupándose de su aspecto ¡vaya enseñanzas! ¿Habrá forma de que las niñas jueguen a estudiar y ser profesionistas como un modo para hacerse cargo de sí mismas? No es que esté mal que aprendan a cuidar su salud y que “verse lindas” ocupe algún sitio en sus vidas, pero si se les inculca desde pequeñas que esas son sus principales funciones, pronto estaremos frente a una nueva generación de mujeres dependientes emocional y económicamente, lo que abre las puertas de par en par al ejercicio de la violencia doméstica ¿no cree usted?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-7060782032037300024?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/7060782032037300024/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=7060782032037300024' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/7060782032037300024'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/7060782032037300024'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/09/miss-bimbo-juego-de-nias-o-escuela-de.html' title='Miss Bimbo: ¿juego de niñas o escuela de vanidades?'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SSMqbu75qLI/AAAAAAAAADQ/dP4dcGHEQpM/s72-c/images2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-7718692388723649895</id><published>2008-09-16T18:23:00.001-07:00</published><updated>2008-11-18T12:50:52.987-08:00</updated><title type='text'>Las bondades de llanto</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SSMqp05anZI/AAAAAAAAADY/_u_Ov-LIxqk/s1600-h/images3.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5270102887016078738" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 110px; CURSOR: hand; HEIGHT: 123px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SSMqp05anZI/AAAAAAAAADY/_u_Ov-LIxqk/s200/images3.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;div align="justify"&gt;Ayer por la noche, mi padre (un hombre que goza de la sabiduría que los años otorgan a quien ha sabido encontrar las enseñanzas que deja lo adverso), comentó que en uno de mis escritos me faltó hablar de las bondades que tiene el llanto para los seres humanos. Como siempre sucede cuando hablo con él, sus palabras me dejaron pensando; reflexionaba sobre cómo, en efecto, llorar sin límites me ha permitido enfrentar de mejor manera algunas situaciones difíciles y sumamente dolorosas (las cuales, he de decirlo, por fortuna son escasas en mi vida). Así es, si hay algo que agradezco profundamente es la capacidad que tengo para llorar sin avergonzarme y en cualquier lugar donde las lágrimas me asalten, consejo tomado de una terapeuta que defendía con vehemencia el derecho a sentir y expresar emociones sin censura.
Todos hemos escuchado que llorar es bueno. Sin embargo, pocos sabemos que las lágrimas vertidas como resultado de un sentimiento son, junto con la risa, de las pocas cosas que diferencian a nuestra especie del resto de los animales. Por los estudios que al respecto se han hecho, es posible considerar que, más allá de las funciones meramente orgánicas del lagrimeo (compartido con los mamíferos en general), el llanto sirve a las personas para liberar emociones que, de otro modo, podrían ser devastadoras física y psicológicamente. De este modo, llorar es una suerte de mecanismo protector con el que naturalmente contamos para preservar nuestra psique y nuestro cuerpo, haciendo frente, e incluso evitando, la aparición de diversas enfermedades.
John Hopkins, por ejemplo, encontró relación entre la mala costumbre de contener el llanto y la presencia de trastornos generados por estrés (como la úlcera intestinal y el asma); así mismo, este investigador estadounidense halló que los individuos que no manifiestan libremente sus sentimientos son más propensos a sufrir cáncer que las personas extrovertidas. Otros estudios han revelado que el sistema inmunológico (que nos protege de las enfermedades) sufre graves alteraciones cuando no se expresan las sensaciones de angustia y dolor emocional. Así mismo, no llorar ante situaciones de gran tensión puede provocar en las personas el desarrollo de depresiones profundas, procesos mentales distorsionados y la aparición de ataques de ansiedad o de pánico, todos claros indicadores de que se están reprimiendo sentimientos sumamente destructivos como la rabia.
Un dato curioso sobre el llanto nos lo ofrece el doctor Juan Murube. Este oftalmólogo español interesado en el tema, aplicó una encuesta entre los estudiantes de la Universidad de Alcalá de Henares, encontrando que hay al menos 465 emociones distintas por las cuales un ser humano puede llorar; según el estudio referido, las más comunes son la admiración, la aflicción, la ira, la angustia, la ansiedad, la aprehensión, la confusión y el arrepentimiento. De la clasificación de tales sentimientos, se hizo una división en dos tipos: las lágrimas vertidas con el fin de pedir ayuda y aquellas que tienen como objetivo la expresión del algún tipo de solidaridad. Lo interesante de este trabajo es que, contrario a lo que supondríamos, es mucho más frecuente llorar como señal de apoyo y empatía ante el sufrimiento o las victorias de los demás, que hacerlo por situaciones negativas e individuales.
El dato anterior sin duda habla bien de nuestras sociedades, pues en ellas aparentemente todavía ocupa un lugar de importancia el sentido de colectividad. Por el contrario, conocer las estadísticas en cuanto a la frecuencia con la que lloran hombres y mujeres debiera alarmarnos, ya que a los primeros se les ha sometido culturalmente, evitando que expresen su dolor o frustración de la manera más sana y natural (que es llorar), fomentando con ello las salidas emocionales destructivas que derivan en neurosis y actos violentos. Es así que llorar es mucho mejor de lo que hemos imaginado: evita enfermedades, permite que sobrellevemos situaciones dolorosas de mejor manera sin perder la razón y expresa mucho más que únicamente la necesidad de apoyo ante eventos que nos hacen infelices. La gratitud y el afecto no tienen una expresión más profunda y sublime que el llanto honesto. Por eso me alegra saber llorar y me siento feliz, aunque solidariamente también lloro, cuando mi padre confiesa que le brotan copiosamente las lágrimas viendo crecer a mis hermanos pequeños. No es para menos, aquilatar la magnitud del privilegio que es vivir, de las oportunidades que la existencia nos ofrece siempre (a pesar de los errores cometidos) y de las enseñanzas que los niños nos dejan sólo con su entusiasmo, es una más de las buenas razones que existen para llorar. No se trata de vivir con los ojos arrasados pero, así como celebramos la risa, deberíamos respetar y valorar las lágrimas, pues también son curativas. Dicen que los buenos amigos son aquellos que te hacen reír con pequeñas mentiras y llorar con grandes verdades; mucha gente acompaña nuestras carcajadas con las suyas, pero sólo quien en verdad te quiere llorará contigo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-7718692388723649895?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/7718692388723649895/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=7718692388723649895' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/7718692388723649895'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/7718692388723649895'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/09/las-bondades-de-llanto.html' title='Las bondades de llanto'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SSMqp05anZI/AAAAAAAAADY/_u_Ov-LIxqk/s72-c/images3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-7044522554578107937</id><published>2008-09-16T18:22:00.000-07:00</published><updated>2008-11-18T12:53:35.912-08:00</updated><title type='text'>Vivir la muerte: las etapas del duelo</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SSMrSUhNBqI/AAAAAAAAADg/rCI3-yGr0Ow/s1600-h/images4.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5270103582699226786" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 80px; CURSOR: hand; HEIGHT: 124px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SSMrSUhNBqI/AAAAAAAAADg/rCI3-yGr0Ow/s200/images4.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;
&lt;div align="justify"&gt;Dicen que lo único de lo que podemos estar seguros en esta vida es de que algún día moriremos, pero no sólo debemos tener la certeza de que llegará el momento de enfrentarnos con la propia muerte, sino que en nuestra existencia difícilmente nos libraremos de vivir algunas otras, mucho más dolorosas por ser la de personas a las que amamos profundamente. Perder a un ser querido nunca es fácil y, sin embargo, resulta imprescindible aprender a dejar ir, teniendo un proceso de duelo sano que nos permita seguir existiendo en plenitud. Aunque parezca irónica la paradoja, no hay mejor manera de superar la muerte de nuestros allegados que viviéndola de manera conciente.
Ante la falta de una persona amada, el duelo se manifiesta como un dolor total: duele el cuerpo (biológico), la personalidad (psíquico), los vínculos afectivos (social) y el alma (emocional). Algunos creen que el paso del tiempo se encargará de quitar el dolor, mientras que para otros éste quedará irremediablemente instalado en nuestras vidas, mermando la felicidad por el resto de la existencia. Ninguna de las anteriores premisas es del todo cierta, ya que el duelo es un proceso complejo (definido por la psicología como el conjunto de manifestaciones fisiológicas, intelectuales, conductuales, emocionales y espirituales de una persona que ha perdido a un ser querido) que requiere de cierta comprensión para no tornarse patológico.
El duelo tiene como finalidad dar expresión y cauce sano a los sentimientos, serenar el sufrimiento dominando la pena de la separación, aceptar la muerte y amar de una manera distinta a quien ha fallecido. En este proceso se otorga un nuevo significado a nuestra propia vida y, por ello, es fundamental transitarlo del modo más sano posible. Si bien las formas en que cada quien vive los duelos son diversas, existen cinco etapas por las cuales es necesario pasar para superar el fallecimiento de alguien cercano: 1-impacto y negación; 2- conciencia de la pérdida; 3-conservación o retraimiento; 4-cicatrización o reacomodo; y 5- recuperación y sanación.
En la primera etapa lo que prima es la confusión y la incredulidad; hay una extraña sensación de tranquilidad que puede confundirse con insensibilidad, cuando lo que en realidad sucede es que negamos inconcientemente el hecho en lo que nuestra psique se prepara para aceptarlo sin sufrir daños irreparables. Es fundamental entender que esta aparente calma es normal y pasajera. Luego de un tiempo, una vez procesado el shock inicial, se acepta intelectualmente (es decir, sólo de manera racional) la situación vivida, lo que se manifiesta en episodios de ansiedad, estrés, hipersensibilidad, transtornos del sueño, frustración e, incluso, accesos de ira. En este momento posiblemente surjan sentimientos de culpa, basados en la fantasía de que podríamos haber cambiado el curso de los acontecimientos, lo que en realidad nunca es cierto porque la muerte es inevitable, aún cuando la manera en que haya llegado no nos parezca la mejor.
En la tercera etapa el retraimiento es lo natural, la gente afectada por el fallecimiento suelen aislarse, como una manera de encontrar el espacio de silencio y reflexión que hace falta. Los allegados a individuos que están pasando por un proceso de duelo deberán entonces dar el espacio emocional que necesitan los dolientes, sabiendo que su apoyo será requerido cuando el mismo resulte realmente útil; una actitud cercana pero no invasiva es lo más recomendable (“estoy aquí si me necesitas”). Poco a poco, la persona va vuelve a tener perspectiva y hace un balance de lo aprendido con la experiencia, va disminuyendo el estrés y se empieza a retomar el control de la vida social y emocional. Por último, llega el tiempo de sanación, los vínculos afectivos se normalizan y, como tiene que suceder, la vida continúa.
A nadie le agrada pensar en el término de la existencia como la conocemos; mucho menos nos detenemos a reflexionar sobre la forma en que es posible superar el dolor que deja quien se ha ido y la importancia que tiene hacerlo de manera saludable. Lo anormal, aunque parezca cruel decirlo, es no dolerse, negar el sufrimiento y hacer como si nada hubiera sucedido, pero también es patológico prolongar en el tiempo la pesadumbre como si fuera un deber mantenerse infeliz en el mundo cuando un ser amado ya no comparte con nosotros la cotidianidad. La tristeza que trae consigo la ausencia de gente amada es inevitable y, mientras se procesa una pérdida, será parte de lo que debemos experimentar. No obstante, la gente que nos ama seguramente desea nuestra alegría, aún cuando ya no esté para verla, por eso es absurdo encontrar en su partida un motivo para estar mal el resto de nuestra existencia; aprendamos a tener un duelo sano, viviendo conciente y de manera plena la muerte, sólo así seguiremos viviendo lo que nos resta a nosotros de igual manera.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-7044522554578107937?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/7044522554578107937/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=7044522554578107937' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/7044522554578107937'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/7044522554578107937'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/09/vivir-la-muerte-las-etapas-del-duelo.html' title='Vivir la muerte: las etapas del duelo'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FamIvaYLL8w/SSMrSUhNBqI/AAAAAAAAADg/rCI3-yGr0Ow/s72-c/images4.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-3242771485062977933</id><published>2008-09-16T18:21:00.002-07:00</published><updated>2008-09-16T20:53:04.628-07:00</updated><title type='text'>Más vale bueno por conocer, que malo por conocido:resistencia al cambio e inteligencia emocional</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;¿Cuántas veces ha escuchado a alguien asegurar que si sus circunstancias fueran distintas, él o ella actuarían de mejor manera y no dejarían escapar la oportunidad? Seguramente muchas, por lo que le sorprenderá saber que cuando el acontecimiento tan anhelado aparece, la mayoría de las personas se paralizan y se muestran incapaces de enfrentar el cambio, incluso cuando éste se esperaba y es para bien (ya no digamos cuando se trata de algún suceso imprevisto y que no necesariamente responde a lo que deseábamos para nosotros).
El miedo mueve al mundo y quizá uno de los temores más grandes que nos acosa como seres humanos es el que sentimos cuando podemos modificar las situaciones que nos hacen infelices. Parece algo extraño, pero en realidad es una actitud congruente en una sociedad que alimenta el deseo de estabilidad y de seguridad “a cualquier precio” y como valores que no deben cuestionarse. Sin embargo, el cambio no sólo es imprescindible para la vida, sino que constituye la vida misma. La naturaleza está lejos de mantenerse inmóvil; en sus ciclos se cumple puntualmente la muerte que da paso a un nuevo nacimiento una y otra vez. No obstante los seres humanos, tan alejados de las enseñanzas que la observación atenta del mundo nos dejaría, tememos profundamente las modificaciones y buscamos regular nuestras sociedades de manera poco flexible, sin darnos cuenta que, de salirnos con la nuestra, las buenas intenciones nos llevarían directo a la extinción.
Muchas de las enfermedades emocionales que nos aquejan en la actualidad están relacionadas con la poca capacidad que mostramos los individuos “modernos” para enfrentar el cambio. El deseo extremo de controlar las circunstancias que nos rodean es la mejor manera de alimentar la neurosis (con la consecuente violencia que la misma implica) y otras condiciones, tan propias de nuestros tiempos, como la anorexia y los episodios de autolesiones en los que las personas buscan desesperadamente atajar lo imprevisto. Aún más, la frustración que nos provocan estos fallidos intentos acaba por hundirnos en la depresión que se manifiesta en cuadros de ansiedad y ataques de pánico.
Parece increíble que los seres humanos estemos incluso dispuestos a quitarnos la vida, antes de reconocer que pecamos de arrogantes cuando creemos que podemos decidir cabalmente cómo será nuestra vida desde el nacimiento hasta la muerte. Pero los cambios no sólo son algo que deberemos afrontar en algún momento de manera inevitable, sino que son deseables porque son la condición ineludible para crecer, para aprender de las experiencias, para vivir. Si fuéramos más sabios, además de no evitar las modificaciones en nuestra vida, las propiciaríamos cada vez que ello nos fuera posible, siendo concientes de que cada reto nos fortalece; qué ajeno nos resultaría entonces aquél dicho “más vale malo por conocido, que bueno por conocer”.
