Escuela Mexicana de Escritores: el oficio como iniciación (Mexican School of Writers: Craft as initiation)

En los terrenos del arte y la cultura, la innovación debe ser siempre bien recibida. Cada espacio que emerge con nuevas propuestas de formación para actores, pintores, bailarines, escultures o escritores, es un lugar ganado a favor de quienes sostienen, a fuerza de creación, la certeza de que es posible construir un mundo mejor.

In the field of art and culture, innovation must always be welcomed. Each new space that emerges with new initiatives of training for actors, painters, dancers, sculptors or writers, is conquered land for those who carry, by the strength of their creation, the certainty that it is possible to build a better world.


Sin duda, la reciente instauración de la Escuela Mexicana de Escritores es uno más de los logros que hemos de celebrar. Resultado de la solidaridad gremial (luego de algunas diferencias de las cuales no daremos cuenta aquí, por considerar que lo valioso es la creación como tal y no lo conflictos que pudieron originarla), esta escuela se constituye como un espacio amable, transparente y riguroso, en el que se dan cita personas interesadas en reflexionar y crear.

Without a doubt, the recent inauguration of the Mexican School of Writers is one more achievement that we must celebrate. Resulting from the guild’s solidarity (after some differences of which we will not give an account here, because we consider that what is valuable is creation per se and not the conflicts that might have originated it), this school becomes a kind, transparent and rigorous space, where people interested on reasoning and creating meet.

A decir de sus fundadores, la propuesta educativa de la EME se basa en una premisa rectora: “El escritor se forma a partir de la abierta interlocución con el alma del mundo y sus congéneres; es escritor quien se atreve a imaginar e indagar las coordenadas de la realidad y el misterio de lo humano. El desarrollo del trabajo literario no es un problema de redacción, pues además de saber usar las palabras y ejercitarlas en los géneros literarios que más se avengan al propio talante, la misión del escritor requiere del auxilio de muchas disciplinas y conocimientos; además del arte de escribir precisamos de la mitología, la filosofía, la psicología, la historia, la antropología y el arte todo”.

As its founders say, the educational initiative of the EME (MSW in English) is based on a leading premise: “The writer is formed by the open dialog with the soul of the world and their fellow humans; writers are those who dare imagining and inquiring into the coordinates of humanity’s reality and mystery. Literary work’s development is not a problem about syntax, because beyond knowing how to use words and applying them into the literary genre that most suits our own personality, the writer’s mission requires the help from many disciplines and knowledge fields; besides the art of writing we have need of mythology, philosophy, psychology, history, anthropology and art above all”.


Para quienes integran esta escuela (maestros y alumnos, socios todos de la Asociación Civil que constituyeron), el oficio de escritor requiere, más que de valores curriculares y experiencias puramente académicas, de la iniciación: “somos concientes de que esa aptitud llamada talento no se puede trasmitir y que el oficio de escritor no se puede enseñar; lo aprende quien se siente llamado a ello, quien sabe mantener una dialéctica consigo mismo y reconocer interlocutores. Como en cualquier actividad donde el individuo se haga cargo de sí mismo, no se llama escritor quien obtiene un diploma, sino quien crea una obra y es preciso dejarse asombrar por el mundo para no apresurarnos a ponerle límites ni reglas”.

To those who constitute this school (faculty and alumni, all of them members of the nonprofit they created), the craft of writer requires, more than curricular credits and purely academicals experiences, of the initiation: “we are conscious that this skill called talent cannot be transmitted and that the craft of writer cannot be taught; only those who feel called to it learn it, those who can keep a dialectics with themselves and acknowledge those with whom they maintain a dialog. As in any activity where the individual takes charge of themselves, we do not call writer those with a diploma, but rather those who create work and it is necessary to let ourselves be dazzled by the world so that we don’t rush to set limits nor rules to it”.


Así, la propuesta es la iniciación de talentos y, como toda iniciación, diríamos los antropólogos, se enmarca en el proceso de un ritual de paso. En este caso, el pasaje por la EME promete culminar con la creación de una obra literaria que permita a los egresados reconocerse con certeza como escritores. Como es deseable en cualquier comunidad, de nuevo dicho con una perspectiva antropológica, los integrantes de la EME procuran el apoyo colectivo para que cada individuo consiga sus objetivos; esto, hay que decirlo, no sólo es laudable, sino digno de agradecimiento, pues quienes sentimos la urgencia vital de liarnos con las palabras, sabemos bien que es en sumo difícil sortear sin guía los obstáculos que impone el mundo editorial y el del arte institucionalizado. Por lo anterior, aunque no sólo por eso: ¡buena fortuna para los creadores de la Escuela Mexicana de Escritores! Las inscripciones han iniciado ya y toda la información (instalaciones, Consejo Académico, Plan de Estudios, etcétera) sobre esta escuela puede consultarse en su página electrónica (www.escueladeescritores.com).

So the proposal is the initiation of talents and as any initiation, as we anthropologists would say, it is the framework for a rite of passage. In this case, passage through the EME promises to end with the creation of a literary piece that allows graduates to recognize themselves as writers with certainty. As it is desirable in any community, again said from an anthropologic perspective, the members of the EME procure collective support so that each individual achieves their goals; that is, we must say it, not just something to be praised, but thanked, for those of us who feel the vital urgency to entangle ourselves with the words, know all too well that it is very hard to navigate without guidance the obstacles imposed upon us by the editorial world and institutional art. Because of the above, and not just for that: Godspeed to the creators of the Mexican School of Writers! Enrolment has started and all information (campus, Faculty, Curricula, etcetera) about this school can be found at their website (www.escueladeescritores.com).


“Quien sigue su vocación, sigue la voz del destino”, aseguran sus actuales integrantes; coincido plenamente y agrego: cada individuo que atiende el llamado de su sino, contribuye a construir sociedades más felices.

“Those who follow their calling, follow the voice of destiny”, their current members assure us; and I fully agree and ad: each individual who hears the call of their fate, contributes to create happier societies.