No obstante, más allá de los beneficios que nos traería esta actitud propiciatoria del cambio permanentemente, lo que es un hecho es que, aun cuando no queremos, muchas veces las cosas no salen como las planeamos y debemos aprender a confrontar las nuevas situaciones que se nos presentan (desde la ausencia de alguien querido por diversas circunstancias, hasta el traslado a un sitio que no hemos elegido realmente o el inicio de un trabajo distinto). Para ello, lo importante es vencer la resistencia y encausar la energía de modo correcto, dejando de intentar controlar lo que está fuera de nuestro alcance, para enfocarnos en manejar lo mejor posible las emociones que nos asaltan y la actitud que asumiremos frente al reto. Bien dicen que valiente no es el que no tiene miedo, sino el que, teniéndolo, se dispone a vencerlo.
Pero tampoco se trata de sufrir innecesariamente; en la lucha por adaptarnos al cambio es importante comprender el miedo a lo desconocido y mensurarlo en su justa dimensión, así será posible implementar algunas técnicas que pueden sernos muy útiles en el camino hacia la transformación (sea esta elegida o no). El temor que nos asalta ante nuevas circunstancias se conoce como resistencia al cambio y la magnitud del mismo puede estar ligada a nuestra personalidad (como una excesiva tendencia a la búsqueda de seguridad) y a los entornos sociales en los que nos desarrollamos, cuyas ideas pueden afianzar o no la confianza que tenemos cuando afrontamos situaciones desconocidas e inesperadas (¿qué le dijeron en su casa cuando era niño: “el que no arriesga no gana” o “más vale pájaro en mano, que ciento volando”?)
Pero, por sobre todas las cosas, esta resistencia al cambio tiene mucho que ver con los hábitos de pensamiento que conforman la aptitud (que no actitud) emocional. Las habilidades para manejar las emociones nos son inculcadas desde niños, pero pueden adquirirse o mejorarse en cualquier momento de la vida. De hecho, estudios clínicos han demostrado que la estructura emocional básica puede ser modificada mediante la toma de conciencia y cierta práctica. Incluso biológicamente hay cambios en los que los circuitos neurológicos involucrados en los procesos emotivos pueden alterarse o reforzarse con la repetición de ciertos hábitos que buscan, como decía Og Mandino, “hacernos dueños de nuestras emociones”. Así es que se desarrolla la Inteligencia Emocional, mediante un aprendizaje que es capaz de moldear, en definitiva, algunos aspectos importantes de la realidad individual y colectiva.
Dejemos de paralizarnos ante el cambio, aprendamos de él que es por lo que se presenta. Afrontemos con alegría y optimismo las circunstancias que no hemos elegido (la muerte, el abandono, la pobreza), pero también procuremos siempre modificar exitosamente lo que no nos permite avanzar como personas y sociedades. Osho, líder espiritual de la India, enseña que “una de las cosas fundamentales que deben comprender aquellos que están en la búsqueda de su camino, en la búsqueda de un sentido, en la búsqueda de sí mismos, es que tendrán que volverse viajeros. No pueden permanecer estáticos”. Dejemos de enseñarle a nuestros hijos que es mejor quedarse con lo que no les satisface, sólo porque tememos a la incertidumbre; recordemos con frecuencia que las aguas estancadas se pudren, afrontemos la vida como viene (repleta de cambios) y que en nuestras casas el consejo que se escuche sea “más vale bueno por conocer, que malo por conocido”.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-3242771485062977933?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/3242771485062977933/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=3242771485062977933' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/3242771485062977933'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/3242771485062977933'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/09/ms-vale-bueno-por-conocer-que-malo-por.html' title='Más vale bueno por conocer, que malo por conocido:resistencia al cambio e inteligencia emocional'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-7013459110619661027</id><published>2008-09-16T18:21:00.001-07:00</published><updated>2008-09-16T20:53:41.776-07:00</updated><title type='text'>Resiliencia: la capacidad de renacer</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;En Física, la palabra resiliencia designa la capacidad que tienen algunos metales para recobrar su forma original, luego de haber estado sometidos a altas presiones. Este término fue retomado hacia la década de 1970 por el psiquiatra Michael Rutter, quien lo definió para la psicología como una suerte de flexibilidad social adaptativa. Con el paso del tiempo el concepto se amplió, gracias a los estudios hechos por el etnólogo Boris Cyrulnik con sobrevivientes de los campos de concentración nazis y con niños de orfelinatos en Rumania y en situación de calle en Bolivia.
Desde entonces, la resiliencia ha sido investigada como un factor decisivo para la superación exitosa de múltiples eventos traumáticos o situaciones vitales como la vejez y la enfermedad. Así, son comunes los trabajos que en este sentido elaboran psicólogos, tanatólogos, antropólogos, médicos y sociólogos, quienes buscan comprender la manera en que cierto tipo de individuos logra salir avante de tragedias diversas o vencer los obstáculos que un entorno desfavorable representa para cualquier persona. De este modo se han encontrado algunas respuestas sobre por qué hay gente que, a pesar de vivir en condiciones extremas, sobrellevan el dolor emocional de mejor forma que la mayoría.
Entre los descubrimientos que al respecto se han hecho, suele insistirse en que una actitud resiliente es resultado de múltiples procesos de tipo psíquico que permiten a una persona contrarrestar las situaciones nocivas; es una dinámica estrechamente relacionada con el equilibrio emocional, la idea de superación, la responsabilidad y la creatividad de los individuos, pero también con la educación que en este sentido inculca cada sociedad en los miembros que la componen. En efecto, aunque la resiliencia es una capacidad que se presenta, a veces, de manera casi innata, tiene un fuerte componente cultural y, por tanto, es posible cultivarla desde la infancia.
Una de las aspiraciones que cualquier grupo humano debiera tener es la de forjar en su seno personas emocionalmente fuertes y equilibradas. En este tenor, hablar de la resiliencia adquiere importancia, pues en la medida en que podamos enseñar a los más jóvenes la superación correcta de eventos traumáticos de cualquier tipo, seremos capaces de estructurar sociedades más saludables. Además, con ello bajarían notablemente los índices de suicidio y la presencia de enfermedades mentales, cada vez más frecuentes entre los adolescentes actuales, quienes viven en un mundo narcisista y egocéntrico, circunstancias sumamente adversas para la adquisición de una actitud sabia frente a los problemas que inevitablemente la vida trae consigo. Ya que no podremos evitar sufrimiento a las generaciones que nos siguen, no está por demás ayudarles a contar con las herramientas que les otorgarán la posibilidad de transformar en algo positivo el dolor.
Para lograr lo anterior, es necesario promover una educación mediante la que se afiancen los pilares de la resiliencia: autoestima consistente (fruto del cuidado afectivo recibido en la niñez y la adolescencia), introspección (preguntarse a sí mismo y responder con honestidad sobre nuestros actos), independencia, capacidad de relacionarse, iniciativa, humor (aun en situaciones adversas), creatividad, moralidad (entendida como compromiso con los valores y el respeto a los demás) y la capacidad de ejercer un pensamiento crítico que permita analizar las causas de lo que nos sucede, así como el grado de responsabilidad que tenemos frente a la situación vivida.
La Asociación de Psicología Estadounidense considera posible fortalecer una actitud favorable cuando tenemos problemas y brinda los siguientes consejos destinados a lograrlo: 1- establecer buenas relaciones con vecinos, amigos y familiares, aceptando la ayuda de quienes nos tienen afecto y participando de actividades colectivas; 2- evitar ver las crisis como obstáculos insuperables (si bien no podemos cambiar ciertos eventos, sí es posible elegir la manera en que los interpretamos) y considerarlas temporales; 3- aceptar que el cambio es parte de la vida; 4- tener metas realistas y buscar su consecución; 5- llevar a cabo acciones decisivas (es mejor equivocarse actuando que quedarse paralizado); 6- Buscar en la tragedia la oportunidad para descubrirse y mejorar como ser humano; 7- cultivar una visión positiva de su persona; 8- mantener las cosas en perspectiva; 9- No perder la esperanza y 10- cuidar de sí mismo.
La educación afectiva y comprometida es condición ineludible para formar adultos con habilidades para la vida; quizá la más importante de ellas sea la resiliencia, pues en la misma radica nuestra propia capacidad para continuar viendo. Ser resiliente significa amar y respetar por sobre todas las cosas la existencia de la que gozamos, encontrando en la desgracia motivaciones para continuar y enseñanzas valiosas que nos engrandecen como personas y como sociedad. Como bien dice Alicia Navarro de Steiner, la resiliencia no es “la capacidad de sufrir, sino de resurgir y renacer”; no se trata de tolerar el dolor y “cargar con la cruz que nos ha tocado”, sino de otorgarle un sentido, de vivir a la usanza del Budismo, siendo fuertes pero flexibles como el bambú.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-7013459110619661027?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/7013459110619661027/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=7013459110619661027' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/7013459110619661027'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/7013459110619661027'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/09/resiliencia-la-capacidad-de-renacer.html' title='Resiliencia: la capacidad de renacer'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-4220217893597856091</id><published>2008-09-16T18:20:00.003-07:00</published><updated>2008-09-16T20:53:53.830-07:00</updated><title type='text'>Los hombres también lloran: violencia y masculinidad</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Cuando yo era adolescente, una señora mayor me dijo mirándome a los ojos “hijita, ten cuidado con los hombres que lloran”. En aquel entonces mi respuesta se limitó a observarla azorada, preguntándome por qué sería tan malo que un varón se deshiciera en lágrimas; supuse entonces que se refería a las famosas “lágrimas de cocodrilo” que tienen como fin chantajear. Sin embargo, mi voluntaria consejera no aclaró el sentido de sus palabras y, a veces, creo que lo decía de manera bastante literal, creyendo “a pie juntillas” que un hombre “chillón” era poco fiable y menos viril.
Del mismo modo en que la feminidad tiene mucho de aprendizaje, ser hombre no es una condición que esté exenta de los valores que socialmente se le atribuyen a lo masculino y que, por tanto, son inculcados en los niños desde que son muy pequeños. Si para una mujer el enojo está prohibido, para un hombre la expresión del dolor ha sido vetada; así, ellas intentan no ser calificadas como histéricas ocultando las expresiones de molestia y ellos procuran mostrarle al mundo que no son cobardes, transformando su sufrimiento en agresividad.
Es cierto que hombres y mujeres somos distintos (y qué bueno que lo seamos, porque la equidad de derechos no implica renunciar a esas diferencias que enriquecen nuestra humanidad). No obstante, en tanto que somos seres humanos, los sentimientos y las emociones pueden asaltar por igual a ambos sexos. Entre la diversidad que nos distingue genéricamente, los aspectos biológicos han sido utilizados en innumerables ocasiones para justificar acciones y comportamientos que son, en realidad, producto del entorno sociocultural en el que nos desenvolvemos. De esta manera, por ejemplo, se atribuye la violencia de algunos varones a que su organismo presenta mayor cantidad de testosterona (con relación a la producida por las mujeres), pasando por alto que muchos de ellos fueron criados en entornos sumamente hostiles, que es donde aprendieron a dirimir sus diferencias con golpes e insultos, en lugar de emplear la negociación.
La violencia no es exclusiva de los hombres, pero en nuestra sociedad la masculinidad ha sido asociada a los comportamientos agresivos, lo mismo que para las mujeres los estados depresivos son considerados “normales” y sin mayor importancia. Así, las mujeres hemos aprendido a convertir en depresión la rabia, mientras que los hombres vuelven violencia su tristeza o su frustración. Nos relacionamos a partir de mandatos erróneos que se interiorizan desde las más tempranas edades, cuando se nos enseña, muchas veces mediante el ejemplo, que los hombres deben ser fuertes, rudos, “con carácter”, decididos, pragmáticos, etcétera, y que a las mujeres nos corresponde la ternura, la dulzura, la amabilidad, la fragilidad o la delicadeza. Una mujer enojada, enérgica y con ímpetu es vista como poco femenina; un varón triste y asustado pone en entredicho su virilidad ante quienes le rodean. No obstante, las mujeres también sentimos rabia y deberíamos poder expresarla constructivamente, lo mismo que los hombres tienen deseos de llorar y no hay buenas razones para que únicamente se permitan hacerlo cuando están borrachos o en franca crisis.
Si bien la agresión deliberada no es justificable (venga de quien venga, sin importar el género), tiene explicaciones y una de ellas es, desafortunadamente, los mandatos sociales que inculcamos a nuestros hijos cuando se les educa sin equidad. Cuando un hombre es acusado de violentar a su familia es condenado por las leyes (y está bien que sea así, porque la violencia no debe ignorarse en ningún caso), según la gravedad de la denuncia interpuesta en su contra. En general, ante situaciones de violencia intrafamiliar, suele ofrecerse a las mujeres que han sido afectadas diversas alternativas para cambiar las condiciones de vida que han llevado junto a su agresor. Sin duda, todo el apoyo brindado a las víctimas de maltrato es necesario y sigue siendo insuficiente. Sin defender causas perdidas, como lo es la violencia que ejerce un padre de familia contra su cónyuge y sus hijos, para estos hombres que no aprendieron a relacionarse de otra manera todavía hay muy pocas opciones.
No obstante, celebremos que existen organizaciones que se preocupan por mostrar a los hombres que, en el caso de los comportamientos impulsivos y violentos, eso de que “lo que bien se aprende, nunca se olvida” es una falacia. Todo está en la construcción sociocultural de una forma de “ser hombre” errónea y que puede muy bien modificarse si se entiende que la agresividad no es algo inherente a la masculinidad, sino una conducta aprendida. Bajo esta premisa, grupos como Hombres por la Equidad y Colectivo de Hombres por Relaciones Igualitarias, imparten talleres donde se busca transformar la idea que tenemos sobre cómo deben actuar los varones frente a los distintos ámbitos sociales en los que se desenvuelven. Las pláticas y cursos a los que nos referimos abordan temas como la paternidad afectiva y no ausente, el manejo responsable de las emociones y la equidad de género. Todos con contenidos que deben importarnos lo mismo a hombres que a mujeres. Sí, a nosotras también, porque nos toca entender que crear las condiciones para erradicar la violencia es una tarea compartida; labor que comienza fomentando en nuestros hijos de ambos sexos el ejercicio de uno de sus derechos más fundamentales: expresar sus emociones sanamente. Sólo así formaremos generaciones amorosas y equilibradas psicológicamente que, a su vez, serán capaces de entablar relaciones de pareja sólidas donde lo que impere sea el respeto y la dignidad. Por eso, y sumándome a la causa de los varones que rompen los moldes en los que socialmente se les ha confinado, yo hoy respondería a la advertencia que me hicieron en la adolescencia: señora, ¡le tengo pavor a los hombres que no se permiten llorar!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-4220217893597856091?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/4220217893597856091/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=4220217893597856091' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/4220217893597856091'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/4220217893597856091'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/09/los-hombres-tambin-lloran-violencia-y.html' title='Los hombres también lloran: violencia y masculinidad'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-2351500909570195106</id><published>2008-09-16T18:20:00.001-07:00</published><updated>2008-09-16T20:54:15.169-07:00</updated><title type='text'>La felicidad es de quien la trabaja</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;“Es más fácil prescindir de la felicidad futura que de la pasada” asevera Fernando Savater, filósofo español contemporáneo. Pero ¿qué hay del presente, este único instante que tenemos cierto en nuestras vidas? ¿Será, como dijo Henry Thoreau, también fiolosófo, que cuando perseguimos la felicidad ésta se aleja como las mariposas? Pues todo parece indicar que la respuesta es no, ya que la felicidad tiene que ver con nuestra capacidad para procesar de manera positiva lo que la vida nos brinda, es decir que la felicidad es en gran medida una elección.
¿Cuántas veces hemos escuchado a alguien preguntarse por qué no es feliz? No es inusual que nosotros mismos justifiquemos este lamento cuando sabemos que la persona en cuestión ha sufrido diversas desgracias durante su vida. Sin embargo, hay individuos que tienen una capacidad verdaderamente sorprenderte para resguardar su amor por la vida, incluso en condiciones tan dramáticas como las que prevalecieron en los campos de concentración nazis, por ejemplo. Este es el caso de Viktor Frankl, psiquiatra y escritor sobreviviente del horror alemán durante la Segunda Guerra Mundial y padre de la logoterapia (método psicoterapéutico, según el cual la búsqueda del sentido de la vida personal está en la base del bienestar de los individuos).
A propósito de su experiencia en los campos de la muerte, Frankl reflexionó sobre la libertad humana; se preguntaba por qué algunas personas sobrevivían de mejor manera que otras a las constantes vejaciones que les eran impuestas por sus captores. La conclusión de Frankl es que el ser humano no está completa e inevitablemente determinado por su entorno, sino que mantiene su capacidad de elección, lo que le permite (si es que así lo decidiera) conservar un reducto de libertad espiritual y de independencia mental, incluso en los crueles estados de tensión psíquica y de indigencia física que los prisioneros de los nazis vivieron por años.
En su libro más conocido (El hombre en busca de sentido), Viktor Frankl explica que a las personas se nos puede arrebatar todo, salvo una cosa: la elección de la actitud personal que adoptamos frente al destino. Cada individuo, aún bajo condiciones en verdad atroces, guarda la libertad de decidir quién quiere ser espiritual y mentalmente. Mediante el ejercicio de esta libertad interior, asegura el psiquiatra judío, podemos conferir a nuestra existencia una intención y un sentido, sin los cuales la supervivencia no es posible. En palabras de Nitzsche, “el que tiene un por qué para vivir, puede soportar casi cualquier cómo”. La clave está en dejar de esperar algo de la vida y buscar qué es lo que la vida misma espera de nosotros, porque como apunta Frankl, “vivir significa asumir la responsabilidad de cumplir con las obligaciones que la vida nos asigna a cada uno en cada instante particular”.
El ser humano es “el ser que siempre decide lo que es”, señala Frankl, por eso es inútil esperar el momento en que la felicidad llegará a nuestras vidas; sentirse feliz no es una condición dada por el destino, sino una elección individual y cotidiana. La felicidad no es aquella que recordamos con nostalgia por “los buenos tiempos”, ni la que vendrá en un futuro incierto, sino la que hacemos día con día. Así, la felicidad es una construcción que depende de nosotros mismos; no importa cuán difíciles sean las circunstancias que nos toque vivir, siempre tenemos la posibilidad de elegir cómo les haremos frente: podemos lamentarnos de la situación en que nos encontramos, quedándonos paralizados ante nuestras desgracias, o encontrarle un sentido y una enseñanza a cada vivencia, lo que sin duda nos hará mejores personas.
Si pensamos que cada uno de nosotros es un ser irrepetible e insustituible, entenderemos lo trascendente que resulta encontrar un sentido a nuestra vida. Vivir es un privilegio que conlleva obligaciones; la primera de ellas y la más importante es ser feliz. En términos matemáticos es tan improbable que se produzca un nacimiento que, para quienes nos encontramos en este mundo, la felicidad es un deber. Se requiere la misma cantidad de esfuerzo para estar bien que para estar mal, sólo hay que elegir cuál de estos dos caminos recorreremos. Si, como aseguran los católicos, Dios nos hizo a su imagen y semejanza, estoy cierta de que compartimos la creación; no es ninguna blasfemia considerar que podemos, en alguna medida, construir parte de nuestra existencia. Avoquémonos entonces a nuestra labor y decidamos ser felices ahora, porque la felicidad es de quien la trabaja.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-2351500909570195106?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/2351500909570195106/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=2351500909570195106' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/2351500909570195106'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/2351500909570195106'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/09/la-felicidad-es-de-quien-la-trabaja.html' title='La felicidad es de quien la trabaja'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-4204656963085761601</id><published>2008-09-16T18:19:00.001-07:00</published><updated>2008-09-16T20:54:31.794-07:00</updated><title type='text'>Depresión posparto: más allá de la melancolía de la maternidad</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;La maternidad es una condición que cambia por completo la vida de las parejas, el término de un embarazo suele ser un suceso que se espera con alegría, pensando en las futuras dichas que nos brindarán los niños recién llegados. Pero ¿sabía usted que para algunas mujeres un parto puede ser el inicio de una crisis depresiva severa? De hecho, la mayoría de las mujeres presentan cambios en el estado anímico durante el embarazo debido a la fluctuación de los niveles hormonales, esto se considera normal e, incluso, es algo que se espera como parte de la experiencia vivida. Entre el 50 y el 70 por ciento de las embarazadas pueden también experimentar lo que se conoce como “depresión puerperal” o “melancolía de la maternidad”, un periodo corto en las primeras semanas luego de haber parido durante el cual la madre manifiesta sentimientos de tristeza, angustia, ansiedad e inquietud; estado que no se prolonga en el tiempo y que no requiere de medicación alguna. No obstante, entre el 7 y el 20 por ciento de las mujeres están en riesgo de padecer depresión posparto, un trastorno más grave y que debe ser atendido con seriedad.
La depresión posparto es un tipo de depresión grave que comparte con esta última los síntomas que la caracterizan (tristeza, desesperanza, pesimismo, cambio en los patrones de sueño y alimentación, pérdida de energía, falta de placer en la mayoría de las actividades, dificultad para concentrarse, aislamiento social, pensamientos suicidas, etcétera), pero a la cual se suman algunos otros como los sentimientos negativos hacia el bebé y la sensación exacerbada de culpa por no sentirse útil o capaz en su nueva función como madre. Algunas condiciones que incrementan el riesgo de sufrir depresión posparto son: el haber tenido crisis de ansiedad antes del embarazo, contar con antecedentes familiares de depresión, la presencia de alguna situación estresante (la muerte de algún ser querido, el nacimiento prematuro del bebé o dificultades médicas, entre otras), ser menor de 20 años, no haber planeado o deseado el embarazo, el consumo de alcohol y otras drogas, la falta de apoyo por parte de la familia o de la pareja y tener una situación económica inestable.
Como sucede con muchos de los trastornos emocionales y psicológicos, la depresión posparto es un padecimiento difícil de diagnosticar, sobre todo cuando sus síntomas aparecen hasta un año después de haber dado a luz, situación que no es inusual y que complica la posibilidad de relacionar los sentimientos depresivos con la maternidad (vínculo que resulta importante establecer porque, en ocasiones, el origen de la enfermedad es hormonal). A ello hay que agregarle el hecho de que este mal irrumpe en un ámbito social que ha sido terriblemente mitificado: el ser “una buena madre” implica, en nuestra cultura, la posesión de una serie de cualidades que, evidentemente, una mujer deprimida no puede mostrar (alegría, demostraciones de afecto, paciencia, etcétera). El hecho de que este padecimiento incluya sentimientos hostiles hacia el hijo que se ha tenido o pensamientos donde el infringir daño a sí misma y a su bebé son comunes, añade al sufrimiento de la afectada fuertes sensaciones de culpabilidad ante algo que es socialmente condenado.
Muchas de las mujeres que padecen depresión posparto sufren solas y ocultan lo que les pasa; temen ser juzgadas por ejercer mal sus funciones maternas básicas (como prodigar amor y protección a su hijo) y por sentirse desgraciadas frente a uno de los sucesos que se consideran más importantes para la existencia femenina. En realidad, estas madres no se equivocan al creer que, muy probablemente, serán incomprendidas por quienes las escuchen: existen infinidad de testimonios donde las afectadas narran cómo se minimizaba su sentir cuando se atrevían a expresarlo e, inclusive, la forma en que se les acusa de ser malas personas, irresponsables y desalmadas por no mostrarse cariñosas y felices cuando han tenido “la bendición de un hijo”. Así, estas madres deprimidas, encima de lidiar con la tristeza y angustia que les invade, han de hacerle frente a los tratos crueles o indiferentes de quienes, en realidad, ignoran lo que está sucediendo. La depresión posparto es una enfermedad que puede tener consecuencias graves. Existen casos en los que personas afectadas por este mal han asesinado a sus niños antes de quitarse ellas mismas la vida, pero estas situaciones son fáciles de evitar si se cuenta con la atención médica adecuada e, incluso, hay formas de prevenir la emergencia de este padecimiento; informarse sobre este tema puede marcar la diferencia para muchas mujeres, para sus hijos y para sus parejas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-4204656963085761601?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/4204656963085761601/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=4204656963085761601' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/4204656963085761601'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/4204656963085761601'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/09/depresin-posparto-ms-all-de-la.html' title='Depresión posparto: más allá de la melancolía de la maternidad'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-3669191458095935683</id><published>2008-09-16T18:18:00.002-07:00</published><updated>2008-09-16T20:54:54.137-07:00</updated><title type='text'>Acoso escolar en la era de las nuevas tecnologías</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Tengo un par de amigos que recuerdan con verdadera angustia sus años preadolescentes; ambos eran “buenos niños”, tímidos y tranquilos, poco extrovertidos y nada “populares, por eso cada día en la escuela tenían que enfrentarse a las bromas pesadas e, incluso, a las agresiones de otros jovencitos que se divertían a sus costillas. Para ellos, hoy adultos, la situación que vivieron mientras cursaban la educación primaria y secundaria los marcó de manera irremediable, al grado que sólo después de algunos años en trabajo psicoanalítico lograron restaurar su autoestima y su seguridad que habían sido minadas de manera muy importante por el llamado acoso escolar.
Si antes las víctimas de los pequeños tiranos sufrían porque eran amedrentadas, ridiculizadas o, en los casos más extremos, violentadas dentro las instalaciones escolares, actualmente la situación padecida por los niños acosados puede ser en verdad alarmante, debido a que la tortura se extiende más allá de la escuela gracias al uso de las nuevas tecnologías. Los chicos de la llamada generación digital crecen haciendo uso de celulares que toman fotografías y video, acceden a internet y son expertos en el manejo de la WEB, herramientas que les sirven lo mismo para hacer investigación que para llevar sus “travesuras” a terrenos insospechados.
Lejos quedaron los tiempos en que un chicle puesto estratégicamente en la silla del compañero martirizado era motivo suficiente para la diversión o cuando la advertencia “nos vemos a la salida” anunciaba el inminente pleito entre dos o más estudiantes (la verdad es que pocas veces se pasaba de algunos golpes y la rotura de los uniformes). Ahora, ser el blanco de los acosadores significa sufrir situaciones mucho más violentas física, emocional y psicológicamente, desde ser el triste protagonista de una página de internet hecha con el fin exclusivo de denigrar a la víctima mediante comentarios hirientes dejados por sus compañeros, hasta tolerar golpizas que son grabadas por los agresores para subirlas a la red donde quedará registrado el maltrato para satisfacción de quienes se jactan de sus actos delincuenciales.
Entre las muestras de acoso escolar que se sirve de las nuevas tecnologías existen diversas modalidades, cuál más cruel y dañina para los afectados: amenazas recibidas continuamente por medio del celular, blogs que acaban con la reputación de los jovencitos (evidenciando su vida sexual, por ejemplo, mediante fotografías y videograbaciones) o que son utilizados para burlarse de ellos de manera constante, etcétera. Pero quizá lo más grave es que, con el acceso a la tecnología, se ha incrementado el grado de violencia del que son capaces los niños; las fechorías que cometen van subiendo de tono, en parte porque el hacerlas públicas aumenta la demanda de “mejor material”, lo que en este caso implica someter y vejar de maneras cada vez más audaces.
Así, en las páginas usadas como bitácora de los actos violentos cometidos en contra de algún infortunado, son usuales las convocatorias mediante las cuales se invita a “colgar” en el site registros visuales de las agresiones cometidas en su perjuicio. De este modo, no sólo hay episodios más violentos, sino que se es víctima del maltrato ejercido por un número mayor de personas que estarán encantadas de grabar sus propias hazañas, aún cuando antes no tenían en realidad una actitud hostil hacia el individuo que es atormentado. En la red es fácil encontrar videos en los que puede verse cómo, sin explicación alguna, un grupo de jóvenes ataca a alguna persona. Hace no mucho tiempo, fue dado a conocer en los noticieros el caso de una adolescente a la que golpearon sus compañeras, hecho que denunciaron los padres de la niña utilizando como prueba de la agresión el video que las propias implicadas habían subido al sitio de videos You Tube.
Pero el llamado ciberacoso estudiantil no se limita a la violencia entre iguales: cada vez con mayor frecuencia algunos adultos se ven implicados en estos acontecimientos, en ocasiones siendo víctimas de los jóvenes (como en el caso del bibliotecario de una universidad en Londres que fue golpeado en varias ocasiones por estudiantes del mismo centro educativo en el que él laboraba), pero en otras haciendo de verdugos contra adolescentes que sufren de baja autoestima. Este último es el caso de una mujer juzgada infructuosamente en Estados Unidos por la muerte de una amiga de su hija, un niña de 13 años que se suicidó en octubre de 2006, luego de que Josh, el “amigo” virtual inventado por la señora en My Space (red de socialización en internet) para ganarse la amistad de la chica y entretener a su hija con el engaño, atacara emocionalmente a esta jovencita que padecía depresión y estaba en tratamiento psiquiátrico.
En la era de las nuevas tecnologías, el acoso escolar adquiere dimensiones impactantes que no podemos pasar por alto. Junto a los muchos peligros que supone la ampliación del universo social de las nuevas generaciones, este es un fenómeno frente al cual los padres de familia tienen que estar atentos. En la actualidad, la educación de los hijos, de por sí complicada, tiene que incluir valores en torno a la utilización de los medios de comunicación. Si antes se procuraba enseñar a los vástagos la manera en que debían cuidarse cuando andaban por la calle, ahora es fundamental también trasmitirles información sobre los riesgos de las navegaciones que hacen en Internet. No se trata de aislar a los jóvenes de los espacios cibernéticos que son parte esencial del mundo en el que viven, pero sí es necesario asegurarnos de que no se expongan a situaciones riesgosas y de que sean personas de bien lo mismo en la vida cotidiana que en la virtualidad. Los adultos no pueden ser analfabetos tecnológicos, pues de su conocimiento en estos terrenos dependerá en buena media la protección que serán capaces de brindar a los adolescentes. Por ello no está de más indagar sobre las formas que existen para hacer del internet un sitio más o menos seguro; afortunadamente hay asociaciones que brindan este tipo de información en sus páginas web.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-3669191458095935683?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/3669191458095935683/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=3669191458095935683' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/3669191458095935683'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/3669191458095935683'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/09/acoso-escolar-en-la-era-de-las-nuevas.html' title='Acoso escolar en la era de las nuevas tecnologías'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-940888037035721373</id><published>2008-09-16T18:18:00.001-07:00</published><updated>2008-09-16T20:55:11.175-07:00</updated><title type='text'>Ell@s</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El pasado fin de semana la noticia que acaparó por mucho la atención de los medios de comunicación fue un enlace matrimonial. Ni Mario ni Daniela, los contrayentes, son figuras públicas que hubieran vendido “la exclusiva” de su boda y cuya fama les ganara el interés desmedido por parte de sus admiradores. Aunque los asistentes portaban la bandera multicolor que identifica a la comunidad homosexual, no se trató tampoco de una de las tan sonadas sociedades de convivencia que, por ley, no pueden ser llamadas matrimonios. Según constaba en las actas de nacimiento de los cónyuges, se trató de la unión de un hombre y una mujer, por lo que no había impedimento alguno para realizarla.
La razón por la que esta boda produjo tanto desconcierto es que la novia nació siendo él y el novio siendo ella. En efecto, fue el primer matrimonio transexual en México. Mario, hoy con barba y sin busto, se llama en los documentos oficiales María del Socorro, mientras que Daniela, con todo el aspecto de una mujer, fue bautizada como José Mauricio. Este hombre (antes mujer) y esta mujer (antes hombre) tienen siete años compartiendo la vida. Sin embargo, en nombre de su activismo decidieron “ponerle un cuatro” a las leyes de nuestro país y mostrarlas sin tapujos tan obsoletas como son, inservibles para regular una realidad social que hace tiempo las ha desbordado.
El contrato matrimonial que firmaron, otorga a esta pareja los mismos derechos que a una “evidentemente” heterosexual, pero eso porque en el enredo de sus naturalezas tuvieron la fortuna de enamorarse de alguien que llevaba antes un nombre correspondiente al sexo opuesto. Si el caso hubiera sido otro, por ejemplo si sólo uno de los contrayentes fuera transexual o si se tratara de dos mujeres, no habría sido posible unirlos legalmente bajo la misma forma jurídica. ¿Existe una buena razón para hacer esta diferencia? ¿No será hora de preguntarnos por qué es que se está legislando sobre argumentos en torno a algo tan íntimo como las preferencias que en el terreno sexual tenemos los seres humanos? ¿Acaso a los heterosexuales se nos pregunta cómo deseamos ser amados físicamente para determinar si es posible casarnos? ¡Y mire que si nos pusiéramos a averiguar las alcobas de los matrimonio “bien avenidos” nos encontraríamos con muchas sorpresas!
Quienes no pertenecemos a la comunidad conformada a fuerza de la discriminación sufrida por lesbianas, gays, bisexuales, transexuales, transgéneros y travestis, poco sabemos de lo que significa sentirse atraído por alguien del mismo sexo, vivir en un cuerpo que nos parece genéricamente ajeno, o desear vestirnos como corresponde socialmente a una mujer cuando se es hombre. Amar es conocer, dice Erich Fromm (padre del psicoanálisis humanista). Si esto es cierto, lo será igualmente que en el origen de muchas de las fobias (odios irracionales) que nos acosan socialmente, lo que se encuentra no es más que desconocimiento. Por ejemplo, ¿sabía usted que hay hombres heterosexuales a quienes les gusta vestir de mujer, sin que ello implique una tendencia homosexual?, ¿sabía que se han hecho estudios sociológicos donde se rebate fehacientemente la idea tan extendida de que las parejas conformadas por miembros del mismo sexo son menos estables en su relación?, ¿sabía que los principales promotores del sexo seguro son homosexuales y prostitutas, al grado de que hoy en día la mayor parte de los casos de VIH que se reportan corresponden a amas de casa contagiadas por sus maridos?
Es importante entender que la humanidad es diversa y que justamente en las diferencias radica la riqueza de nuestro mundo. Se dice que la ignorancia es atrevida pero, más que eso, es peligrosa; lo es porque lo que no se conoce es temido profundamente y el miedo es la principal fuente de agresión y de violencia. Más allá de las posturas personales que al respecto tengamos, situaciones como el tan sonado casamiento transexual al que nos hemos referido, nos ponen ante la necesidad de reflexionar con más calma las opiniones que expresamos. Es el desconocimiento lo que abona los terrenos de la injusticia contra los demás, gracias a él es que se acaba entablando guerras sin sentido contra quienes practican religiones distintas, que se discrimina a los pueblos indígenas por las costumbres que practican, que se asesina a las personas sólo porque no gustan de los mismo que nosotros, etcétera.
En lo que toca a la transexualidad hay mucho que aprender. Lo primero que hay que decir es que, del mismo modo que sucede con el resto de las inclinaciones sexuales y de género, esta condición no ha sido elegida por quienes la viven. Para ell@s, la identidad sexual está en conflicto permanente con la anatomía que tuvieron al nacer, lo que crea una grave disconformidad entre el sexo biológico y el psicológico y social. Por esta razón ell@s modifican quirúrgica y hormonalmente su cuerpo, con la idea de poder vivir teniendo una apariencia que pueda reflejar lo que son interiormente. A pesar de que esto no es tan distinto de lo que una chica argumenta para aumentar el tamaño de su busto, socialmente hemos decidido condenar a los transexuales, simplemente porque no somos capaces de entenderlos, porque no conocemos lo que les sucede y nos da miedo confrontarnos ante lo que nos resulta ajeno. Si bien, toda opinión es digna de respeto, la validez de nuestras creencias, al menos de aquellas que repercuten en la vida de otros seres humanos, debería estar dada en la información que las sustenta.
No podemos vivir sin leyes, pero éstas deben hacerse para proteger a los ciudadanos, no para marginar a quienes no cumplen con lo que hemos considerado “correcto”, sobre todo cuando lo que una persona decide para sí misma no afecta a los demás. Empecemos por informarnos seriamente sobre lo que desconocemos, no hace falta más que indagar un poco en las páginas web de los colectivos que los transexuales han formado, justamente con la finalidad de brindarnos los datos que nos están haciendo falta. Estoy segura de que haciendo esto, la mayoría de nosotros aprenderemos rápidamente a respetar y amar la diferencia, incluso algunos acabaremos sumándonos a las causas que enarbolan quienes se encuentran al margen de las legislaciones que deberían tomarlos en cuenta.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-940888037035721373?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/940888037035721373/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=940888037035721373' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/940888037035721373'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/940888037035721373'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/09/ells.html' title='Ell@s'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-6723446254319426636</id><published>2008-09-16T18:16:00.000-07:00</published><updated>2008-09-16T20:55:34.062-07:00</updated><title type='text'>Second Life: la vida comprada</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;¿Recuerda haber dicho alguna vez que la vida no tiene precio? En sentido estricto esta frase sigue siendo cierta. Sin embargo esto no es así en la Web, donde aparentemente uno puede cambiar de vida de manera bastante fácil. Me refiero a sitios en la RED como Second Life, un mundo virtual lanzado por Linden Research Inc. en 2003 y que adquirió notoriedad unos tres años después, cuando empezó a aumentar el número de “residentes” que albergaban sus ciudades. Aunque Second Life se ha definido como un juego en línea, la verdad es que es para muchos de los internautas que interactúan en este espacio, el mismo dista de ser un entretenimiento meramente lúdico: es, como su nombre lo indica, su segunda vida y, en ocasiones, la primera, la que valoran más, la que gozan y con la cual se sienten satisfechos.
Aunque sin duda esta última idea puede resultar desconcertante, no me parece tan difícil entender que para algunos individuos la posibilidad de inventarse una vida a su antojo sea sumamente atractiva. Second Life les permite ser todo aquello que añoran por encontrarse inmersos en sociedades de consumo que les reclaman el hecho de no cumplir con los estereotipos de belleza, éxito o popularidad. Para estas personas, “encarnar” en un avatar (personajes en tercera dimensión completamente configurables) es la oportunidad, nada despreciable, de presentarse antes el mundo (aunque sea el virtual) con todas las cualidades que desean: bellos, extrovertidos, seguros de sí mismos, etcétera.
Pero la vida en Internet también cuesta y sus habitantes, por más caracterizados que estén, no dejan de ser seres humanos con prejuicios, complejos y carencias. Al final, no se trata de un juego inocente en el que la gente encuentra entornos donde impera la democracia, la igualdad y la fraternidad. Second Life es, ante todo, un negocio para sus creadores quienes, del mismo modo que muchos cirujanos plásticos, han hecho de la insatisfacción de los “menos agraciados” su modus vivendi. Lo paradójico en este caso es que los participantes pagan dinero real para obtener bienes virtuales que van desde propiedades (islas, casas, negocios, automóviles, etcétera), hasta modificaciones en el aspecto físico e indumentaria del personaje que les representa.
El éxito de este mundo virtual ha sido tal que no faltan quienes mudaron sus negocios de la realidad a la virtualidad. Así como lo lee, en Second Life existen, por ejemplo, galerías de arte virtuales, donde sus dueños virtuales venden cuadros o esculturas, igualmente virtuales, a clientes también virtuales ¡que pagan con dinero real! Así mismo, por ser un foro que adquiere cada vez más atención de la gente, artistas y políticos no han dudado en llevar sus conciertos y mensajes a los escenarios que existen en este lugar. Es de destacar la propagación de publicidad comercial en las calles de las ciudades alojadas en Internet, y es que las compañías tienen muy claro que, detrás de los avatares, lo que hay son potenciales clientes ávidos de consumir sus productos.
Como pasa en el espacio tangible que habitamos todos, en este ya casi planeta virtual, las pasiones humanas y los sentimientos también tienen lugar. Hay avatares que se enamoran, se casan y tienen hijos. Los encuentros y desencuentros entre personas no son poco frecuentes y, como cuenta un periodista que decidió vivir una semana en este site, lo que se siente acaba siendo tan real como en la vida “común y corriente”. ¿Dónde entonces empieza y termina la virtualidad de esta existencia elegida? ¿Qué tan distinta es de la que nos ha tocado vivir? ¿Por qué comprar lo que se nos ha dado gratuitamente? Parece que Second Life seguirá generando en quienes nos dedicamos al estudio de los fenómenos sociales muchas preguntas y pocas respuestas. Por lo pronto, yo encuentro una ventaja en la existencia de este mundo alterno: la próxima vez que un entrometido ande preguntando lo que no le importa y yo exclame “¡cómprate una vida!”, podré también decirle en dónde lo puede hacer.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-6723446254319426636?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/6723446254319426636/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=6723446254319426636' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/6723446254319426636'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/6723446254319426636'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/09/second-life-la-vida-comprada.html' title='Second Life: la vida comprada'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-8201612612985102209</id><published>2008-09-16T18:15:00.000-07:00</published><updated>2008-09-16T20:55:49.729-07:00</updated><title type='text'>Mi papá también me mima: masculinidad y paternidad afectiva</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Cuando se busca información sobre paternidad, lo usual es encontrarse con documentos donde se discute en torno a las obligaciones que adquieren los hombres cuando engendran un hijo. Lo más frecuente es que se aborde el tema de la pensión alimenticia y de los derechos que mujeres y niños tienen en cuanto a recibir protección, de índole sobre todo financiera, por parte del padre de familia. Estos temas han sido fundamentales, en particular en una sociedad patriarcal como la nuestra, donde abundan los casos de varones que no reconocen a sus vástagos y que evaden sus más mínimas responsabilidades. Sin embargo, así como los hombres tienen obligaciones ineludibles para con sus hijos y las madres de los mismos, ellos cuentan con derechos que refieren a su paternidad, en específico a las posibilidades afectivas y emocionales que trae consigo el tener un hijo.
Con una perspectiva tradicional, los hombres son vistos como proveedores económicos de la familia; la función que se les ha asignado es la de brindar recursos financieros y protección de tipo físico a sus hijos y parejas, dejando fuera de su ámbito el prodigar afecto y seguridad emocional. Nadie pone en duda que ser madre es uno de los acontecimientos fundamentales en la vida de una mujer que así lo haya decidido. Se entiende igualmente que las mujeres que han tenido hijos deben brindar a éstos cuidado y cariño. No obstante, con base en una idea errónea de la masculinidad, a los varones se les ha privado de sus capacidades emocionales y ello afecta, no sólo a los padres que no se permiten ser amorosos, sino a los hijos de éstos que son obligados a crecer sin el apoyo afectivo de una de las figuras referenciales más importantes en su vida.
Lo que dificulta a los varones el ejercicio de una paternidad afectiva es, como se ha dicho, la noción de masculinidad sobre la que descansan en nuestras sociedades todas las ideas que tenemos en torno a cómo debe comportarse un hombre. Lo primero que es importante entender es que la masculinidad es una identidad construida socialmente, es decir, no está dada de manera biológica o “natural” y, por tanto, es susceptible al cambio. Las formas de “ser hombre” que socialmente se han validado fueron construidas en oposición a “lo femenino” y, entre otras cosas, implican la negación de ciertas emociones y la prohibición de mostrar afecto a los demás, incluso a sus propios hijos. Sin embargo, la paternidad responsable no termina con dar un apellido a los vástagos y resolverles económicamente la subsistencia en aras del buen cumplimiento de las funciones de un padre que es visto fundamentalmente como proveedor. Ser un padre amoroso es también una obligación, pero igualmente un derecho de los hijos y de los propios varones, quienes se benefician emocional y psicológicamente cuando ejercen su paternidad involucrándose de manera afectiva desde el momento de la procreación y convirtiéndose en acompañantes activos de la vida de sus hijos.
Quizá uno de los errores más comunes en los que incurre el movimiento feminista es la manifestación de este tipo de ideas desde la perspectiva de la responsabilidad. Es cierto que ser un padre emocionalmente presente es un deber pero, más que eso, es un privilegio. Al menos de esa manera lo asumen algunos varones que se han dado la oportunidad de experimentar de otra manera su rol como padres, dejando de sentirse incapaces ante el cuidado de sus niños. Estos hombres han aprendido lo mismo a cambiar pañales que ha brindar consuelo amorosamente y, existen cada vez más casos en los cuales exigen su derecho a participar activamente en el cuidado y educación de su progenie. La intervención de hombres y mujeres en tareas consideradas como propias del género opuesto es, de manera muy probable, el principio de esta nueva manera de entender la paternidad y no debe implicar el establecimiento de conflictos, sino de espacios de ayuda, comprensión y esfuerzo mutuos. Dicen que la paternidad es un acto de fe (en vista de que los hombres no llevan en su vientre a los nonatos). No obstante, del mismo que la maternidad lo es, ser padre es fundamentalmente un ejercicio emocional revestido de construcciones sociales que pueden modificarse. Las relaciones entre hombres y mujeres deben ser equitativas siempre, pero cuando hay niños de por medio, es fundamental que ambas partes seamos capaces de brindarles lo mejor para su desarrollo en todos los sentidos. Sin duda esta labor requiere redefinir la manera en que hemos entendido las funciones de cada género dentro del núcleo familiar. El compromiso emocional con sus hijos e hijas es un derecho de los hombres que, además, beneficia a las mujeres y los infantes. Por ello la paternidad afectiva debe ser promovida por todos y el prodigar afecto tiene que dejar de ser una tarea exclusivamente femenina, los hombres pueden hacerlo tan bien como nosotras y los niños seguramente estarán felices al poder decir “mi papá también me mima”.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-8201612612985102209?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/8201612612985102209/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=8201612612985102209' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/8201612612985102209'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/8201612612985102209'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/09/mi-pap-tambin-me-mima-masculinidad-y.html' title='Mi papá también me mima: masculinidad y paternidad afectiva'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-2383879912122131530</id><published>2008-09-16T18:14:00.000-07:00</published><updated>2008-09-16T20:56:24.970-07:00</updated><title type='text'>Música, moda ¿y depresión?: el mundo Emo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Hace relativamente poco tiempo, los Emo ocuparon sendos espacios en los medios informativos del país. ¿La razón? Jóvenes identificados con esta tribu urbana fueron agredidos en Querétaro por supuestos miembros de otros grupos (Punks y Darks) que habían sido convocados mediante páginas WEB donde se promueve el odio y la intolerancia contra estos adolescentes. Semanas más tarde pasó exactamente lo mismo, esta vez en la glorieta de Insurgentes en la ciudad de México, lugar en el que se enfrentaron algunos Emos con sus agresores (aparentemente Punks), protagonizando una trifulca que no deja de tener su lado chusco, pues fueron separados por la policía capitalina…¡con ayuda de unos cuantos Hare Krishna! que, al son de sus alegres canciones, tranquilizaron a los presentes.
Pero más allá del toque surrealista que nos hace exclamar a todos “¡sólo podría pasar en México!”, las noticias sobre estas agresiones deberían movernos a pensar sobre algunas cuestiones que me parecen de trascendencia y que, aunque han sido debatidas en periódicos, programas televisivos y diversos foros, están lejos de agotarse. Primero, habrá que empezar a preguntarnos sobre los intereses de un sector poblacional al que se alude en todos los discursos políticos del país como “futuro de la Nación” y que, sin embargo, no ha sido atendido más allá de la creación de un Instituto de la Juventud que nadie sabe para qué sirve. ¿Por qué como sociedad tenemos que enterarnos de las cosas que motivan (o desmotivan) a un gran número de jóvenes hasta que son violentados de manera inocultable? ¿Por qué antes de esto, los padres de muchos adolescentes que se identifican con las formas de vida de estas comunidades, no tienen ni la más remota idea de lo que las mismas significan para sus vástagos? Una vez más, como intento mostrar con cada entrega de esta sección, parte (y sólo parte) de las respuestas a ambas preguntas se encuentra en el hecho de que los jóvenes urbanos están relacionándose en espacios que a la mayoría de los adultos les parecen inaccesibles, como sucede con la Internet.
En efecto, en la RED es posible hallar información interesante en torno a lo que los sociólogos y antropólogos han denominado como tribus urbanas y, en particular, sobre este grupo de jóvenes que rinden culto a la tristeza y a la decepción ante un mundo que parece no ofrecerles alternativas dignas en ningún sentido (social, cultural, laboral, etcétera). El término Emo es un anglicismo derivado de la palabra Emotional (emocional), al principio era utilizada para designar a cierto tipo de música escuchada por simpatizantes del movimiento punk que fueron agregándole a sus canciones un toque más intimista y cuyas letras están cargadas de pesimismo. Así, lo que antes fueron piezas musicales irreverentes y violentas (aunque los punks de ninguna manera son un grupo de gente agresiva, su participación en la convocatoria que inició la confrontación con los Emo en Querétaro está en duda y no así su adhesión a las manifestaciones en pro de la tolerancia que este evento desencadenó semanas más tarde), mediante las cuales los jóvenes expresaban un, a mí entender, explicable enojo hacia quienes han visto en ellos sólo fuerza de trabajo a destajo, acabó por convertirse en un interminable y doloroso canto desilusionado. Si pensamos en lo que el psicoanálisis dice acerca de la depresión (que ésta no es sino rabia contenida que revierte el individuo hacía sí mismo cuando se siente impotente para cambiar las situaciones que le enojan), no debería sorprendernos que ahora los adolescentes, antes contestatarios y vitales, estén optando por el sufrimiento como bandera; al fin y al cabo no han logrado modificar lo que sucede y eso a cualquiera deprime ¿o no?
A la música se agregó la conformación de una imagen que intenta transmitir muchas cosas: delgadez y palidez extremas que indican sin lugar a dudas un estado emocional de indefensión y vulnerabilidad; ropa muy ceñida al cuerpo de color negro o morado (que remiten al luto y al vestuario dark, movimiento anterior al Emo) y accesorios como estoperoles en cintos y muñequeras (utilizados previamente por los punks y los rockers) y que los Emo combinan con detalles “tiernos” (como broches de cabello en forma de moñitos de colores usados por las chicas u ositos de peluche que simulan estar muertos y que no es inusual ver entre las pertenencias de estos jovencitos). El conjunto de la estética Emo procura mostrar individuos que cuestionan mediante su androginia, entre otras cosas, la condena social a la homosexualidad y la construcción de una masculinidad que no permite a los varones expresar sentimientos como la tristeza (condición de la que no me ocuparé en este momento, pero de la que no puedo dejar de decir que se encuentra en la base de la violencia contra las mujeres).
Ser Emo, según ellos mismos lo cuentan, implica también “una filosofía”, un modo de ver la vida. No obstante, sus ideas al respecto son bastante desalentadoras, puesto que pueden resumirse en lo que Eric Fromm, padre del psicoanálisis humanista, ha definido como necrofilia (amor a la destrucción, sentimiento diametralmente opuesto al apego por la vida). Esto no es algo que podamos pasar por alto, ya que no se trata aquí de lo “oscuro” de los darks (quienes, como parte de su adhesión al grupo que los acoge, se han provisto de buena literatura y suelen ser conocedores del Romanticismo temprano), tampoco se alude a la perversión sexual a la que nos remite normalmente el vocablo necrofilia (al que no le resto motivos para alarmarse, pero que nada tiene que ver con los Emo). Aquí estamos hablando de depresión, la forma más destructiva en que puede expresarse la insatisfacción y la inconformidad; es decir, nos encontramos ante una enfermedad que se está socializando y que es alentada por estos adolescentes, quizá al inicio sólo como parte de su búsqueda identitaria, pero que lleva a muchos de ellos a practicar la anorexia, la bulimia y las autolesiones (self injury) y a albergar pensamientos suicidas. No intento aquí denostar a los Emos, para ser sincera me gusta su ideal estético y entiendo el mensaje que desean trasmitir: el mundo que les ofrecemos no está como para celebrar. Tampoco, por supuesto, creo que deban ser agredidos y considero que es su derecho escuchar la música y vestirse como les apetezca, tener la preferencia sexual con la que se descubran y expresarse. Sin embargo, sí creo que debemos estar alertas ante la depresión que parece aquejarles. Tal vez, como dijo un investigador de la UNAM, se trata sólo de “niños tiernos en busca de atención”. Tiernos, sí, pero yo agregaría también tristes y considero que, en la medida en que los Emo no son unos cuantos sujetos marginales, sino un amplio sector de la población juvenil de este país, debemos empezar a preguntarnos en qué estamos nosotros contribuyendo a la tristeza de esa generación ¿No dicen que son el futuro de México? Tal vez una buena manera para empezar a encontrar algunas respuestas podría ser leer las páginas en la RED que hablan de estos adolescentes.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-2383879912122131530?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/2383879912122131530/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=2383879912122131530' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/2383879912122131530'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/2383879912122131530'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/09/msica-moda-y-depresin-el-mundo-emo.html' title='Música, moda ¿y depresión?: el mundo Emo'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-5687072437827046584</id><published>2008-09-16T18:13:00.000-07:00</published><updated>2008-09-16T20:56:56.556-07:00</updated><title type='text'>¿Bondad o codependencia?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;En el debate que derivó en la aprobación de las leyes mediante las cuales se ha prohibido fumar en sitios públicos cerrados, la mayor parte de los argumentos que se empleaban tenían que ver con los derechos de quienes, sin ser adictos a la nicotina, son afectados por encontrarse cerca de personas que están fumando. Algo similar pasa con los allegados de quienes tienen otro tipo de adicciones, principalmente al alcohol, sólo que en estos casos las repercusiones son emocionales más que físicas, quizá por ello es que no les hemos dado la atención que, a mi juicio, merecen. De esto trata la codependencia, otra de las afecciones “modernas” de nuestra sociedad. En esta ocasión, las navegaciones por Internet me han permitido conocer de manera muy positiva sobre algo que es frecuente en la actualidad y de lo que poco se habla. En efecto, es en la RED donde los grupos dedicados a ayudar a los codependientes han logrado abrir espacios informativos y opciones reales de difusión.
Según algunas de estas páginas, la codependencia se define como el ciclo de patrones de conducta y pensamientos disfuncionales que producen dolor y que se repiten de manera compulsiva, como respuesta a una relación enferma y alienante con un adicto activo o en una situación de toxicidad relacional. Se trata de una enfermedad emocional que es adquirida por quienes se encuentran en estrecho contacto con alguien que sufre alguna adicción (padres, hijos o cónyuges) y que, de manera indirecta, acaban siendo presas de la misma sustancia consumida por sus familiares quienes, aún no siendo consumidores, dedican la mayor parte de su tiempo a pensar en el adicto y en las consecuencias de su padecer; se pasan la vida angustiados, frustrados por no encontrar el modo de cambiar la conducta de quien ocupa sus pensamientos e imaginando los peores escenarios. ¿Le suena familiar? Entonces, probablemente usted sea codependiente.
Los síntomas de la codependencia están íntimamente relacionados con los efectos de la depresión y la ansiedad que causa una situación estresante (disminución del apetito sexual, congelamiento emocional, conductas compulsivas, auto imagen negativa, dependencia de la aprobación externa, malestares gástricos, dolores de cabeza y espalda crónicos, etcétera), pero lo que distingue a las personas que padecen codependencia de quienes sufren otras condiciones es la necesidad obsesiva por controlar la conducta de los otros de la que, además, se sienten enteramente responsables. Hasta aquí, parecería que si estamos lejos de alcohólicos y drogadictos activos nos encontramos a salvo de la codependencia. Sin embargo, lo preocupante es que esta condición afecta a un porcentaje de la población enorme, puesto que nuestra cultura fomenta dramáticamente la dependencia emocional, sustento de la codependencia y de otros males de la modernidad como el narcisismo.
Si respondemos a las preguntas de los cuestionarios que circulan en la Internet con el fin de autoevaluarse frente a este problema, casi podríamos asegurar que todos nosotros somos o hemos sido en algún momento de nuestras vidas codependientes en distintos grados. Por ejemplo, ¿usted cree y siente que es responsable de los sentimientos, acciones, deseos, necesidades o el bienestar de la gente que le rodea?, ¿se siente instintivamente impulsado a ayudar a otras personas, aún cuando no le han solicitado que lo haga?, ¿dice que sí cuando quería decir que no?, ¿hace cosas para otras personas que ellos podrían hacer por sí mismos y luego se siente resentido y víctima de la situación?, ¿se siente aburrido, vacío o sin valor cuando no hay una crisis en su vida o alguien a quién ayudar?, ¿cree que alguien más que usted mismo es responsable de hacerlo feliz?, ¿cuándo antepone sus necesidades a las de alguien más se siente culpable?, ¿está esperando que alguien cambie porque cree que sólo de ese modo usted podrá ser feliz?
Si respondió que sí a alguno de los anteriores cuestionamientos, o a cualquiera de los que puede encontrar en las páginas referidas al final de este texto, valdría la pena que se informara sobre la codependencia. Aunque esta condición no es propia del género femenino, no cabe duda que en nuestra sociedad, patriarcal y con altos índices de machismo todavía, las mujeres son más susceptibles a ella. Esto no debería sorprendernos, puesto que durante muchísimo tiempo lo que hoy en día empieza a considerarse como un problema fue visto como una cualidad intrínseca y, por supuesto, más que deseable para las mujeres: la bondad. Así es, en nuestra sociedad, las mujeres somos educadas desde niñas para ser “buenas”, otorgando un contenido a este concepto que está lejos de la salud mental y asociándolo a la imposición del rol como “cuidadoras”: madres abnegadas que sacrifican sus sueños y ambiciones en nombre de los caprichos más absurdos de sus hijos; esposas siempre dispuestas a “atender” a sus maridos “a cuerpo de rey”, no como elección (que si así fuera sería sin duda válida) sino como un “deber”; hermanas que, sólo por ser mujeres, son designadas para servir la comida y lavar la ropa de los varones de la casa, amigas siempre dispuestas a “dejarlo todo” para escuchar y consolar a quien lo necesita, etcétera.
La codependencia es propia de personas que no saber decir que no, que evitan mostrar enojo ante el abuso de los demás y que se pasan la vida intentando resolver los problemas de sus allegados en lugar de dedicar tiempo a hacer cosas destinadas a su bienestar físico, emocional y psicológico. Estoy segura que muchas mujeres se sentirán identificadas con estas situaciones. Lo sabemos bien, la negativa de una chica ante el pedido de un favor es considerada descortés, mucho más que si se tratara de la de un hombre; cuando una mujer se inconforma frente a una situación injusta para ella, no es raro que se le califique de histérica y de tener mal carácter. Y es que, como hemos dicho, la codependencia es muchas veces confundida con la bondad, incluso por quienes la sufren: ¿qué tiene de malo preocuparse por el bienestar de nuestros seres queridos?, ¿por qué se juzga de mala manera a las mujeres que se desviven por “cargar la cruz que les ha tocado”?, ¿por qué se dice que están enfermas, si lo único que hacen es sufrir con sus hijos, maridos, hermanos o nietos, las adicciones de éstos?
Sin embargo, auque así nos lo han hecho creer, la codependencia en realidad no tiene nada que ver con ser buena madre, esposa, amiga, hermana o hija. De hecho, ser una buena persona es imposible cuando no se empieza por serlo con uno mismo y, justamente, ser codependiente implica violentar de manera grave y constante a quien debería ser protagonista de nuestras historias vitales: nosotros. Esto no es una alabanza al egoísmo, porque aprender a querernos y a respetarnos es requisito ineludible para llevar una vida sana en todos los sentidos y, paradójicamente, para poder ayudar realmente a los demás. Sí, la codependencia nos limita e impide que seamos gente generosa y solidaria de verdad. A pesar de la comparación que hice al inicio de este escrito con los fumadores pasivos, las personas codependientes se encuentran enganchadas en un círculo vicioso del que, aunque duela reconocerlo, participan activamente. Bajo su constante sumisión y actitud de servicio desmedida, se aloja una profunda necesidad de reconocimiento que las vuelve egoístas y controladoras de sus seres más queridos. Incluso, lejos de cooperar para que el adicto se recupere, muchas veces terminan encubriéndolo o abonando con su sobreprotección a que se mantengan las cosas sin cambios porque, de haberlos, ¿a qué dedicarían sus días y sus noches, durante tanto tiempo ocupadas en pensar en la vida del otro? Además, todos los miembros de la familia acaban siendo afectados, no sólo por la adicción de uno de sus integrantes, sino por la codependencia de los demás involucrados. Así, esta enfermedad se va heredando a las próximas generaciones que, aún cuando logren ya no convivir con adictos a sustancias diversas, acaban irremediablemente siendo dependientes emocionales a los que les será sumamente difícil relacionarse de manera sana con los demás. Sólo por estas razones, me parece que vale la pena informarse al respecto y, en caso de descubrirse codependiente, solicitar la ayuda necesaria que por fortuna abunda en Internet. ¿No lo cree usted?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-5687072437827046584?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/5687072437827046584/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=5687072437827046584' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/5687072437827046584'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/5687072437827046584'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/09/bondad-o-codependencia.html' title='¿Bondad o codependencia?'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-7579075803411249532</id><published>2008-09-16T18:12:00.002-07:00</published><updated>2008-09-16T20:57:12.695-07:00</updated><title type='text'>Los valores del circo: el arte de aprender a volar</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;A Boneca que siempre ha tenido alas y
a Yenué y Emmanuel quienes, con toda paciencia,
intentan regalarme un par de ellas
tres veces por semana.

Hace unas semanas, Federico Serrano Díaz, director de difusión del Circo Atayde Hermanos, explicaba a un periodista que la costumbre de denostar a los políticos de nuestro país equiparando sus malas acciones con las artes circenses constituía un error que denotaba ignorancia sobre lo que estas últimas son. En efecto, como bien apuntó Serrano en su misiva, el circo es un “arte escénico ancestral y vivo, esencialmente democrático”, lejano sin duda del comportamiento de los malos servidores públicos que carecen de las características indispensables para ser artistas: disciplina, rigor, concentración, valoración del esfuerzo individual y colectivo, etcétera.
En la carta recibida por el periodista y publicada por él mismo como muestra de la humildad con la que recibió el reclamo, Serrano cita lo dicho en torno al circo por personas tan ilustres como Ernest Hemingway (“El circo es el único espectáculo que conozco que mientras se mira, proporciona la sensación de vivir en un sueño feliz”), Máximo Gorky (“No sé exactamente lo que el circo me ha dado, excepto que vi gente arriesgando sus vidas con una gracia y una elegancia infinitas para entretener a sus semejantes; y eso me parece más que suficiente”) o Henry Miller (“El circo es una pequeña arena cerrada que nos envuelve en el olvido; por un momento nos permite salir de nosotros mismos para fundirnos en un mundo de gozo y maravilla que nos conduce al corazón de un universo misterioso”).
Todos lo sabemos, el circo es fuente de felicidad para quienes miran el grandioso espectáculo que montan sus artistas, pero no me parece descabellado asegurar que lo es aún más para quienes viven de “hacer malabares”. Estas artes tienen un extraordinario poder sanador que, para nuestra fortuna, está siendo socializado en México por algunos de sus practicantes. En talleres, cursos y escuelas, estos artistas se esfuerzan por ayudar a que personas sin experiencia en dichas cuestiones logren hacer contorsiones o ejercicios de equilibrismo. Sin embargo, su labor va mucho más allá del simple entrenamiento físico, pues con el desafío que implica intentar pararse de manos o escalar una tela sin más apoyo que uno mismo, se ejercitan cuestiones de vital importancia para los seres humanos, como la voluntad y la confianza (si no es que la fe, en nosotros y en los demás).
Su valor es de tal envergadura que incluso algunas organizaciones no gubernamentales han apostado a las artes circenses como un recurso efectivo para la integración social; en entrevistas contenidas en las páginas web referidas al final del texto, los representantes de estos grupo aseguran que mediante ellas es posible estimular la libertad y creatividad de los jóvenes, poniendo énfasis en la tenacidad y la disciplina, de modo que “los adolescentes en situación de riesgo se desarrollen, se expresen y formen, a partir de su contexto, un nuevo tipo de relaciones consigo mismos, con su familia, sus amigos, su comunidad y el patrimonio cultural”. Se trata, pues, no de formar nuevos artistas, sino mejores seres humanos, dignos, fuertes, con sentido de los demás, honestos y felices.
Sin duda con estas acciones los artistas circenses de México están haciendo por nuestro país mucho más que los políticos: ellos sí han abierto espacios constructivos para los jóvenes donde se viven de manera palpable y cotidiana los valores que nos permiten estar emocionalmente sanos y, por tanto, conformar sociedades más justas y mejores. Dejemos pues los discursos en manos de quienes los usan para ganar posiciones que les darán poder y dinero; concentrémonos en conocer las alternativas que nos ofrecen los verdaderos cirqueros para realmente aprender a volar. Yo les propongo un desafío menos difícil que caminar por la cuerda floja: ¿qué tal si esta vez inscribe a su hijo en un taller para hacerse equilibrista, en lugar de pagarle las clases de spinning? O ¿qué le parece si celebra cuando su nieto le diga que quiere estudiar para “andar en zancos”? ¡Alégrese! ¡Él o ella sí piensan en mejorar el mundo y no en sentarse en una curul para hacerle daño a nuestro país!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-7579075803411249532?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/7579075803411249532/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=7579075803411249532' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/7579075803411249532'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/7579075803411249532'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/09/los-valores-del-circo-el-arte-de.html' title='Los valores del circo: el arte de aprender a volar'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-962032417292761973</id><published>2008-09-16T18:12:00.001-07:00</published><updated>2008-09-16T20:57:45.493-07:00</updated><title type='text'>“Hasta que la muerte nos separe”: violencia y dependencia emocional</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Cuando se toca el tema de la violencia doméstica, lo usual es encontrarse con intentos por detallar el perfil de los agresores (en general varones, aunque no de manera exclusiva); se dice que son personas abusadas sexual, física o psicológicamente durante su niñez, con patrones de comportamiento machistas, con rasgos de carácter sumamente agresivos y que ven en los miembros de su familia objetos que les pertenecen. Sin embargo, poco se habla de las características de las víctimas y, menos aún, de las normas socioculturales que compartimos como “valores” y que, internalizados mediante la educación, se vuelven en nuestra contra, abonando eficiente y dramáticamente los terrenos del maltrato.
Más allá de los casos donde una víctima de violencia no escapa de su agresor por el miedo que este le inspira o debido a circunstancias extremas que le impiden hacerlo (como el encierro vivido por una chica en Austria de quien recientemente los medios de comunicación dieron a conocer su terrorífica historia a manos de un padre que la mantuvo secuestrada veinte años), existen casos en los cuales pareciera que las personas maltratadas desean seguir inmersos en la situación que están viviendo. De hecho, en cierto modo y guardadas todas las proporciones debidas, podría decirse que, en efecto, estos individuos vejados quieren mantenerse dentro del ciclo de agresiones que sufren. Pero ello no quiere decir, de ninguna manera, que les guste o que tengan claridad en torno a lo que les está sucediendo, puesto que son, ante todo, dependientes emocionales a quienes se ha inculcado ideas equivocadas sobre el amor y las relaciones interpersonales.
Lo primero que es importante entender es que la violencia no se reduce, como muchas veces se ha pensado, a los golpes o al maltrato físico. Tampoco es verdad que las agresiones evidentes se presenten de un día para otro, sin antecedentes y sin motivo alguno. En general, las víctimas son personas a las que se ha minado su autoestima mediante maltratos psicológicos y emocionales previos que ni siquiera son considerados como tales por la gente: las descalificaciones, las prohibiciones, el control sobre su vida y su persona. No es extraño que estos síntomas aparezcan durante el noviazgo (celos, desconfianza, interrogatorios, etcétera) y que sean pasados por alto o, peor todavía, considerados como “muestras de amor”. Sólo con escuchar atentamente algunas de las canciones “románticas” que inundan la radio, es posible darse cuenta cómo nuestra sociedad fomenta los comportamientos posesivos y la dependencia emocional. Amar se convierte así en un acto casi suicida, donde es puesta en entredicho la veracidad de los sentimientos que expresamos, sino se acompañan de la renuncia voluntaria al respeto por nuestra individual y a los límites sanos que cualquier relación debe tener.
El amor, dice Erich Fromm (fundador del psicoanálisis humanista), sólo puede existir entre seres libres, individuos que eligen compartir sin que ello signifique dejar de ser quienes son y, para ser verdaderamente, resulta indispensable haber aprendido a bastarse a sí mismo, dejar de “necesitar” a otro que “nos complete” y que le “dé sentido a nuestras vidas”. Son muchos los mitos que envuelven en nuestra cultura a la idea del amor y que no nos ayudan en la lucha contra la dependencia emocional. Pensemos, por ejemplo, en aquello de la “media naranja”, conocida expresión de quien busca la plenitud en la compañía, muchas veces con un costo altísimo para nuestra autoestima, de alguien que nos hará “sentir plenos”, como si no pudiéramos serlo sin ayuda de nadie. Y ¿qué me dicen de los múltiples “sin ti me muero”, “no puedo vivir sin ti”, “sin ti no soy nada”? Sin duda hay personalidades violentas que intentan transgredir nuestros espacios emocionales pero, en la mayoría de los casos, la verdad es que no cualquiera se enamora de un agresor: la dependencia emocional define, casi exclusivamente, la personalidad de quienes entablan relaciones de este tipo. Por eso es fundamental conocer nuestras carencias y trabajar sobre ellas, antes de decidir compartir la vida con alguien. Descubrirnos como dependientes emocionales no es una tragedia, por el contrario, es el primer paso para dejar de serlo. Pero, además, esta condición es muy frecuente en nuestra sociedad, por lo que no debería sorprendernos si nos damos cuenta de que la sufrimos y educar a las nuevas generaciones en la equidad es una tarea que deberemos enfrentar como colectivo. Empecemos por informarnos al respecto y transmitir este conocimiento a los más jóvenes; entre otras cosas, podemos enseñarles que el amor no tiene por qué ser una enfermedad mortal y que los juramentos ante jueces o ministros de cultos religiosos no nos obligan a quedarnos “hasta que la muerte nos separe”, sobre todo cuando los cadáveres prematuros acabaremos siendo nosotros.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-962032417292761973?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/962032417292761973/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=962032417292761973' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/962032417292761973'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/962032417292761973'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/09/hasta-que-la-muerte-nos-separe.html' title='“Hasta que la muerte nos separe”: violencia y dependencia emocional'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-6889820200375536830</id><published>2008-09-16T18:11:00.001-07:00</published><updated>2008-09-16T20:58:04.018-07:00</updated><title type='text'>Self Injury: el dolor que libera</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;“Veo la sangre correr y con ella va todo mi dolor”. No, no se trata del fragmento de un poema donde la metáfora aleje de nosotros el espanto. Esta frase es la descripción sintetizada de lo que sienten quienes practican la autolesión deliberada (llamada en inglés self injury). Este trastorno es definido médicamente como una forma de daño realizado por uno mismo en el cuerpo sin la intención de suicidarse. Se trata de un acto compulsivo que suele estar motivado por la necesidad de liberar emociones como la angustia, el enojo y la frustración; en menor medida también se presentan casos en que la finalidad de quien se lesiona es rebelarse contra la autoridad, jugar con situaciones de riesgo o sentir control.
La autolesión deliberada es un desorden severo que se asocia a menudo con otros problemas de índole psiquiátrico como la personalidad límite (el más común), la depresión, las adicciones, los trastornos alimenticios (bulimia y anorexia), cierto tipo de psicosis y sociopatías, o el estrés postraumático (presente en personas que han sufrido situaciones sumamente violentas –secuestros, sesiones de tortura o encarcelamiento, por ejemplo–), entre otros. Si bien esta conducta frecuentemente se presenta en la etapa de la pubertad, no es exclusiva de la misma; existen casos de niños muy pequeños y de adultos que igualmente padecen dicha condición. En general, haber sufrido violencia de algún tipo en la infancia se considera un factor de riesgo para la adquisición de los comportamientos autolesivos.
El self injury es difícil de diagnosticar debido a que sus practicantes se sienten avergonzados por su conducta y procuran ocultarla, pero además puede confundirse con intentos suicidas, cuando uno de los factores que permiten hacer un diagnóstico fiable de autolesión deliberada, es justamente que el paciente no muestre intención de quitarse la vida. Otras de las características que son tomadas en cuenta para determinar la existencia de este padecimiento son la imposibilidad para resistirse al deseo de lastimarse, el incremento de la tensión previa a la autolesión y una sensación de alivio después del acto. Esto último es lo que define realmente el infierno en el que se encuentran quienes “se cortan”: dañan su cuerpo para liberar dolor emocional, generan en la piel las marcas de las heridas que llevan en el alma.
Como sucede con muchos de los problemas que aquejan a la población joven del mundo, internet es el espacio que alberga los testimonios de quienes se autolesionan. Estos sitios ofrecen a los internautas la posibilidad de entender mejor el padecimiento al que nos referimos más allá de la información médica, centrándonos en lo que los afectados piensan y sienten. En sus páginas, estas personas nos hablan de algo sobre lo que poco sabemos y que podrían estar sufriendo gente cercana a nosotros en absoluto silencio, llevando sin ayuda de quienes los aman el peso de una enfermedad que, cuando se conoce, suele ser mal comprendida. Como bien lo explica en su blog Eva, una chica que se encuentra en recuperación desde hace poco más de un mes: “muchos creen que lo hacemos por llamar la atención pero se equivocan, es todo lo contrario, para no parecer débiles ante los demás tratamos de desquitar frustraciones, enojos, tristezas y decepciones (…) haciendo tangibles aquellas heridas que llevamos por dentro”.
En las bitácoras personales alojadas en la RED, la expresión de esta última idea es expresada continuamente por quienes intentan explicarse a sí mismos y al mundo lo que les sucede cuando se hacen daño. En un site llamado Superficialidad Dolorosa, su autora (bajo el seudónimo de Ketara) lo cuenta así: “no busco la muerte, talvez solo un poco de paz, y confundida lloro sola, sangrando queriendo detener lo imparable, buscando gritar, sola, confundida, sin fuerzas ni ganas de tenerlas para seguir”. También hay quien narra situaciones en las que prima la incomprensión de quienes rodean al enfermo: “tengo 16 años y yo lo hago sólo para sacar mi coraje (…) mi mamá se enteró y, en lugar de darme un abrazo o algo por el estilo, me pegó (…) Esto sólo hizo que lo haga más seguido y ahora ya no sé cómo parar”.
Los llamados de auxilio son frecuentes entre quienes escriben estas páginas y participan de foros donde comparten sus historias. Ellos, la mayoría adolescentes, están pidiendo ayuda de manera muy clara y nadie parece hacerles caso: “He tratado de no hacerlo más, pero lo veo casi imposible...ayer le iba a cortar el pelo a mi novio con una navaja y en eso discutimos y me quedé sola en mi habitación con la maldita navaja...no aguanté...hasta mis hermanas lo saben y no hacen nada y yo no se qué hacer. Creo que todo esto me hace sentir menos querida...” Una vez más, como ha pasado con las páginas de internet donde se promueve la bulimia y la anorexia, las problemáticas de los jóvenes van ganando la batalla ante la ignorancia de sus familiares. Por fortuna, existen también espacios en los que se intenta consolar y dar opciones para que estos casi niños aprendan a liberar sus emociones sin inflingirse más dolor. Espero que muchos de ellos pronto escriban en sus blogs lo mismo que la chica mencionada al inicio de este escrito: “mi nombre es Eva y hoy llevo un mes dos semanas y cuatro días sin lesiones”.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-6889820200375536830?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/6889820200375536830/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=6889820200375536830' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/6889820200375536830'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/6889820200375536830'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/09/self-injury-el-dolor-que-libera.html' title='Self Injury: el dolor que libera'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-5771588669159038442</id><published>2008-09-16T18:10:00.002-07:00</published><updated>2008-09-16T20:58:41.468-07:00</updated><title type='text'>Eterna adolescencia, el síndrome de Peter Pan</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;¿Recuerda a Peter Pan, el chico flaco y de medias verdes, rodeado de villanos adultos que le servían de indudable parámetro para confirmar su mayor deseo: nunca crecer? Creado en 1904 por James Barrie, este entrañable personaje se quedó entre nosotros. Lo triste es que no lo ha hecho en forma de dibujo animado o como parte de aquel imaginario mundo de Nunca Jamás, sino en el comportamiento de muchísimos jóvenes que son catalogados por psicólogos y sociólogos como kidults, una extraña mezcla entre kids (niños) y adults (adultos).
Como todos sabemos, la pubertad es el momento en el cual se supone que los seres humanos, entre otras cosas, empezamos a desarrollar las capacidades que nos permitirán ejercer responsablemente nuestra próxima adultez. Sin embargo, cada vez con mayor frecuencia, pasan los años y los hijos que esperábamos ansiosos ver salir de “la edad de la punzada” y de la casa paterna, no se van ni de la una ni de la otra. Los atónitos padres buscan explicaciones y muchas de ellas las encuentran en las difíciles condiciones laborales que la juventud actual tiene que enfrentar si se desea la independencia. En este sentido, algunos especialistas coinciden y aseguran que la prolongación de la adolescencia es, más que una actitud personal, un mecanismo de supervivencia condicionado por aspectos sociales.
Así, el llamado Síndrome de Peter Pan es visto como consecuencia de la falta de oportunidades que los jóvenes enfrentan. Pero, si bien es cierto que las cosas no son fáciles y que pensar en obtener un empleo dentro de lo que hemos estudiado bien pagado es casi una fantasía, también es verdad que la mayor parte de las agencias empleadoras buscan personas dentro del rango de edad al que pertenece la generación de estos niños-adultos. Nos encontramos en realidad ante un problema sumamente complejo en el que confluyen los factores socioculturales con los de índole emocional y psicológica: estamos hablando de gente entre los 20 y 35 años a los que se ha formado de tal manera que, como señalan María Cecilia Escribano y Leonardo Blanco en un artículo para la revista en línea La Nación. Com, son “demasiado grandes para ser adolescentes y con pocas posibilidades de ser adultos”.
Los hijos que no se marchan de casa, dice el psicólogo español Aquilino Polaino-Lorente, han sido educados sin responsabilidades ni exigencias, rodeados lo mismo de mimos que de soledad. Sin duda este síndrome se fomenta con la sobreprotección a la que alude cualquier padre desesperado por entender al hijo que sigue manteniendo luego de tantos años, pero igualmente está relacionado con el abandono. Así es, el exceso de protección se encuentra lejos de constituir un acto generoso por parte de los progenitores que se reconfortan con esta idea y es que, en realidad, la sobreprotección es una carencia sustentada en la falta de contacto con las necesidades verdaderas de los hijos por parte de padres que se centran en su propia necesidad de proteger.
Pero no se trata de repartir culpas que no sirven a nadie, sino de comprender que la generación Peter Pan no ha surgido de la nada; es resultado de las sociedades contemporáneas que han privilegiado el culto al hedonismo y la libertad, esta última mal entendida como falta de límites, por encima de las responsabilidades que ambas partes (jóvenes y adultos) debiéramos tener. Quizá, para complicar más el asunto, incluso nuestra intrusión en la naturaleza, mediante la cual hemos alargado notablemente la esperanza de vida de los sujetos, sea otro de los factores a tomar en cuenta: ¿sería descabellado pensar que, si ahora vivimos por lo menos 80 años, la adolescencia nos esté llegando más tarde?
Hasta ahora no contamos con una respuesta al anterior cuestionamiento, pero lo que sí existe y quizá esto sea lo más lamentable, son estrategias comerciales dirigidas, exitosamente por cierto, a explotar los patrones de consumo de los kidults que han logrado superar las barreras económicas, pero no las emocionales. Para los negociantes que no desean perder lo que consideran como una gran oportunidad para vender, estos jóvenes son descritos como “adultos que cuidan su niño interior”, destinando buenas cantidades de dinero a comprar aparatos tecnológicos o juguetes como los producidos por el fabricante italiano Kidults Games. Pero, aun en estos afortunados casos (en los que los padres respiran aliviados por no tener que mantener a su eterno niño), la generación Peter Pan sigue siendo un grupo de personas que se sienten inseguras y vulnerables ante los retos de la vida. Los empresarios que se benefician de tal situación probablemente no estén interesados en cambiarla, pero nosotros (sobre todo los que formamos parte de esa generación) no podemos darnos el lujo de evitar revertirla, con nosotros mismos y el día en que tengamos hijos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-5771588669159038442?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/5771588669159038442/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=5771588669159038442' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/5771588669159038442'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/5771588669159038442'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/09/eterna-adolescencia-el-sndrome-de-peter.html' title='Eterna adolescencia, el síndrome de Peter Pan'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-2657500360644716665</id><published>2008-09-16T18:10:00.001-07:00</published><updated>2008-09-16T20:59:06.792-07:00</updated><title type='text'>El engaño como negocio</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Se acabaron los tiempos en los que una improvisada luna de miel, organizada “al vapor” para salvar nuestro maltrecho matrimonio, nos cuesta el trabajo por faltas injustificadas. Olvídese de meterse en líos con sus jefes por aceptar la invitación a ir la playa con un grupo de amigos en fechas laborables. Ya no hay necesidad de renunciar a pasar noches enteras en compañía del amante en turno para no poner en riesgo su relación de pareja. Con la llegada de Internet, arribaron también a nuestras vidas cómplices mucho más sagaces que el amigo al que poníamos en aprietos cuando queríamos sostener una mentira.
Así es, en la RED abundan las compañías del engaño, empresas dedicadas a elaborar sofisticadas estrategias sólo para que nuestras excusas sean creíbles; con la ayuda de estos “profesionales en el arte de la mentira”, tendremos todo lo necesario para hacer creer, por ejemplo, que estuvimos en sitios que no hemos pisado jamás, que asistimos a reuniones que nunca tuvieron lugar o, incluso, que nos aquejan enfermedades cuyos síntomas nos son del todo ajenos. Se trata de los llamados servicios de coartadas, surgidos en Inglaterra y replicados cada vez con mayor frecuencia en distintos países del mundo, entre los cuales los latinoamericanos se suman rápidamente.
Mediante sus páginas web, empresas como Alibinetwork –la más conocida– ofrecen, entre muchas otras cosas, la entrega de billetes de avión, cartas de invitación a congresos y cursos, llamadas de confirmación (cuidadosamente hechas en los horarios adecuados para que sean contestadas por la víctima del engaño), números telefónicos con todo y recepcionistas que ratifiquen la estancia del cliente en el lugar al que ha dicho que va, certificados de asistencia al supuesto evento y “recuerdos” (cerillos, plumas, tarjetas, carpetas, etcétera, membretados con los sellos necesarios) que, olvidados “al azar”, harán creer al cónyuge más desconfiado que su amor estaba, efectivamente, dedicado cien por ciento a la actualización de sus conocimientos y no en brazos de un rival tomando el sol plácidamente en alguna romántica isla, quizá mientras bebía un daikirí de fresa.
La RED es sin duda el espacio más adecuado para alojar las ofertas de estos negocios, puesto que si el objetivo es que sus clientes no sean descubiertos, la falta de oficinas a las cuales pudieran verlos entrar es una más de las ventajas que se brinda a los consumidores de tan peculiares productos. Lo que se paga (a precios muy accesibles, por cierto) es la posibilidad de engañar, atajando con un buen número de probabilidades de éxito, las consecuencias que normalmente tendrían nuestros actos. Las tácticas que las empresas referidas utilizan para cubrir las espaldas de quienes las contratan son verdaderamente dignas de asombro, algunas podrían incluso calificarse de excéntricas, como la publicación en periódicos de notas sobre el encuentro acordado como fachada, donde el mentiroso aparecerá fotografiado, sonriente y en compañía de unos cuantos “colegas”, o la elaboración de un trofeo obtenido en el falso campeonato al que dijo asistir… y ¡que ganó!
Acorde a nuestros tiempos, estos servicios de excusas y coartadas “a la carta” no son solicitados, como pudiera pensarse, sólo por hombres casados y adúlteros. Existen “paquetes” especialmente diseñados para aquellas mujeres que difícilmente pueden ausentarse de casa sin levantar graves sospechas por parte de sus familiares. ¿Qué tal un curso de cocina gourmet que nos interesa tomar para poder consentir al marido como se merece? Me parece que la mayoría de los hombres no se negarían a que su dulce esposa mejore las artes culinarias que lo harán más felices durante los almuerzos y, en una de esas, ¡hasta acaban pagando las vacaciones de ella y su amante! La demanda que estas empresas han generado no es poca, de hecho llega a tal número de usuarios que ya se han colapsado algunos de sus sitios de internet, el caso más famoso en este sentido sucedió con una compañía chilena.
El asunto parece divertido y quizá no habría que tomárselo tan seriamente. Sin embargo, la mala noticia es que aún no existe una empresa que nos sirva para engañarnos a nosotros mismos. La verdad es que estamos en una sociedad cada vez más abierta, donde es posible entablar relaciones de todo tipo sin seguir los esquemas tradicionales cuando estos no son lo que nos convence. Entonces ¿por qué sigue habiendo necesidad de emplear artilugios para el engaño? Mejor sería dejar de lado la doble moral, ser honestos e involucrarnos con quienes compartan nuestra manera de ver la vida, el amor y el compromiso; al final todo se vale, siempre y cuando no se dañe a nadie. Habrá quien diga que esta clase de mentira tiene como fundamento precisamente evitar el dolor a las víctimas de nuestros actos transgresores, pero causa más infelicidad mantenerse en una relación donde la verdad no prevalece. Cuando, luego de haber acordado fidelidad, ya no tenemos ganas de cumplir con lo pactado, sería más adecuado enfrentar la realidad y hacer las cosas de tal modo que podamos irnos a donde nos plazca sin tener que idear pretextos; al menos no tendremos que pagar dinero para ello.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-2657500360644716665?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/2657500360644716665/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=2657500360644716665' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/2657500360644716665'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/2657500360644716665'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/09/el-engao-como-negocio.html' title='El engaño como negocio'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-6720439605130109837</id><published>2008-09-16T18:09:00.001-07:00</published><updated>2008-09-16T21:00:15.497-07:00</updated><title type='text'>Celotipia: la sombra del amor</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;¿Por qué no soy celoso si amo a mi novia?, pregunta un hombre joven en uno de los múltiples foros que existen en la web. El chico está verdaderamente preocupado, porque la actitud de respeto y seguridad que muestra hacia su pareja le está creando serios problemas con ella. El agobio que muestra este internauta tiene que ver, según cuenta, con el reclamo que la chica le hace por no sentirse desplazado cuando otro varón muestra interés en ella. Si lo pensamos bien, no es inusual que la gente crea que la falta de celos en una relación es indicador de que el amor que se nos tiene es insuficiente. No obstante, si hay algo que puede probar con contundencia que estamos lejos de querer a alguien es la desconfianza y una actitud posesiva.
Pero ¿qué son los celos? Los celos son una emoción sentida por aquel que percibe que otra persona da a una tercera algo que él quiere para sí (normalmente atención, amor, o afecto). Los sentimientos desatados por un ataque de celos son comunes en la infancia, cuando estamos desarrollando la confianza en nosotros mismos. Durante los primeros años los niños luchan por obtener el cariño y la atención de los más cercanos, en un intento por sentirse bien amados y protegidos. Cuando se llega a la adultez y continúan los episodios de celotipia estamos frente a un tipo de trastorno delirante, esto es un trastorno mental en el que la persona interpreta de forma ilógica los estímulos que recibe del exterior, llegando a una convicción a través de un proceso inadecuado.
Los individuos celosos suelen ser personas inseguras, en muchas ocasiones con baja autoestima y complejos de inferioridad. Por eso es un error atribuir los celos que sentimos a nuestra pareja puesto que, por más infiel que la misma fuera, la desconfianza que se siente una persona celosa se forja en la inseguridad que ella tiene sobre sí misma; piensa que es incapaz de retener a quien dice amar porque no cree en sus cualidades y justifica su poca autoestima argumentando las andanzas (muchas veces imaginadas) que atribuye a quien cela. Lo último que podría decirse de alguien que siente celos patológicos es que ama y es que el amor implica, en primera instancia, respeto por uno mismo y por los demás. Nada hay más peleado con el amor que el sentido de pertenencia que tiene un amante celoso, pues su manera de ver a la pareja es cosificándola, es decir, considerando que es un objeto del que puede adueñarse.
Ver a una pareja de este modo implica pasar por encima de sus derechos más elementales, invadiendo su privacidad, cuestionando su lealtad y la veracidad de sus palabras. Lo que motiva a un celoso no es el amor, si no su necesidad de controlar al otro, con el fin de satisfacer vacíos en su vida emocional que, tristemente, nadie puede cubrir. El problema de los celos patológicos es que no existe posibilidad alguna de librarse de ellos sin que sean tratados profesionalmente. Por más que una pareja se empeñe en mostrar su lealtad al celoso, restringiendo su vida y renunciando a su libertad, nada sirve para acallar la desconfianza que siente la persona posesiva.
Las parejas que se forman con un integrante celoso están destinadas irremediablemente al fracaso, pero lo más triste es que el final no necesariamente llega en el momento adecuado y pueden suceder muchas situaciones dolorosas, incluso de importante gravedad, antes de que alguno de los dos decida romper con ese vínculo malsano. Las personas que padecen celotipia deben acudir a terapia para fortalecer la idea que tienen de sí mismas, de la unión con otras personas y de su vida en general; se trata de un problema de salud emocional que destruye la tranquilidad de quienes le rodean pero, sobretodo, de quien padece este trastorno, al que bien han llamado la sombra del amor. En efecto, el amor sin libertad (que no libertinaje), sin respeto por uno y por los demás, simplemente no es amor; por eso la respuesta al cuestionamiento referido al inicio de este escrito se encuentra contenida en la propia pregunta: no eres celoso, precisamente, porque tú si amas verdaderamente (a ti y a la persona que has elegido como compañera).&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-6720439605130109837?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/6720439605130109837/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=6720439605130109837' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/6720439605130109837'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/6720439605130109837'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/09/celotipia-la-sombra-del-amor.html' title='Celotipia: la sombra del amor'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-3770765797474393005</id><published>2008-09-16T18:08:00.000-07:00</published><updated>2008-09-16T21:00:59.459-07:00</updated><title type='text'>El grito inaudible de las mujeres de El Congo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Hace unos días nos estremeció el caso de una chica austriaca que fue mantenida en cautiverio por su propio padre 20 largos años de su vida, durante los cuales abusó de ella en todos los sentidos al grado de embarazarla siete veces. Quizá lo más terrible para esta mujer haya sido vivir el horror todos los días, sin tener la menor esperanza de escapar a ello: no puedo ni imaginar la impotencia y la frustración que seguramente la acosaban constantemente. Desafortunadamente, lo que en Austria es visto como una situación espantosa pero aislada y poco frecuente, resulta cotidiano en otras partes del mundo.
Me refiero a la República Democrática de El Congo, país africano donde desde hace al menos una década se desató el infierno debido a la generalización de los conflictos interétnicos que, directa e indirectamente, cobran la vida de más mil personas diariamente. Como sucede casi siempre en las guerras, quienes llevan la peor parte de esta historia sin sentido son los niños y las mujeres; estas últimas víctimas de una violencia sexual tan desmedida que, actualmente, en El Congo se concentra el 75% de todos los casos de este tipo de agresiones en el mundo.
Según la Organización de las Naciones Unidas, sólo en una provincia (Kivu, fronteriza con Ruanda) hubo 27,000 ataques sexuales durante el 2006. Estas agresiones resultan realmente aterradoras por la saña en que los victimarios torturan y destruyen la vida de las mujeres violentadas: son violadas tumultuariamente y, en ocasiones, secuestradas por meses para servir a los milicianos de distintos grupos guerrilleros como esclavas sexuales. Como indica Pere Rusiñol en un artículo publicado recientemente en el periódico español El País, estas mujeres no tienen más opción que la de elegir dónde serán vejadas por sus captores: en la selva o en casa frente a sus hijos. Por eso, todas las noches, ellas se internan entre las zonas de abundante vegetación sin guardar más esperanza que la de evitar el dolor a su gente, pues de quedarse en sus viviendas, sus familiares serían testigos de lo que de cualquier forma les sucederá.
Pero lo peor viene después, cuando vuelven a sus aldeas luego de haber sido ultrajadas de formas inenarrables: sus maridos las repudian, incluso cuando algunas de estas mujeres han ido objetos sexuales de sus captores a cambio de que el esposo salve la vida. Así, humilladas lo mismo por miembros de grupos étnicos rivales que por su propia gente, las mujeres de El Congo, igual que la chica austriaca que conmocionó al mundo con su historia, todos sus días son de espera del horror que nunca tarda en llegar. No obstante, hay diferencias sustanciales entre ambos casos: aquí no se trata de una persona, sino de miles; a pesar de ello los medios de comunicación masiva no han brindado espacios suficientes para denunciar estos hechos.
Es verdad, África está muy lejos y en México pasan cosas que también deberían indignarnos, como los aún no resueltos feminicidios de Ciudad Juárez y del Estado de México. Pero Austria igualmente se encuentra distante y ello no ha impedido que nos compadezcamos ante el sufrimiento de un ser humano que ha sido torturado, sin mayor motivación que la enfermedad mental de su padre. Estas mujeres africanas no están en un bunker que impida a los demás conocer lo que les sucede, su mayor tragedia consiste en que sus gritos se han vuelto inaudibles por la indiferencia (y, en el mejor de los casos, por desconocimiento) de quienes podrían prestarles voz. Creo que lo mínimo que podemos hacer nosotros, simples ciudadanos de un sitio muy lejano a donde se concreta esta lamentable realidad, es leer la información que existe en torno a la guerra de El Congo y a sus funestas consecuencias para darla a conocer entre la gente conocida, ¿no cree usted?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-3770765797474393005?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/3770765797474393005/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=3770765797474393005' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/3770765797474393005'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/3770765797474393005'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/09/el-grito-inaudible-de-las-mujeres-de-el.html' title='El grito inaudible de las mujeres de El Congo'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2792041749498795368.post-6258859321560731715</id><published>2008-09-16T18:03:00.000-07:00</published><updated>2008-09-16T21:01:28.492-07:00</updated><title type='text'>Ana y Mía: las princesas de cristal en la Internet</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;La anorexia y la bulimia, dos de los llamados desórdenes alimenticios, han ganado notoriedad en nuestras sociedades urbanas desde hace relativamente poco tiempo, cuando la extrema delgadez se consolidó como ideal de belleza para las generaciones más jóvenes. Las causas de ambas enfermedades han sido encontradas en un sinnúmero de factores, donde lo biológico, lo psicológico y lo emocional se mezclan en un entramado complejo que dificulta la recuperación de quienes “deliberadamente” se dejan morir de inanición.
En los estudios que se han hecho al respecto, se ha encontrado que los problemas familiares ocupan un lugar central en la aparición de las conductas que llevan a niños y adolescentes a buscar la aceptación, el afecto y la atención que les hace falta en casa, mediante un comportamiento obsesivo en torno a la comida (calculan calorías, pesan y miden su cuerpo constantemente, evitan la mayor parte de los alimentos o idean formas para sacarlos de su organismo, ya sea induciendo el vómito o consumiendo laxantes, antes de que este pueda asimilarlos, etcétera).
La mayoría de los adultos que rodean a estos jóvenes (hoy en día tanto mujeres como varones y de edades cada vez más tempranas), suelen no enterarse durante muchísimo tiempo que sus hijos tienen un problema; sólo cuando la pérdida de peso del afectado es extrema, madres y padres comienzan a preguntarse al respecto y, desafortunadamente, para entonces la enfermedad ha ganado en gran medida la batalla, apoderándose del ámbito emocional y causando importantes daños a la salud de quienes la sufren.
Pero no es raro que las personas que rodean a quienes se hacen llamar princesas de cristal (quizá en alusión a su fragilidad emocional y física), se enteren demasiado tarde de lo que está sucediendo. Estas jovencitas (aunque también algunos hombres) saben muy bien que sus prácticas no son toleradas por su entorno (salvo en los casos, que de manera por demás lamentable existen, en los cuales su actitud ha sido fomentada por familiares que igualmente sufren trastornos alimenticios y una obsesión enfermiza por “guardar la línea”). Por eso evitan a toda costa que se conozca su condición y, aunque parezca increíble, han creado redes de apoyo con ese fin, donde las enfermedades a las que nos referimos son conocidas como Ana (anorexia) y Mía (bulimia).
La Internet es el principal medio utilizado por estos jóvenes para comunicarse entre sí; de este modo se brindan ayuda en la ardua labor que implica ocultar a todo el mundo su enfermedad y mantenerse dentro de ella con toda la fuerza de voluntad de la que son capaces. Se trata de las llamadas página “pro Ana y Mía”, la mayoría Blogs personales de adolescentes que están decididas a ser flacas porque asocian esta complexión con el éxito, con la belleza y, por tanto, con la aceptación de los demás y el ser amadas.
En la WEB existen también sitios dedicados a la lucha contra estos desórdenes alimenticios (producto del esfuerzo de asociaciones preocupadas por el incremento del problema –www.anaymia.com– y, en menos proporción, de personas que se han recuperado o que se esfuerzan por hacerlo y quienes mantienen la esperanza de que sus dolorosos testimonios ayuden a alguien más –www.anaymia.org–). Pero la verdad, es que estos espacios informativos son escasos en comparación con la proliferación de páginas, a cargo de las princesas de cristal, donde es posible encontrar verdaderos tratados que pretenden justificar la macabra búsqueda por ser delgadas “cueste lo que cueste”; incluso si el precio es morir de formas verdaderamente aterradoras, porque la falta de nutrientes provoca daños irreversibles al organismo que implican años de muchísimo sufrimiento (enfermedades renales y cardiacas, pérdida de la dentición y del cabello, trastornos del sistema inmunológico, etcétera).
Estos jóvenes utilizan espacios que saben vetados en gran medida a las personas que podrían ayudarles, ya sea porque los adultos a su alrededor están demasiado ocupados como para interesarse en la vida virtual de sus hijos, nietos y sobrinos, o porque, siendo sinceros, la RED es ajena casi por completo a las generaciones de sus familiares mayores. Entre las cosas que en esos sitios es posible encontrar, hay un decálogo con los “mandamientos Ana y Mía” que a la letra dice: “1- Si no estás delgada, no eres atractiva; 2- estar delgada es lo más importante; 3- compra la ropa adecuada, córtate el pelo, toma laxantes, muérete de hambre…lo que sea para estar más delgada; 4- no comerás sin sentirte culpable; 5- no comerás comida que engorde sin castigarte después; 6- contarás calorías y limitarás tus comidas de acuerdo con ellas; 7- los designios de la báscula son los más importantes; 8- perder peso es bueno, engordar es malo; 9- nunca se está lo suficientemente delgada; 10- estar delgada y no comer muestran la auténtica fuerza de voluntad y nivel de éxito que tienes”.
En mis navegaciones sobre este tema he dado con cosas más escalofriantes aún, como los consejos que estas niñas se dan entre sí: “la clave de un ayuno exitoso: quitarse la comida de un sólo golpe”; “puedes comer hielo si sientes mucha hambre”; “cuando sientas ansiedad como chicles sin azúcar”; “en tu casa usa ropa apretada para que veas por qué haces esto”; “come desnuda frente a un espejo, mientras vas observando ese estómago flácido y ese cuero de las caderas”. No es inusual tampoco que en estos sitios aparezcan mensajes en los que se relatan las “cosas buenas” que tiene el “esforzarse por ser una princesa”, como el haber logrado que alguien se mostrara complacido con la delgadez lograda por una chica o, todavía más triste (ya que revela el verdadero objetivo de estas modernas faquires), “cincuenta razones por las que se debe amar a una princesa”, entre las que se vislumbra el dolor emocional y el pánico que les produce no sentirse queridas: “[las princesas, es decir las chicas anoréxicas y bulímicas, deben ser amadas porque] gritan o piden ayuda, tienen metas y sueños, les dicen flacas pero las gordas mueren por estar así, darían la vida por ti, son lloronas pero siempre tienen una sonrisa que regalar”.
Las Anas y las Mías, a diferencia de quienes tenemos el deber de ayudarlas, investigan sobre las cosas que les interesan porque les permiten argumentar a favor de los males que padecen. Así, por ejemplo, algunos de estos espacios virtuales están llenos de información sobre la obesidad y los problemas que causa en la salud el sobrepeso (aluden incluso a la hipocresía de una sociedad que les demanda comer, cuando en la televisión hay campañas en contra de la gordura y, agrego yo, nada contra esta delgadez extrema y mortal). Si ellas se ocupan de conocer lo que las justifica, nosotros (los que tenemos la suerte de no sufrir estas enfermedades, pero que las vivimos de cerca de través de familiares, amigos o vecinos) deberíamos empezar a enterarnos sobre lo que sucede con ellas. Sirva lo aquí escrito para motivar, sobre todo a los padres de niños y adolescentes, para que indaguen en la Internet sobre el tema y conozcan de primera mano los espacios virtuales de sus hijos. Por una postura personal en lo que toca al fomento de las páginas pro Ana y Mía, no refiero a los links de las páginas consultadas, con excepción de dos que están dedicadas justamente a la lucha contra estos desórdenes alimenticios.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2792041749498795368-6258859321560731715?l=lamilagrosa-enred2.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/feeds/6258859321560731715/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2792041749498795368&amp;postID=6258859321560731715' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/6258859321560731715'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2792041749498795368/posts/default/6258859321560731715'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lamilagrosa-enred2.blogspot.com/2008/09/ana-y-ma-las-princesas-de-cristal-en-la.html' title='Ana y Mía: las princesas de cristal en la Internet'/><author><name>Tania Campos Thomas</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12752557580156156293</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
